lunes. 15.04.2024
ENTREVISTA A FEDERICO STORANI

“Algunos se han convertido en un mercachifles detrás de un cargo y nada más”

Por Martina Dentella.

En el cierre de la primera semana al aire de Frecuencia Electoral (FM Radio Ultra 98.9) el histórico dirigente radical, Federico Storani, se refirió a la posición de un sector del radicalismo en medio de las tensiones que enfrenta Juntos por el Cambio, a 15 días del cierre de listas. Además, apuntó contra el presidente del Comité Provincial Maximiliano Abad por la falta de “contenidos, ideas y valores”, y dijo: “Espero que no invoquen más a Alfonsín, ni a Illia, ni a Larralde, ni a tantos otros. Que digan que se han convertido en mercachifles detrás de un cargo y nada más”. 

freddy storani
freddy storani

-Viene insistiendo desde hace varios años con la idea de que el radicalismo deje de ser furgón de cola dentro del armado de Juntos, en este contexto; ¿qué tan lejos o cerca está la UCR de dejar de ocupar ese lugar?

 

-Nunca más oportuno este momento. O el radicalismo lidera el espacio, con una aspiración legítima, recuperando un poco su identidad anclada a un pensamiento socialdemócrata y con una actitud de construcción amplia, porque existe la tentación muy visible a jugar todas las fichas al anti, a la polarización, a la llamada grieta. El problema es que así se puede conseguir, ante una sociedad crispada y extremadamente enojada, un voto más. La cuestión es que mañana, cuando se tenga que gobernar, va a haber graves problemas de gobernabilidad y eso va para todos, pero especialmente para el radicalismo. Hablamos de una situación inflacionaria que ronda la híper, una pobreza estructural de 43%, está clarísimo que los problemas son profundos, y no es tarea de un solo partido. Deben construirse puentes que permitan encontrar denominadores comunes que se puedan convertir en políticas de Estado, a los efectos de poder sortear esta crisis. 

 

-Estamos lejos de tener una dirigencia que esté pensando en un plan programático de Gobierno que pueda sacar al país de está situación que planteás…

-A pesar de que ha habido intentos de reunir las diferentes fundaciones, recientemente el radicalismo hizo un importante congreso doctrinario en la provincia de Córdoba, pero son arrestos particulares no coordinados. Y eso conspira contra un verdadero gobierno de coalición. No nos olvidemos de que el Gobierno anterior de Cambiemos fue una coalición electoral pero no de Gobierno, todo el mundo lo reconoce. Por eso, algunos de nosotros lo advertimos e insistimos en eso. Ahora, lo central, es que la Argentina tiene una tendencia a la radicalización hacia la extrema derecha, que sucede a nivel global. En España, en Brasil, en Estados Unidos. Y responde más a factores emocionales y es la tendencia que algunos llamados “halcones” quieren profundizar desde Juntos por el Cambio, hacia una eventual alianza -desde mi punto de vista totalmente inaceptable- con Milei. Es un negador del calentamiento global, es misógino serial, quiere libre venta de órganos humanos, venta libre de armas de fuego. Ideas viejas, anacrónicas, que se presentan como nuevas y que mucha gente está dispuesta a seguirlas. Y algunos sectores de Juntos por el Cambio también. 

 

-Incluso algunos sectores del radicalismo están dispuestos a seguir muchas de esas ideas, Gerardo Morales decía que Maxi Abad estaba por cerrar una alianza con Bullrich y literalmente “me están vaciando la casa”...

-Eso es cierto. Creo que hay que terminar con la hipocresía y el cinismo. Algunos de nosotros tenemos toda una vida de militancia y no tenemos una especulación personal en esto. Está todo totalmente vaciado de contenido, por un lado se pone el grito en el cielo cuando se habla de ampliar la base de sustentación para la gobernabilidad, pero por otro lado hace quince días,  estando vigente dos candidaturas dentro del radicalismo, nada menos que la del presidente del radicalismo, Gerardo Morales y la de Facundo Manes, se constituyó una mesa promotora del radicalismo de Córdoba, en favor de la candidatura de Patricia Bullrich, y no son cuatro de copas. El cinismo y la hipocresía están a la orden del día. El criterio que usa el presidente del Comité provincia va en esa dirección, habla de la presión de los Intendentes. ¿Y los contenidos? ¿Y las propuestas? ¿Y los valores? ¿Y las ideas? Nada de eso sirve. Espero que no invoquen más a Alfonsín, ni Illia, ni a Larralde, ni a tantos otros. Que digan que se han convertido en mercachifles detrás de un cargo y nada más.  

 

-Si uno sigue de cerca las discusiones de Juntos, la lupa está puesta en la interna entre Patricia Bullrich y Horacio Rodriguez Larreta, las cosas están tan al límite que juntos podría romperse, ¿dónde queda posicionado el radicalismo?

-Yo voy a ser orgánico como fui toda mi vida. Voy a acompañar al presidente del Comité Nacional del partido, creo que existe un número asegurado para la convención del lunes 12, que ha calificado como un desquiciado a Milei y a cualquier intento de aproximación con él. No es cualquier especulación electoral, sino intentar salvaguardar las ideas. El radicalismo orgánico va a estar allí y si se produce alguna ruptura es porque algunos la están buscando por otro lado. 

 

-¿Por qué el radicalismo no elige como estrategia posicionarse desde lo programático para compensar la falta de potencia en algunos candidatos?

-Creo que se hace un esfuerzo, pero predomina el factor emocional. No niego que existe un rechazo a la política como actividad por causas que son concurrentes, una es la falta de credibilidad, y otra es la falta de eficiencia para resolver los gravísimos problemas que todavía padecemos. Eso empuja a un pensamiento mucho más emocional, de rechazo y no análisis. Así se ponen en duda o cuestionamiento la educación pública y tantos otros derechos fundamentales. 

 

-¿Coicindís con el planteo de tercios que hace Cristina Fernández?

-En general la tendencia sigue siendo de tercios, mayores, medianos y más cercanos al cuarto, ahí lo ubicó a Milei que va a tener una votación masiva, pero hasta aquí, en las provincias, no ha mostrado potencial electoral. 

El Frente de Todos tiene una enorme dificultad, por una muy mala gestión de gobierno. Desde el punto de vista estratégico, el planteo va a ser replegarse sobre la provincia de Buenos Aires, porque su máximo objetivo es ganar en territorio bonaerense. No  creo que ellos a ciencia cierta estén pensando en ganar a nivel nacional. Van a intentar mantener un bastión, donde Kicillof es competitivo, y desde allí construir narrativa, que intente reformular un proyecto de futuro. 

 

“Algunos se han convertido en un mercachifles detrás de un cargo y nada más”