viernes. 19.07.2024

Se realizó el primer Festival Haroldo Conti

Marcelo y Alejandra Conti participaron del primer festival en conmemoración al escritor local organizado por la Asociación Amigos de Haroldo, secuestrado y desaparecido el 5 de mayo de 1976 por la dictadura cívico-militar. Hubo bandas en vivo y se presentó la escultura de Basilio Argimón, materializada por el artista plástico Gabriel Albamonte. 

 

“Como en cada mayo, la Asociación hace varias actividades en conmemoración a Haroldo Conti, por el aniversario de su natalicio y desaparición, y este año decidimos hacer -por primera vez- un festival”. “Estamos felices y en la compañía de su familia".

El sábado pasado viajaron a la localidad de Tigre donde se encuentra la Casa Museo Haroldo Conti, en la que el escritor vivió durante algunos años, y que “fue otro de sus amores”. 

Consultada sobre qué se siente ser la hija de Haroldo, Alejandra, que tenía 17 años al momento de su desaparición, aseguró que se trata de “algo muy pesado, en el buen sentido, es como estar frente a un prócer, entonces es muy conmovedor, y lo contradictorio o raro es que lo voy conociendo a través de la gente, los reportajes a alumnos, sus amigos, sus lectores”. Cuando el Gobierno militar secuestró a su padre, Alejandra salió a recolectar firmas, convocó a personalidades del mundo de la escritura, y si bien “era difícil conseguir el compromiso de las firmas en ese tiempo”, consiguió las de Ernesto Sábato, María Elena Walsh, Jorge Asís, entre otros. “Cuando vengo a este tipo de convocatorias, se me viene ese tiempo encima, y gracias a que seguimos adelante, y que la gente lo sigue recordando, estoy agradecida a ese recuerdo constante”, dijo y aseguró que su padre “estaba muy orgulloso de su pueblo, Chacabuco”. 

Marcelo, que hace muchos años no se acercaba a la ciudad, dijo que “Chacabuco es algo muy sentido, yo no nací acá pero me siento de acá, vengo desde muy niño, es una relación muy especial, muy profunda”. De hecho, considera la posibilidad de vivir aquí en algún tiempo. En ese sentido indicó que en la ciudad “lo recuerdan con muchísimo cariño, es un orgullo que su pueblo mantenga viva su memoria, y la de sus compañeros desaparecidos, Chacabuco tiene una historia cultural y política muy fuerte desde que se fundó, mi abuelo Pedro Conti fue fundador del peronismo en la ciudad, podemos empezar desde ahí, la política ha marcado a la familia”. 

Marcelo asegura que “muchos lo pintan con cierta ingenuidad, mi viejo fue militante orgánico del Partido Revolucionario de los Trabajadores, tenía tareas, además de ser intelectual”. 

El Argimón construído en hierro por el artista Gabriel Albamonte se presentó durante la tarde. Marcelo acompañó al escultor desde su taller para llevarla hasta la plaza. “Pepe (Gabriel) ha hecho mucha obra sobre los personajes de mi viejo, la gente lo sabe, él es un artista muy talentoso, excepcional, sus esculturas, sus cuadros, sus dibujos son excelentes y Argimón es una belleza”, dijo el hijo del escritor. 

Julián Coconier Conti, tercera generación y nieto del escritor, es periodista. Acompañó a su madre y a su tío a la ciudad. “Es un orgullo, me emociona cómo Haroldo moviliza a tanta gente, que lo idolatra, pero por otra parte es raro, es mi abuelo, mi familia”, dijo. Es la primera vez que Julián visita la ciudad, y “cumple su sueño, venir acá es una forma de estar cerca de él, de conocer su historia”. Escribe notas sobre derechos humanos, cultura, entre otras. 

Participaron del encuentro los artistas Adalberto Zanardi, Juvenal, Luz Kling, Las guitarras del Monte, La Taba, Trébol, Bellet Cahuín Cumpa, Irupé Tarragó Ros y Martín Espíndola. El cierre estuvo a cargo de Luciana Jury. 

El próximo sábado, la Asociación Amigos de Haroldo, realizará un recorrido por los lugares significativos en la vida y obra del chacabuquense, que finalizará en el mítico Álamo Carolina, inmortalizado en uno de sus cuentos célebres. El árbol se encuentra en un campo del partido de Bragado, en el límite con Chacabuco. 

Se realizó el primer Festival Haroldo Conti