jueves. 18.04.2024
CONVERSACIÓN CON SANDRA RAGGIO

“Que la gente no tenga expectativa tiene que ser un llamado de alerta”

A partir de que la candidata a vicepresidenta por La Libertad Avanza, Victoria Villarroel, organizara un acto en la Legislatura porteña para “homenajear a las víctimas del terrorismo”, organizaciones de derechos humanos, dirigentes y militantes de varios sectores políticos e institucionales se manifestaron en contra de esa posición negacionista. Sandra Raggio, directora de la Comisión Provincial por la Memoria, dialogó con Frecuencia Electoral (Somos canal 7) donde aseguró: “Villarroel nos hace parar en los tiempos de la dictadura, más allá de todas las cuestiones que uno pueda revisar respecto a los descréditos que tiene la democracia por todo lo que no pudo cumplir”. 

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La directora de la Comisión Provincial por la Memoria, Sandra Raggio, repudió los agravios de la candidata a vicepresidenta por La Libertad Avanza, Victoria Villarroel, contra representantes de organizaciones de derechos humanos. “Desde la Comisión siempre hemos trabajado en los procesos de construcción de memoria discutiendo con estas narrativas sobre la dictadura que son los propios relatos que la dictadura tuvo sobre sí misma. Las tesis de Victoria Villarroel son las mismas que la dictadura planteaba”, aseguró en diálogo con Frecuencia Electoral. 

“En principio es cuestionable la nominación de terroristas a los militantes de la década del setenta, cuando sabemos que en Argentina hubo organizaciones revolucionarias pero no hubo terroristas. Podemos discutir la violencia política, pero la figura del terrorismo o subversión son las calificaciones que utilizó la dictadura militar frente a sus víctimas para justificar sus crímenes”, dijo Raggio e indicó que de esta manera “Villarroel repone uno de los argumentos de la dictadura que sí termina en una reivindicación de ese tiempo”. 

“El informe de Amnistía Internacional en el año 77, el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el 80, que con sus investigaciones realizadas en Argentina pudieron probar lo que significaba la violencia del Estado, las prácticas genocidas, el Terrorismo de Estado, información que fue ratificada desde el Juicio a las Juntas hacia acá, por eso es un fuerte retroceso. Villarroel nos hace parar en los tiempos de la dictadura, más allá de todas las cuestiones que uno pueda revisar respecto a los descréditos que tiene la democracia por todo lo que no pudo cumplir”, agregó. 

En esa línea indicó que “esta es una consecuencia” y que “lo que nos preocupa es que la democracia haya sido una decepción para un tercio de la sociedad argentina, y eso se asocia con sus deudas pendientes”. “En los ochenta pensábamos que con la democracia se come, se cura, se educa, y muchos sectores de la sociedad argentina vieron deteriorada su dignidad con la democracia. Pero tampoco es un fenómeno argentino sino a nivel global, un descrédito de la democracia liberal. Que ha dejado democracias poco sustantivas, y un fuerte desaliento”, reflexionó. 

La máxima autoridad de la Comisión Provincial por la Memoria, aseguró que “uno obviamente no está de acuerdo con que no sirva la democracia, sino todo lo contrario, necesitamos profundizar más la democracia, y pensar en la valoración de la política de esos sectores”, e indicó que “Esto viene con la cuestión de la antipolítica, que no sirve para nada, que es corrupción. Hay un gran descrédito, pero sin política no hay ninguna forma de transformar la realidad”. 

En ese sentido, indicó que “Si la gente no tiene expectativa o esperanza tiene que ser un llamado de alerta, hay una pérdida de confianza de que podemos resolver las cosas, hay que reponer esas expectativas, y es una trabajo de la política, de la militancia, de organismos públicos, de un montón de instituciones que constituyen la democracia. La justicia es un poder que no da respuesta, hay un fuerte deterioro de la institucionalidad y hay que rectificarlo”. 

“Cumplir cuarenta años de democracia con este panorama, da mucha tristeza, pero más que ponernos tristes o deprimidos, tenemos que revisar qué hemos hecho en estos cuarenta años, y qué podemos hacer. Armar una agenda de trabajo con todos los sectores democráticos orientados hacia el bien común y retomar el proyecto que hemos perdido”, cerró. 

“Que la gente no tenga expectativa tiene que ser un llamado de alerta”