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  • miércoles, 28 de julio de 2021

OPINIÓN

La Segunda Guerra Fría

Por Gustavo Porfiri

 

“Tengo a un ruso y a un yanqui dentro de mi habitación / que se juegan mis zapatos y mi foto de graduación / en un Atari”, cantaba Miguel Mateos, a mediados de los ochenta del siglo pasado, en su éxito “Tirá para arriba”. Cuando esta canción sonaba, la pista del único boliche de Chacabuco “se ponía”. Era la época de la Guerra Fría, más o menos como ahora, pero con mejor música.

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La Segunda Guerra Fría

El pasado miércoles 23, la Flota rusa del mar Negro y los Guardacostas recurrieron al fuego de advertencia cuando el destructor HMS Defender de la Armada del Reino Unido cruzó la frontera estatal de Rusia y entró unos tres kilómetros en las aguas territoriales rusas cerca del cabo Fiolent, en el sudoeste de Crimea. El buque fue avisado en un primer momento sobre el uso de armas en caso de violación de la frontera, pero "no reaccionó a esta advertencia", indicó el Ministerio ruso. Luego, un buque patrulla de guardacostas abrió fuego de advertencia, enseguida, un avión de ataque Su-24M efectuó un aviso con lanzamiento de bombas en la zona a la que se dirigía el destructor. A consecuencia de estas acciones, la nave inglesa abandonó las aguas rusas.

Los ecos del asunto

A raíz de este incidente marítimo se desataron una serie de acciones diplomáticas y una sucesión de apariciones mediáticas. "El Ministerio de Defensa de nuestro país ya ha evaluado las peligrosas acciones del destructor de la Marina Real del Reino Unido en el mar Negro. Quisiera añadir que las calificamos de flagrante provocación del Reino Unido, que contradice el derecho internacional y las leyes rusas", señaló la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova. De inmediato, la embajadora británica en Moscú, Deborah Bronnert, fue citada al Ministerio de Exteriores de Rusia.

Luis Gonzalo Segura, exoficial del Ejército de Tierra de España, opinó en una entrevista con RT que “no se trata de un incidente aislado, sino de una escalada, teniendo en cuenta todas las situaciones de tensión en la región”. Además, vaticinó que podría haber más provocaciones en el futuro, ya que las fuerzas de la OTAN se encuentran patrullando toda la frontera rusa.

En un primer momento, el Ministerio de Defensa del Reino Unido rechazó en su cuenta de Twitter que su buque hubiera sido objeto de fuego de advertencia por parte de Rusia. "Creemos que los rusos estaban realizando ejercicios de artillería en el mar Negro y habían proporcionado a la comunidad marítima una advertencia previa de su actividad. No se dirigieron disparos al HMS Defender y negamos que se lanzaran bombas en su camino", dijo el imperio en su comunicado. Sin embargo, un periodista de la BBC realizó una llamada a bordo del buque británico y confirmó las advertencias de los patrulleros rusos. "Este es otro avión ruso zumbando sobre el buque de guerra en el mar Negro. Ha habido un momento en que más de veinte aeronaves pasaron por encima del buque y ha habido advertencias de buques patrulleros de los guardacostas rusos y, de hecho, hemos oído disparos; creemos que estaban fuera de alcance", se escuchó en el reporte del periodista Jonathan Beale, en tanto el sonido de un avión se mezclaba con su voz. Beale aseguró que el tránsito del Defender fue un "acto deliberado de seguir una reconocida ruta internacional de navegación" de Ucrania a Georgia. El reportero indicó que, pese a las advertencias de Rusia, el buque inglés siguió navegando por la ruta que atravesaba las aguas territoriales de Crimea: "estuvimos a menos de doce millas e incluso vimos la costa, antes de regresar a las aguas internacionales rumbo a Georgia”.

Una de miniseries

El sábado pasado, una noticia muy adecuada para el guión de un capítulo del Superagente 86 sacudió a las cadenas de noticias internacionales: en una parada de autobús, en el condado de Kent, un hombre encontró documentos clasificados del Ministerio británico de Defensa sobre el paso de su destructor cerca de Crimea. Maxwell Smart no tuvo tanta suerte a lo largo de los ciento treinta y ocho episodios de Get Smart. 

Quien encontró los papers secretos -y quiso permanecer en el anonimato- se puso en contacto con la BBC. Se trataba de cincuenta páginas de información clasificada con correos electrónicos y presentaciones en PowerPoint. La misión del HMS Defender, apodada “Op Ditroite”, fue objeto de discusiones de alto nivel hasta el lunes, según muestran los documentos, que parecen reflejar las especulaciones de funcionarios sobre la reacción de Rusia si el barco navegaba cerca de Crimea. De ahí se desprende que el Reino Unido decidió enviar a su destructor cerca de las costas de Crimea con el objetivo de demostrar su apoyo a Kiev y mostrar que Londres no tiene miedo a navegar por aguas que considera ucranianas.

El domingo, María Zajárova, haciendo gala de una acidez y humor muy diplomáticos, se preguntó: “¿Para qué necesitamos 'hackers rusos' habiendo paradas de autobús británicas?". "Londres ha demostrado otra provocación y un montón de mentiras para encubrirla", añadió la funcionaria rusa.

Los barcos en su lugar

Cruzábamos por la tercera semana de abril cuando el presidente ruso Vladímir Putin advirtió a Occidente que "lamentará" cualquier provocación contra los intereses de Rusia y adelantó que la respuesta será "asimétrica, rápida y dura". "Se arrepentirán de sus actos más de lo que lo han hecho en mucho tiempo", dijo Putin durante el discurso sobre el estado de la nación ante la Asamblea Federal. Putin llamó entonces a las potencias occidentales a no cruzar "la línea roja" y a no confundir "las buenas intenciones" del Kremlin con "debilidad". 

Las principales potencias imperiales de Occidente (EE.UU. y el Reino Unido) son responsables de empujar al mundo a una situación indeseada, metiendo presión constante contra Rusia, China y algunas otras naciones que no les rinden honores. El escenario es de Guerra Fría. Ojala no pase de ahí. Ojalá se haga realidad el deseo expresado en la canción de Miguel Mateos: “esta loca ilusión que algún día/ inventemos, para todos, un mundo mucho mejor”.