viernes. 17.05.2024
NI UNA MENOS

Cuando las pibas toman la posta

Un nuevo Ni una menos se conmemora este 3 de junio y las organizaciones de mujeres vuelven a planificar distintas actividades para el día sábado en la Plaza San Martín, el habitual punto de encuentro en nuestra ciudad, con el objetivo de demandar acciones que frenen la violencia de género y visibilizar los femicidios que sucedieron.
En los últimos años, las calles y los reclamos comenzaron a ser bandera de mujeres cada vez más jóvenes. En esta fecha, Diario Cuatro Palabras dialoga con Estudiantas Organizadas, una organización estudiantil que encabeza y organiza múltiples actividades por los derechos de las mujeres tanto fuera como dentro de los colegios. 

estudiantas
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Ocho años pasaron desde el primer Ni Una Menos que tuvo una masiva convocatoria en el año 2015 como repudio al femicidio de Chiara Páez. Cansadas de seguir contando crímenes y situaciones de violencia de género, las mujeres se organizaron y movilizaron en un reclamo unido para frenar esta problemática a través de políticas de Estado que acompañen. 

 

En el último tiempo en nuestra ciudad se observó, particularmente ante el reclamo por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, un crecimiento del número de jóvenes que no sólo se sumaban a las convocatorias sino que comenzaban a tomar la posta. Así nace Estudiantas Organizadas. 

 

- ¿Cómo definirían a Estudiantas Organizadas? 

 

- Estudiantas es una organización estudiantil de jóvenes entre 16 y 25 años que trabaja junto con profesoras de los distintos niveles educativos para visibilizar desigualdades de género, prevenir vínculos violentos, promover el ejercicio de diferentes derechos como la ESI, vínculos sexo afectivos sanos, nuevas masculinidades, derribar estereotipos de género, concientizar sobre los medios de comunicación, y cómo estos establecen relaciones, prejuicios y estigmas. 

 

- ¿Cómo surge este proyecto? 

 

- Estudiantas surgió antes de su primera aparición pública y, también, mucho antes que nuestro lugar en redes sociales. En 2020, charlamos entre algunas alumnas (de ese momento) y profesoras y pensamos en cómo capacitar y formar a las pibas y también cómo empezar a generar espacios de concientización de las violencias en la localidad. Ya en febrero, un mes después, nos sumamos invitando a otras Estudiantas de otras escuelas a un banderazo -creo que se llamó así- por la legalización del aborto. Esa vez fuimos un pequeño grupo, bien diverso. Ya para el 8 de marzo, teníamos un grupo de whatsapp entre todas en la que coordinamos la realización de una coreografía. Hasta ese momento el grupo seguía sin nombre y sin redes. Después de ese evento más masivo, se sumaron otras mujeres, de otros niveles educativos, porque hasta ahí éramos sólo de secundaria. Entre algunos de los nombres que tiramos estaba el de Estudiantas y la mayoría se decidió por ese. Fue ahí mismo decidimos abrir la cuenta de Instagram y Facebook.

 

- ¿Cómo “socializan” toda esa información? ¿qué es lo que hacen? 

 

- Desde nuestras redes tratamos de promover contenidos diferentes, diversos, que rompan con lo socialmente establecido, también tratamos de proponer y generar debates serios, responsables y con criterios entre Estudiantas, docentes y la sociedad en general. Por otro lado, buscamos fomentar lecturas y reflexiones críticas, capacitar(nos) a través de charlas, estudios, análisis y lecturas. A su vez, tratamos de buscar nuevas formas de militar, de llevar a las calles los reclamos y reivindicaciones, de mostrar(nos) frente a la cultura patriarcal en la que vivimos, de sensibilizar sobre esta realidad que siempre nos maltrata y violenta, en fin, de generar un crecimiento colectivo con perspectivas de género en clave de derechos humanos.

 

- ¿Sienten que, desde que comenzaron a involucrarse hasta la actualidad, hubo cambios respecto a derechos conquistados? ¿y en qué cosas creen que aún falta trabajar y cambiar?

 

- Avances hubo muchísimos, sobre todos en relación a las leyes y acceso a derechos como la Ley de Parto humanizado, Ley de Paridad de Género, le mediciones oficiales de las violencias de género, la creación del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, la Interrupción Legal del Embarazo, cupo laboral trans, entre otros. Somos un país de avanzada en cuestiones de leyes pero después, en la práctica, muchas de estas no se cumplen o todavía son muy resistidas en cada uno de sus ámbitos de aplicación. 

 

Sin embargo, seguimos sosteniendo -por lo que vivimos y las consultas que tenemos- que en las escuelas de nuestra localidad falta ESI. Le falta a los pibes y le falta a los profesores. El Estado debería capacitar en ESI a los docentes, promover charlas y talleres. Muchos docentes solo dan una charla de ESI en la semana y creen que eso es suficiente. La ESI es un contenido transversal. Nos atraviesa mucho más de lo que creemos. Y aborda muchísimos temas que son parte de los diseños curriculares pero con una mirada más amplia. Muchos temas pertenecen a la ESI pero algunos profes incluso alumn@s no lo saben.

 

También creemos que una de las deudas que tenemos pendientes es el trabajo interdisciplinario, el trabajo en red con otras organizaciones e instituciones. No solo a nivel local sino provincial y nacional. Las organizaciones sociales se encargan de muchísimos temas que les compete al Estado y no hay un real acompañamiento hacia estos espacios -nos sucede a nosotras inclusive-. No contamos con recursos ni apoyo de nadie pero tratamos de hacer todo lo que está a nuestro alcance para acompañar, sostener y garantizar los derechos de las mujeres y diversidades. Ni el poder judicial ni el político está interesado en eliminar las violencias, sentimos que son cómplices. Por eso, sostenemos que la clave es seguir unidas y organizadas para frenar esta realidad que nos violenta y mata todos los días.

 

Cuando las pibas toman la posta