jueves. 18.04.2024

“No hay representación sin abrir las puertas del Concejo”

Antes de asumir en su banca, Gabriela Belfortti, sostenía que los debates que ocurren en el ámbito legislativo deben tener un impacto en la comunidad y que es importante -desde allí- fijar políticas públicas. El último miércoles en plena sesión del Concejo, mientras se presentaba un proyecto sobre discapacidad, le recriminó al bloque oficialista de “no escuchar cuando la oposición está intentando representar a los vecinos”. En diálogo con Cuatro Palabras insiste en que “No se puede representar a nadie sin contacto, sin abrir las puertas” y se refirió a la falta de respuesta a los pedidos de informe que presenta el Bloque: “Me tomé el trabajo de marcar uno por uno, todos los que no fueron respondidos y se lo entregué en mano al presidente del Concejo”.

El proyecto que dio origen a los comentarios de la concejal Gabriela Belfortti plantea la creación de un Observatorio de Discapacidad que “en ningún caso viene a superponerse con el trabajo del área municipal, sino que viene a proponer la creación de estadísticas que sabemos que no hay, la conexión con otros observatorios de otras localidades o provincias, analizar las políticas que ya existen, sensibilizar sobre el derecho de las personas con discapacidad, pero sobre todo hacer que los vecinos se acerquen y que los recibamos todos los concejales, para trabajar juntos y hacerlos partícipes, centrar el eje en abrir las puertas del Concejo”.

Según explicó Belfortti a este medio, se trata de un proyecto “que habíamos pensado en la comisión del Instituto Proyectar, con gente formada del área, vecinos que están todos los días en el tema y conocen la situación local, pero además con personas con discapacidad, que son quienes pueden tener una mirada clave”

-En la última sesión dijiste que es necesario discutir políticas públicas en el Concejo y que hace falta sentarse a dialogar más con los vecinos, ¿qué devolución tuviste?

-Estábamos discutiendo un proyecto que llevó mucho tiempo, lo presentamos hace algunas semanas y fue a comisión. Ahí les dicen a mis compañeras que se iba a rechazar, por eso yo llego a la sesión sabiendo eso, y en el Orden del día estaba puesto el despacho. Cuando llega el momento de leerlos, el concejal Cieri dice que prefieren reverlo y que vuelva a comisión. Ahí sostengo que el Concejo debe ser el lugar donde se planteen políticas públicas, ¿por qué no? Nadie discute que tiene que ser el ámbito de discusión política, el contralor del Ejecutivo, pero podemos proponer herramientas que puedan ser políticas públicas a futuro, y eso lo tenemos que construir juntos, desde el consenso de los bloques. Tiene que haber algo que nos una y nos permita trabajar de otra manera.

-Hablamos de un Concejo que viene negando distintas solicitudes de bancas abiertas...

-Es así, y una se siente Don Quijote, pero no por eso tenemos que dejar de exponer estas cosas porque es lo que más nos demanda la gente a toda la dirigencia política. Si salimos a preguntarle cuál es el rol que cumple el concejal o a dónde se tiene que dirigir para hablar con uno, ¿cuántos saben? Es un círculo muy chico. Y no puede ser, porque nos votaron para que los representemos. Es inentendible. No se puede representar a nadie sin contacto, sin abrir las puertas. Es muy difícil, por lo menos a nivel personal, encontrar los consensos que me había planteado lograr antes de ingresar al Concejo. Muchos hablan de con sensos para el título de un diario, pero son ficticios.

-El Presidente del Cuerpo planteaba que el Concejo es un espacio donde se escucha al vecino y que no es cierto que a la oposición no se le da lugar, ¿lo negás?

-Voy a dar un solo ejemplo. Soy la presidenta de la comisión de Salud, Juntos presentó un proyecto que debatimos y me pareció muy bueno. No estábamos de acuerdo en todo, sí en un 90%. El concejal Serritela me manifestó que quería que lo saquemos en la sesión que viene porque estaba bárbaro. Le dije que coincidía y que nos sentáramos a acordarlo que fuera necesario y lo hicimos. Uno espera lo mismo del otro lado. Y me siento una ilusa. Te encontrás con una pared.

-En la última sesión hiciste referencia a los pedidos de informe que presenta el bloque y no tienen devolución, ¿cuál es la situación general?

-Pasa con todos los pedidos de informe que presentamos. No hemos tenido respuesta en ningún caso. Le propuse al concejal Pérez esta cuestión, porque él decía que no había pedido de informes que no aprobaran. Perfecto, pero ¿las respuestas? Entonces me tomé el trabajo de marcar uno por uno, todos los que no fueron respondidos y se lo entregué en mano al presidente del Concejo. Esto nos lleva a que la gente siga pensando que en el Concejo realmente no pasa nada. Que no somos la voz que tanto pregonamos. Si no nos responden a los concejales, ¿qué puede esperar un vecino común?

-También sugeriste que mientras alguien presenta un proyecto, el resto del Cuerpo está hablando, mirando el celular, se ríen, o patotean...

-Ya lo he hablado con el presidente del Concejo. No puede ser que no nos tengamos ese mínimo respeto, no te escuchan cuando presentás un proyecto. Me molesta. No es correcto que charlen los concejales mientras alguien está hablando. Es lamentable. Alguien lo tiene que decir. Yo estoy ahí representando a los vecinos, no a Gabriela Belfortti, y quiero que me escuchen.

“No hay representación sin abrir las puertas del Concejo”