11:12 h. Miércoles, 24 de Abril de 2019

“Somos una hinchada que ha sufrido mucho” 

Con el correr de los días, la euforia del nuevo campeonato logrado por la Academia va bajando, aunque la alegría de la sacrificada hinchada de Racing se contiene y perdura en el tiempo. Gelo Flores es uno de los míticos hinchas de Racing, la primera vez que vio a su equipo fue en el Cilindro, en el año 1958, cuando tenía siete años y a partir de ahí presenció -sin excusas- todos los partidos de la Academia, incluídas largas travesías a dedo a países limítrofes como Chile y Uruguay. En esta entrevista con Arrancamos Tarde (Radio Ultra 98.9) contó que desde hace décadas la responsabilidad de que la pelota esté en el campo de juego durante cada partido en el Cilindro pasa por sus manos. También habló de los días previos, de la actual conducción y de su hijo, que desde los cinco años lo ayuda a trabajar en el Club, y hoy es empleado de planta de Racing. 

ENTREVISTA A GELO FLORES ​  |  11 de Abril de 2019 (13:25 h.)
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¿Cómo se fueron viviendo los días previos al último título?

En este momento nada es fácil en el fútbol porque es cada vez más parejo. Es cada vez más competitivo, los equipos están preparados y todo lo que camina por el fútbol en los equipos de Primera A y Nacional B tiene muy buena preparación y cualquiera podía ganar. 

¿En este momento hay una relativa coincidencia entre el festejo del título y la realidad institucional de Racing? ¿están pasando un buen momento?

Con este presidente, que ya va por el segundo mandato, todo fue de menor a mayor. No hay quejas, no hay reclamos de ninguna índole, nadie se lleva un peso como todos los anteriores. La gestión es perfecta y esto vino como broche de oro para tanto esfuerzo que se hace. Vino acompañado del gran trabajo que hace el club, un club al que nadie le regala nada, igualmente si no estás organizado de la forma que está organizado Racing, no es fácil ganar un campeonato. Pero desde la cuarta fecha hasta la vigésimoquinta o sexta, estuvimos punteros. Es un equipo que tuvo mucho esfuerzo, trabajo y sobre todo apoyo de la dirigencia. 

¿Pensás que es el mejor técnico?

Pienso que es muy buen técnico, sí. Tuvo sus altibajos, sus equivocaciones como cualquiera, pero lo que nos gusta del técnico es que es muy motivador. Motiva desde la práctica hasta el vestuario, y si el jugador está en el banco hasta el momento que va a entrar, lo agarra, le grita, lo complementa para que entre embalado, de tal forma que se quiera comer la cancha. Entusiasma mucho.

¿Cómo describirías la hinchada de Racing?

Es una hinchada que ha sufrido mucho. Es sufrida porque siempre a Racing le costó, hasta los mejores títulos que tuvo, siempre sufrimos hasta el último minuto. Nunca tuvimos uno de esos títulos que llegamos holgados y festejamos 20 minutos antes. Siempre esperamos al minuto 90 para todos los grandes festejos. Lo que pasa es que una hinchada muy seguidora y cuando el equipo peor va, es cuando la gente más apoya. Si Racing va en punta, va un gentío. Pero si Racing va último, va un gentío más un plus.

O sea que tienen muy internalizado el tema del sufrimiento y que, si van mal, más hay que acompañar. 

Perfecto. No bajan los brazos nunca, se alientan los 90 minutos, se viaja a todos lados cuando se permiten visitantes.

Aproximadamente, ¿cuánta gente se mueve por Racing? 

Por ejemplo, si Santa Fe ofrece quince mil entradas, van quince mil. Si da veinte, van veinte. No tiene tope. 

Convengamos que eso también se complementa con la gente del propio lugar.

Sí, pero al club se le manda cierta cantidad de entradas, y en el día que las pone a la venta, las liquida todas. Es tremendo.

Y eso moviliza también porque ¿cuántos colectivos podés sacar?

A Santa Fe el otro día fueron más de cuarenta micros. 

Estamos hablando de 1500, 1600 personas.

Y van muchos en forma particular. Cuando fuimos al partido con Colón, amén de la popular y la platea que nos dieron, estábamos todos abarrotados. Pero después salías a la autopista y veías que no se terminaba nunca la cola de autos y micros, kilómetros eh. Ahí te das cuenta de lo que mueve este club.

Contanos un poquito cómo estás siguiendo vos todo este proceso de Racing. Contanos cómo es tu trabajo, tu dinámica, qué días estás en la cancha.

Mi obligación es los días de partido, porque sigo estando a cargo de los alcanzapelota que se mueven en el partido. La responsabilidad de las pelotas pasa por mis manos, y tengo diez pibes de las inferiores que viven en la pensión a cargo mío. Es como que se les da un premio porque están estudiando bien, porque van bien en la práctica o porque se están portando bien, y los mandan de alcanza pelotas, porque todos los chicos quieren ir.

¿Y cómo manejan eso?

Lo maneja una coordinadora, una psicóloga encargada que está en la pensión y lo va manejando de acuerdo a los puntajes que recibe cada chico en sus distintas actividades, pero trata de que vayan rotando. 

¿Les pagan a los pibes?

No, ellos tienen un estilo de vida muy alto. Todo el pensionado, el alimento, es diez puntos. De la cancha principal al predio, que está a veinticinco cuadras más o menos, no se permite que vayan solos. Los lleva un micro especial y los trae un micro especial, categoría por categoría. A la escuela lo mismo. El campo de deportes está ubicado para el lado Sur. Del shopping Alto Avellaneda a unas cinco cuadras, para el lado de Lanús, son unas instalaciones tremendas. 

Tu responsabilidad pasa por todo lo que es la pelota y los colaboradores.

La organización adentro parece fácil pero no lo es, porque los tenés que ubicar en un lugar que no estén mirando la tribuna, que no alcancen cosas a la gente, que no se saquen fotos con los celulares, que estén concentrados como si ellos estuvieran jugando el partido.

Y eso te lleva a tener relación directa con los árbitros.

Desde la presidencia de Cogorno, hace nueve o diez años, se me implementó un nuevo trabajo: soy masajista de las ternas arbitrales de primera división. Tengo una sala de masajes que Blanco la hizo muy buena, tenemos camillas, aire acondicionado, un televisor para que los referis miren, y tengo la obligación de masajearlos mientras ellos quieran. Casi ningún club tiene eso, es exclusivo de Racing. Estoy con ellos ahí, salen a recorrer el terreno, vuelven, les pregunto si alguno de los cuatro se quiere hacer masajes y bueno, si quieren yo sé lo que tengo que hacer y estoy al servicio de ellos. Se hace faltando 40, 45 minutos, y el armado de los alcanzapelotas es faltando 10 o 15 minutos, así que tengo tiempo para todo.

¿Cuál es el trabajo que desempeña tu hijo en el club?

Él, desde que tenía cinco años, empezó como camillero porque hace muchos años no estaba el carrito eléctrico. Él era alto y yo estaba a cargo de la camilla, y me daba una mano. Y ahora está ocupando ese puesto. Cumple un rol muy importante porque como pertenece al gremio nuestro, que es muy fuerte, tiene la chance de ir a otras canchas, donde lo requieran para hacer su trabajo, siempre y cuando no trabaje en el mismo horario que juega Racing. Él es empleado de Racing. 

¿Racing en Chacabuco tiene peña?

No lo sé, veo a algunos amigos que viajan siempre al Club. En Chacabuco hay muchos hinchas de Racing pero no sé si están organizados. 

¿Cuáles de los nueve títulos de Racing viviste vos?

Personalmente, las vueltas olímpicas que di en la cancha fueron en el ‘58, que me llevó Corbata, de ahí saltamos al ‘61. Después viene la época de oro, ‘66 Campeón Argentino y '67 campeón de la Copa Libertadores y del Mundo, cuando fuimos a Uruguay. Yo fui a dedo a Chile, tardé tres días en volver. En esa época todo el mundo te llevaba. Y en el ‘67, para la final del mundo, yo era muy amigo del padrastro de Graciela Alfano, Alberto Campeli, que fue el que me solventó el viaje en Buquebus. Trajimos un título, que fue el primero en la Argentina, fue un festejo nacional, antes no había esa rivalidad de los clubes de ahora. Después llegó el largo receso, por 35 años no pudimos ganar nada hasta que llegó Mostaza Merlo en 2001. En 2014 y la actual. Así que tengo nueve vueltas olímpicas. 

¿Cuántos de los que fueron alcanzapelotas tuyos terminaron siendo grandes jugadores de fútbol?

En los últimos 30 o 35 años, todo jugador que debutó en Racing o venido de las inferiores, más si vivió en mi pensión, pasó por mis manos. Centurión, que era un chico muy sensible. Mariano Martínez, Depaul, que está ahora en la selección, Vietto, Pierce, de Chacabuco. 

¿Cambian en la relación con vos cuando llegan?

Sí, cuando juegan profesionalmente cambian, pero es el mismo ritmo de vida. 

¿Qué es Racing para vos?

Un hijo, un padre, una madre. Parte de mi vida, hace más de sesenta años que estoy ahí.