• 05:07
  • miércoles, 28 de julio de 2021

Se picó la sesión

En una jornada atravesada por las provocaciones y la violencia, la discusión sobre la vuelta a la presencialidad en las escuelas generó gritos, insultos y discusiones “cara a cara”, donde el salón de usos múltiples del Centro Vasco terminó pareciéndose más a un ring que a un recinto legislativo.
se picó 3
se picó 3
Se picó la sesión

La fama de tediosas que se han ganado a lo largo de los años de filmación las Sesiones Ordinarias del Concejo Deliberante encontraron una excepción ayer por la tarde en el recinto ensayado en el salón de usos múltiples del Centro Vasco. Los ánimos caldeados tras una discusión en la que se trató el tema de la presencialidad escolar, eje del accionar de Juntos por el Cambio en su rol de opositores a Nación y Provincia en pandemia, derivaron en insultos y provocaciones entre los ediles, que dejaron de lado la formalidad y abandonaron las bancas para buscar la proximidad física y promover la violencia. La intervención del presidente del Cuerpo, Lisandro Herrera, quien luego de infructuosos intentos de apaciguar los ánimos llamando al silencio, terminó pidiendo un cuarto intermedio que tampoco alcanzó para sujetar a los concejales, que prosiguieron con el escándalo, proponiendo continuar la discusión “afuera”. 

Crónica de un escándalo

A la mitad del tiempo transcurrido y en un clima general inicial de acuerdo a los temas tratados hasta el momento, se trató el décimo segundo proyecto enviado por el ejecutivo, el expediente Nº 18. 587/21, que desalojó decididamente cualquier forma de consenso.

Se trataba de la propuesta del Intendente Municipal de convocar a un debate público para exponer la problemática referente a la presencialidad escolar. Con el protagonismo de los Concejales Ignacio Orsini y “Loli Serritela” de JxC y Martín Carnaghi, Ruth Willams, Marcos Peralta y Javier Estévez de Frente de Todos, se suscitó un debate que se fue saliendo de control y puso a prueba el carácter del Presidente del Consejo, Lisandro Herrera, que luego de empeñarse en conseguir que los ediles de uno y otro lado respetaran los turnos el uso de la palabra, terminó recurriendo a un cuarto intermedio. La intervención de Carnaghi terminó de irritar los ánimos, “ el Intendente y Alejo Pérez tendrían que visitar el Libro de Reglamentos del Concejo, los libros no muerden, un debate público nosotros no lo podemos hacer por que el Reglamento no lo permite, a nosotros ningún intendente nos va a venir a atropellar”, estas palabras desataron el caos. Mario Dicundo, edil oficialista, reaccionó fuera de todo orden y contagió a propios y ajenos. En este momento, el presidente del Concejo dio por fracasada su intención de ordenar y mandó a un Cuarto Intermedio, cosa que lejos de pacificar, empeoró situación, ya que se armó una especie de tiempo muerto en el que los legisladores dieron rienda suelta a la furia acumulada. Los ediles de ambos bloques abandonaron sus bancas y se fueron unos encima de otros, los enojos principales fueron contra Carnaghi, en particular de parte de  Ignacio Orsini y Mario Dicundo ,quienes cruzaron el recinto para increparlo cara a cara, mientras el resto de la reunión se reprochaba, insultaba e incluso amenazaba. “Vamos afuera”, se escuchó aunque no pudimos distinguir quién fue el autor de la “invitación”, fue un momento en que vimos zozobrar la sesión.

Finalmente la sangre no llegó al río y luego de unos 15 minutos se pudo retomar la sesión con el pase a la Comisión de Educación.