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  • jueves, 26 de mayo de 2022

Entre los sofocos y la desinformación

Mientras se ponen en agenda los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, la menopausia sigue siendo un tabú. La mayoría transita este tiempo entre la desinformación y el silencio. Algunas con síntomas muy leves o ausencia de los mismos y otras con síntomas moderados y severos que alteran su calidad de vida. La ginecóloga y obstetra, Elizabeth Pardo, dialogó con Arrancamos Tarde (FM Radio Ultra 98.9) y se refirió a las cuestiones clínicas, las consultas frecuentes, los hábitos saludables y las posibilidades de tratamiento que existen para pasar ese tiempo con dignidad. 

Entre los sofocos y la desinformación

Durante una conversación que duró más de una hora, la Dra. Pardo definió la menopausia como la ausencia de los ciclos menstruales por un año, en pacientes de alrededor de 50. Según indicó, la causa que lo genera es “el déficit de estrógenos producido por los ovarios”. La perimenopausia es la etapa donde encontramos el síndrome climatérico, definido como el conjunto de síntomas y signos que acompañan a todo este proceso de la mujer. “Dentro de este conjunto tenemos síntomas precoces vinculados en un primer momento a las alteraciones del ciclo, que están vinculadas a procesos más cortos, a alteraciones en lo referente a la cantidad del sangrado, y el aumento exponencial de signos anovulatorios”.  También, durante este proceso aparece el síndrome vasomotor,  “que es el famoso sofoco que acompaña esta etapa de la mujer y puede ser desde leve a moderado”. Según la profesional, “en algunos casos, realmente puede alterar la calidad de vida  y se debe abordar en tiempo y forma en consulta para solucionarlo”.

Asimismo, esta primera etapa se puede asociar a todo lo que tiene que ver con el sistema nervioso central como: desestabilidad, trastornos del sueño, ansiedad, angustia, depresión, entre otros. Existen trastornos intermedios que están vinculados a la atrofia urogenital, con manifestaciones ligadas a la sequedad vaginal, urinarios, afectación de la mucosa de la vagina, de la vulva, del útero y de la parte urinaria también”. Y por último, se presentan los síntomas más tardíos, referidos al tema de la osteoporosis y enfermedades cardiovasculares. 

Lo cierto, es que “hay muchos esquemas de tratamientos, con varias terapias de reemplazo hormonal”, y “hay que elegir cuál es la adecuada para cada caso, primero si la paciente está en condiciones de recibirla, y después evaluar en ese tipo de paciente cuál sería la indicación más precisa”. 

Pardo asegura que hay mucha desinformación y pudor en mujeres que atraviesan ese periodo, sin un ámbito social que habilite la discusión. Lo cierto es que este tema es motivo de consulta permanente, sobre todo en mujeres que arrancan con algunos síntomas de forma precoz.  “Es necesario que sepan que todas lo vamos a atravesar. La edad promedio es alrededor de los 50 años, pero es un proceso natural de la mujer, y es importante abordar lo referente a los cambios de hábitos de vida saludables como dejar el tabaco, el alcohol, realizar actividad física, disminución de peso, y el control ginecológico en tiempo y forma”, cerró.