lunes. 15.04.2024

Algunas precisiones antes de entrar en tema. 1) Tomando como referencia el monumento al Libertador General San Martín, ubicado en la plaza homónima de Chacabuco, hay que volar unos 12 mil 400 kilómetros en dirección a Ingeniero Silveyra para llegar al lugar de los sucesos. 2) Israelí es una nacionalidad; judío es una condición religiosa; sionismo es una ideología, una posición política. 3) Hamás es una organización armada palestina islamita suní. Su nombre completo es Movimiento de Resistencia Islámica y fue fundado por el jeque Ahmed Yasín en 1987. Hezbolá es otra organización armada pero de orientación chií y oriunda del Líbano, creada en 1982. Ambas están relacionadas con Irán.

Historia del conflicto

A principios del siglo XX, la región de Palestina estaba habitada por una sociedad multiétnica formada por una mayoría árabe y una minoría que contenía turcos, armenios, griegos, drusos, beduinos, circasianos y también judíos. Juntos compartían sus días y luchaban por mejores condiciones económicas y sociales. Incluso árabes y judíos -hermanados- se enfrentaron al dominio del imperio otomano. Finalizada la I Guerra Mundial (1918) la situación comenzó a cambiar con la ocupación de Palestina por parte de los ingleses, quienes tejieron alianzas con el sionismo, el movimiento político creado por el periodista austro-húngaro de origen judío Theodor Herzl, cuyo gran objetivo era establecer un Estado para el pueblo judío. Así, ocupantes británicos y colonos sionistas fueron modificando el territorio palestino y creando las condiciones para la creación del Estado de Israel.

Inglaterra se ocupó de organizar milicias paramilitares -como la Haganah- que durante dos décadas hostigó a los campesinos árabes para que abandonaran sus tierras. La masacre del pueblo entero de Balad Al Shayk, donde fueron asesinados mujeres y niños es una de las acciones más aberrantes llevadas a cabo por estos grupos mal llamados “colonos”.

Otra maniobra de sometimiento y persecución fue la división de los trabajadores por su nacionalidad y el apriete a empresarios para reemplazar a trabajadores árabes por judíos sionistas.

El detonante

El 29 de noviembre de 1947 se aprobó la Resolución 181 de las Naciones Unidas. Era un proyecto para la creación del Estado de Israel basado en la división del territorio de Palestina, otorgando la mayor cantidad de tierras al pueblo judío que representaba menos de un 30% de la población total. Esta situación generó sentimientos nacionalistas de ambos lados y ninguna de las partes involucradas aceptó la oferta. Al día siguiente de la aprobación de la Resolución de la ONU, comenzaron los enfrentamientos que se mantienen hasta la actualidad. Se trata de 75 años de permanente violación de los derechos del pueblo palestino y de la política agresiva y expansionista del Estado sionsita de Israel. 

En todo este tiempo se han sucedido episodios violentos más o menos graves; hubo guerras entre Israel y sus vecinos: Egipto, Jordania, Siria, Irak, El Líbano. Hubo -y sigue habiendo- muchísimos muertos, desplazados y sometidos.  Este ataque reciente de Hamás al territorio israelí es un eslabón más en la interminable cadena. Es la reacción de los sometidos ante la acción de los sometedores. El riesgo ahora es que el conflicto se expanda. Por caso, Hezbolá ha informado en la noche de este lunes de un ataque contra posiciones militares israelíes cerca de la frontera entre Israel y Líbano.

Una pena

Este domingo, en el debate presidencial, el ministro-candidato Sergio Massa afirmó: "No solamente condeno el ataque terrorista de Hamás contra Israel; el 10 de diciembre voy a ser presidente y voy a incluir a Hamás en la lista de organizaciones terroristas de la Argentina". ¿Qué necesidad había de meterse en el juego que más le conviene a Israel, el principal aliado de Estados Unidos en el mundo? ¿Por qué tomar una posición semejante y comprometerse con el sionismo? ¿Cuál sería el beneficio para nuestra República? Solo se espera que si Massa llega a la Casa Rosada no se le ocurra mandar tropas a masacrar palestinos. Ya pasamos por ese camino y nos costó los dos atentados más grandes de nuestra historia. Además, somos una nación que también sufre el coloniaje en las Islas Malvinas por una potencia imperial de Occidente; sabemos de qué se trata. 

Mejor escuchemos voces más sensatas. El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que la grave escalada del conflicto demuestra que el “statu quo” actual no es viable. "Es necesario no solo detener urgentemente los combates, resolver el problema con los civiles, que en gran número se están convirtiendo en víctimas de la situación actual, sino también prestar especial atención a las razones por las que el problema palestino no puede encontrar una solución durante muchas décadas, a pesar de que existen decisiones directas, claras e inequívocas del Consejo de Seguridad de la ONU, acuerdos entre Israel y Palestina, incluidos los acuerdos de Oslo y Madrid, y, por supuesto, la Iniciativa de Paz Árabe", señaló el ministro ruso. 

Otro que también puso las cosas donde van fue el presidente mexicano. "Ya son muchos muertos, tanto de Israel como de Palestina, y no queremos eso. Vamos a seguir convocando al diálogo, pero sentimos que hace falta más actividad de la ONU; debe actuar más, debe tener un papel protagónico", expresó Andrés Manuel López Obrador desnudando una situación escandalosa: la inoperancia de las Naciones Unidas, entidad que se ha convertido en la gran relatora de los acontecimiento globales, pero que no logra resolver ninguno.

 

Acción y reacción