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  • miércoles, 28 de septiembre de 2022

"Desconfío hasta de mi sombra"

Luego de quedar internada varios días por un pico de hipertensión provocado por el robo en el que le desvalijaron su casa, la vecina Ana Canziani dio declaraciones a los medios sobre lo vivido y relató cuáles son los avances en la causa que lleva adelante la Fiscalía, a los que catalogó como insuficientes. El ilícito se produjo el 19 de agosto en el domicilio ubicado en Juan Manuel de Rosas Nº468.

"Desconfío hasta de mi sombra"

Desconectaron las cámaras

“Nosotros habíamos puesto dos cámaras adelante y teníamos dos más que íbamos a poner atrás. Los ladrones cortaron los cables de las cámaras y de la electricidad, se manejaron con las luces de emergencia. Además, cortaron la bajada y dejaron sin luz a todo el vecindario. Pero en momentos anteriores al corte quedaron grabados por cámaras de casas vecinas de las calles Conesa y Güemes. Se puede ver a un hombre corpulento custodiando afuera y a una camioneta Hilux blanca o S10 que daba vueltas”, comienza explicando Canziani, en una nota brindada a Cuatro Palabras en su comercio granja ubicado a metros del Hospital Municipal. “Perdí un lavarropas automático, freezer, secarropas, alacenas, bajo mesadas, piedras, mármoles, canillas, bachas, heladeras, mesas, sillas, sillones, vaciaron los placares de ropa, se llevaron los sommiers de los chicos, play, notebook, tres televisores, DVD, amplificadores, varias latas de pintura y de revear, 7.900 dólares, 75.000 pesos en efectivo y 800.000 pesos en cheques”,contabilizó.

“Pistas por todas partes”

“Apenas abrí el negocio fue impresionante la cantidad de gente que vino a contarme que familiares de gente bastante pesada de Chacabuco les habían ido a ofrecer pintarles la casa y pasarle revear;
a nosotros nos robaron esos dos productos, otros que han puesto las cosas. También personas que te dan información de que todo lo robado lo guardaron en una casilla y que luego lo pasaron a un galpón”, explicó Canziani.

Aparecieron algunos elementos

“Me llamaron en la semana para que vaya a corroborar y luego de un allanamiento, apareció el televisor grande, una garrafa, una camisa y un ventilador. Pero no me dicen dónde los encontraron y me explicaron que es una entrega provisoria, se llaman así porque hasta que no me den el último elemento robado. Yo hasta me ocupé de hacer el trabajo que tiene que hacer la Policía: Les llevé todos los datos, acá en el negocio no hay un día que pase sin que venga alguien a decirme vi tal cosa, tal persona con una ropa tuya, tal nene con una ropa de tus hijos, me da mucha bronca”, expresó la damnificada. Y agregó, “hoy se hicieron otros dos allanamientos pero no apareció ninguna otra cosa”.

La Fiscalía no responde

Seguidamente, la entrevistada apuntó contra la fiscal que lleva adelante la causa, Erika Matius. “Los clientes que vienen a mi negocio responden muy bien, me traen los datos, me da impotencia porque está todo en manos de una fiscal de la cual pedí su teléfono y no me lo dieron, me pasaron el número de la Fiscalía, que no tuve respuestas, sí se puso a disposición el comisario Morra, que me dijo que se iba a hacer cargo. Pero todavía estoy en veremos, y me molesta que si el ovillo de lana ya se empezó a desenrollar con las primeras cosas que encontraron, porqué no avanzan en ese círculo de personas”, finalizó.