miércoles. 29.05.2024

Cinco de los ocho jóvenes juzgados por el crimen de Fernando Báez Sosa, cometido el 18 de enero del 2020 a la salida de un boliche de Villa Gesell, fueron condenados ayer a prisión perpetua, como coautores del homicidio, mientras que los otros tres recibieron la pena de 15 años de prisión por haberlos considerados partícipes secundarios.

La condena fue dada a conocer por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1, de Dolores, que entendió en un fallo unánime que Máximo Thomsen (23), Ciro Pertossi (22), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23) y Luciano Pertossi (21) fueron coautores del delito de "homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado por dos o más personas, y por alevosía en concurso ideal de lesiones leves", cuya única pena posible es la prisión perpetua.

Los jueces María Claudia Castro, Emiliano Lazzari y Christian Rabaia entendieron además que Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23) y Lucas Pertossi (23) fueron "partícipes secundarios" del mismo delito, y se les aplicó una pena de 15 años de prisión.

La audiencia comenzó a las 13:17, cuando el secretario del tribunal, Federico Omar Marasco, inició la lectura de la parte resolutiva, mientras que el fallo completo de -163 páginas- fue difundido tras el cierre de la audiencia. Seis minutos después, se escuchó el dictado de la pena máxima para cinco de los acusados, y las otras tres condenas para los partícipes secundarios.

Tras oír el veredicto condenatorio y el monto de la pena, Thomsen se descompensó, mientras su madre, Rosalía Zárate, pedía que fuera asistido, lo que obligó al Tribunal a interrumpir la lectura -durante cinco minutos- y desalojar la sala de audiencias.

Los Magistrados pidieron -además- que se investigue a Juan Pedro Guarino (21), imputado en el inicio de la causa y luego sobreseído, y a Tomás Colazo (19), menor de edad al momento del hecho, que no fue acusado, pero fue señalado por los abogados de la familia de la víctima como "el sospechoso número 11".

Apenas finalizada la audiencia, los condenados fueron trasladados nuevamente a la Unidad Penal 6 de Dolores y, a través de un oficio, el tribunal solicitó que fueran alojados nuevamente en la Alcaidía 3 del Penal de Melchor Romero, en La Plata, donde cumplían prisión preventiva desde el 13 de marzo de 2020.

En su fallo, la Presidenta del tribunal sostuvo: "El análisis pormenorizado -de la prueba reunida en el juicio- me ha convencido que el plan originario en el que los ocho acusados se confabularon consistió, en su origen, en atacar a golpes a Fernando Báez Sosa".

"Quedó palmariamente evidenciado luego de la sustanciación del juicio que, cuando la víctima, después de los -al menos dos- primeros golpes, quedó en estado de semiinconsciencia, tendido en el suelo, a merced de sus atacantes, en absoluto estado de indefensión, la actuación de los sujetos activos estuvo -ahora sí- guiada por la inequívoca intención de causarle la muerte" -agregó.

Tras la sentencia, el abogado defensor no quiso hacer declaraciones, aunque confirmó que apelará ante el tribunal de Casación provincial. 

Los fiscales que intervinieron en el juicio señalaron tras el fallo -por su parte- que se sentían "conformes" con la sentencia y adelantaron que apelarán la participación secundaria atribuida a tres de los condenados. En la misma línea, Burlando anunció que también apelará las condenas a 15 años de prisión impuestas a tres de los rugbiers.

"Creo que esto es el comienzo. Es el primer paso hacia una respuesta que acaricie el corazón de Fernando", señaló el letrado.

 

 

Condena: cinco a perpetua y tres a 15 años de prisión