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  • miércoles, 28 de julio de 2021

DIÁLOGO CON ARTISTAS LOCALES

Trabajo, luz, fuerza colectiva

Son los componentes claves. La obra de Carlos “Nengo” Nuñez ha trascendido los espacios de culto de la ciudad. Cree en la fuerza de trabajo y en el crecimiento personal que habilitan los espacios colectivos. “La actividad sindical requiere cierta sensibilidad, y eso se vuelca en la obra, no se puede separar, aunque sea en la formación como persona”, asegura en diálogo con este medio. 

Por Martina Dentella 

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Trabajo, luz, fuerza colectiva

Nengo vive y trabaja en Chacabuco, donde tiene además una fuerte participación en la vida sindical. Es Secretario Seccional de Luz y Fuerza e integrante del Colectivo Periferia. Ambos espacios, con sus diferencias, y sobre todo el trabajo, le permitió un crecimiento personal. “Creo sentirme mejor persona en relación a diez años atrás, cuando empecé a pintar. Ni hablar de los vínculos, lo humanitario es muy importante”, asegura. 

El primer registro del gusto por el dibujo y la pintura arrancó en su primera infancia. “Es el primer medio de expresión que tenemos, junto con la danza y los gritos desaforados”, dice. Pero enfocó su camino hace diez años, cuando se acercó al taller de María Orsini.

“Creo en la fuerza del trabajo. Es lo único que te puede llevar a un buen puerto. No creo en la fantasía de una musa inspiradora que te permita resolver una obra. Todo es esfuerzo y trabajo”, dice. Insiste que el punto difícil es dar un cierre a la obra. Quizás el más difícil. “Uno está siempre con la materia o con la idea y parece que nunca hay que abandonarla o que no se termina de resolver, y sin embargo hay que rescatar un momento en la mirada y ver si todo lo que está circulando ya estaba puesto en juego en el soporte”, asegura. 

Uno casi nunca muestra todo. La obra se adapta al lugar de exposición. “Y se resignifica en cada uno de los lugares, más allá de la intención al pintar o al mostrar por primera vez. Eso pasa cuando empieza a circular”, agrega. 

Su participación activa en el Sindicato Luz y Fuerza atravesó su obra. La responsabilidad lo obliga a no sacarle el cuerpo. Pero el trabajo de pintor -aún a destiempo- siempre está. “La actividad sindical requiere cierta sensibilidad, y eso se vuelca en la obra, no se puede separar, aunque sea en la formación como persona”, opina y piensa “No se puede separar lo que sucede día a día. No es figurativo, pero en cada una de las actividades artísticas, está etapa que nos toca atravesar, se va a notar”. 

El Colectivo Periferia surgió a través de una idea que fue tomando cuerpo en Chacabuco. El artista plástico, Miguel Ronsino, oriundo de Chivilcoy, ha dado clases en toda la zona durante su carrera, y ha entendido que la problemática tenía que ver con la invisibilización de la obra de artistas de ciudades pequeñas. “Parece que Capital fuera el lugar de validación, y sin lugar a dudas teníamos ganas y urgencia de aparecer en ciertos lugares, para que esos actores del circuito artístico nos devolvieran una mirada, o se pusieran en contacto con nuestra obra o nuestros pequeños saberes”. 

A Nengo le tocó inaugurar la primera salita en Colegiales. “Fue increíble, una maravilla, un sueño de película, hasta tuve la suerte de que Roberto Plate, que estaba exponiendo en el Bellas Artes, viniera a ver mi muestra. No lo podía creer”, recuerda. 

A la hora del cierre, se cerraban las puertas de la sala y llegaban las pizzas y cerveza para compartir con nuevas amistades que cambiaron la perspectiva de unos y otros autores: “Se desmitifica la idea de que los artistas del interior íbamos a llevar una pintura autóctona, totalmente telúrica”. 

También habla sobre los viejos estigmas. “La mayoría de las artistas que conozco de la zona, no viven de su obra, sino de hacer otros trabajos como yo y como muchos, incluso artistas muy reconocidos a nivel nacional, son docentes, dan talleres”, asegura. 

La pintura, dice, es muy elitista, no tiene una salida muy popular, no está al alcance de todos. “Un artista expone y puede aspirar a vender una o dos pinturas, y eso tampoco le va a dar una solución al pan de todos los días, así que es una traba, pero hay grandes personajes de la historia del arte nacional que han vivido de otros trabajos, y hoy su obra prevalece en los museos”. “Mal no vendría que se buscase una vuelta para que no sea un grupo de élite el que pueda vivir de su obra”, cierra.