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  • sábado, 27 de noviembre de 2021

¿Se trata de una infección estacional?

Un nuevo estudio impulsado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), proporciona evidencia sólida que demuestra que la COVID-19 se trata de una infección estacional, muy similar a la gripe y al resfriado, donde el clima y las temperaturas bajas inciden ampliamente.
¿Se trata de una infección estacional?

La investigación, llevada a cabo por un equipo de especialistas del Instituto de Salud Global de Barcelona, en 162 países, previo al cambio de políticas de salud pública, y de los comportamientos poblacionales, revela que, a través de un método estadístico de detección de asociaciones transitorias, y de un modelo matemático, se pudo demostrar que el clima jugó un papel importante en la transmisión del virus, durante las olas pandémicas en ambos hemisferios.

Los resultados arrojaron que las mayores tasas de contagio se dieron en sitios con temperaturas y humedad más bajas, y teniendo al clima como un factor incidente en dicha transmisión.En segundo lugar, el equipo analizó la evolución de esta asociación entre clima y enfermedad a lo largo del tiempo, y si era consistente a diferentes escalas geográficas. 

Al respecto, Xaviel Rodó, director del programa de Clima y Salud de ISGlobal, y coordinador del estudio sostiene que “La cuestión de si la COVID-19 es una enfermedad realmente estacional se vuelve cada vez más importante, con implicaciones para la implementación de intervenciones efectivas.”

Considerando también que las primeras olas pandémicas decrecieron al aumentar la temperatura y la humedad, y la segunda ola aumentó al disminuir la temperatura, Alejandro Fontal, quien es el primer autor del estudio, y también investigador, dijo que “Esto podría deberse a varios factores, incluyendo concentraciones masivas de personas jóvenes, turismo, y aire acondicionado, entre otros”.


En contraposición
 

Más allá de la solidez del estudio, hay quienes no comparten esta hipótesis epidemiológica, argumentándose en la nula o baja posibilidad de que el clima contribuya a la propagación del virus. Al contrario de los especialistas de Barcelona, Humberto Debat, virólogo e integrante del Proyecto Argentino Interinstitucional de Genómica de SARS-CoV-2 manifiesta que, si bien las cifras obtenidas durante el estudio fueron significativas, no se puede extrapolar la estacionalidad del Sars CoV-2, y asegura que “De hecho, en este momento estamos con terceras olas en Europa y estuvieron en verano hace relativamente poco. Hay contraejemplos de toda índole que se pueden citar para demostrar que el clima es un factor entre otros, pero por ahora no es decisivo."

“Soy escéptico de la teoría estacionaria. Lo fundamental que conocemos respecto del Sars CoV-2 es que se trata de un virus de aerosoles. Me cuesta considerar a las estaciones como un factor decisivo porque enmascara otros parámetros que son centrales como el aire libre vs. los ambientes cerrados”, subrayó Ernesto Resnik, biólogo molecular y biotecnólogo argentino residente en Estados Unidos.