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  • sábado, 28 de mayo de 2022

Violência não tem fim

La violencia dijo presente una vez más en Chacabuco ayer a la madrugada. A pocas horas de que se identificara a los agresores que mandaron al Hospital al joven Alan Nahuel Vera, tras propinarle una severa golpiza en patota; ahora un adolescente de 18 años, terminó con lesiones graves en Terapia Intensiva luego de que un grupo de unas siete personas, entre ellas dos mayores de 40 años, lo abordaran en la vía pública y lo golpearan salvajemente. Benjamín Rovattino salvó su vida de milagro, arrastrándose debajo de un auto estacionado para no seguir siendo pateado en el piso. 

Viene de tapa

 

Violência não tem fim

El inicio del conflicto  

El problema comenzó en la plaza 5 de agosto, a metros de la tradicional Tahona, aproximadamente a las 2 de la mañana, donde se produjo una escaramuza entre Rovattino y otro joven de unos 20 años, después de una discusión verbal. En ese momento, varias personas se sumaron al enfrentamiento, en el que un primo de la víctima también fue blanco del ataque y resultó con heridas, entre ellas, de acuerdo a su testimonio, “un puntazo en la espalda con una faca y un golpe con una botella”. Tras la intervención de algunas personas que estaban en una plaza colmada de jóvenes, como ocurre casi todas las noches de este verano 2022, la pelea pareció desactivarse y los protagonistas se dispersaron. 

 

La segunda parte con un ataque brutal

Tras el primer episodio, Benjamín Rovattino decidió retirarse del lugar, por avenida Arenales, y a partir de ese momento comenzó a ser perseguido por sus atacantes, a quienes se sumaron dos personas mayores de unos 40 años, siempre siguiendo el testimonio de la víctima, “uno de ellos se trataba del padre de uno de los jóvenes” que protagonizaron la pelea inicial. El joven adolescente intentó evadir a sus perseguidores, que se desplazaban en auto, pero a la altura de la intersección de avenida Alfonsín y Mitre, fue alcanzado por “siete personas que descendieron de un vehículo y sin mediar palabra lo abordaron y comenzaron a golpearlo”. Su primo, quien lo había defendido en la plaza, logró escapar no sin antes recibir varios golpes. Lo que siguió a esta escena, fue lo que la víctima describió como una lluvia de golpes mientras se encontraba en el piso, en todo momento bajo estado de consciencia, la cual nunca perdió a pesar de la cantidad de trompadas y patadas recibidas. 

 

Todo filmado 

La brutal paliza dada por la patota, quedó registrada por cámaras dispuestas en la zona, cuyo material fílmico le sirvió al fiscal de la causa para iniciar una investigación que dé con los autores del incomprensible y repudiable ataque, que terminó cuando el agredido se arrastró como pudo debajo de un auto estacionado, para evitar seguir siendo golpeado. La madre de Rovattino, Noelia Cardozo, expresó en vivo a Diario Cuatro Palabras desde la puerta de la Comisaría local, que “ya conocen y tienen identificados a los agresores por los testimonios de su hijo y de otras personas que presenciaron la golpiza. Pedimos que se haga justicia, no voy a parar hasta que está gente pague por lo que hizo, me tocaron mi corazón, mi hijo es bueno y nunca respondió a las repetidas provocaciones que estas personas le vienen haciendo desde tiempo atrás”, manifestó indignada la mujer. 

Familiares de la víctima se congregaron  frente a la Comisaría reclamando una pronta respuesta de las autoridades. El caso de Rovattino se suscita a días de que una situación similar conmocionara la ciudad, cuando el joven Alan Nahuel Vera fuera atacado salvajemente por una patota y recibiera lesiones graves en inmediaciones de la plaza General Paz.