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  • miércoles, 16 de junio de 2021

NO SE BANCA MÁS

Se cae el telón

A casi un año de su cierre por la pandemia del coronavirus, el Gobierno habilitó durante mediados de marzo la apertura de los cines en la provincia de Buenos Aires. Poco tiempo después, quienes están al frente del Cine Teatro Español adaptaron el lugar e ingeniaron los protocolos para abrir la sala. Con el pase a la Fase 2 debieron cerrar sus puertas. Gustavo Díaz Palacio, socio comercial del lugar, asegura que es inviable sostener el negocio en estas condiciones e insiste en la falta de respuestas de parte del Estado. Además, se refiere al cine como trinchera de la historia de la cultura local.
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Se cae el telón

El cine es una de las actividades más golpeadas por la pandemia, y aunque también es complejo sostenerla en tiempos de normalidad, sobre todo en ciudades pequeñas, no han sido consideradas por las autoridades.

La sobreoferta de plataformas para ver películas y series, los principales estudios de Hollywood que miran cada vez con más cariño al streaming, y la falta de apego por el ritual hacen que los socios al frente de este espacio icónico -que viven de otras actividades- estén pensando en cuánto tiempo más podrán sostenerlo.  Aunque han recibido apoyo de la Sociedad Española, a quienes les alquilan el inmueble, y han negociado el pago de alquiler, y las cuestiones mínimas de mantenimiento, lo cierto es que los servicios mínimos y la carga operativa es importante.  

“No quiero hablar de ninguna otra actividad que esté abierta, con aforos”, dice Díaz Palacio a este medio y asegura que -en lo personal- quiere que “trabajen todos”. “Es bastante difícil comparar, y en algunos casos es inexplicable que haya determinadas actividades que tengan excepciones y el cine no la tenga, cuando es un espacio gigante, el aforo que tiene es muy grande y la ventilación es tremenda” dice y asegura que “Realmente no tienen respuestas para darnos de por qué algunas actividades sí y otras no. Es la decisión de ellos y uno tiene que acatar, no queda otra alternativa”. 

La realidad es que la continuidad del cine en Chacabuco está relacionada a sostener parte de la cultura y la historia local. En ese sentido, Díaz Palacio insiste en la falta de apoyo de parte del Estado “es una sola sala, el protocolo es muy simple, tranquilamente podrían venir a ver cómo funciona el protocolo y en función de eso podrían ver que el cine podría estar abierto, no hemos tenido ni siquiera ese tipo de controles. No es momento de comparar actividades. Ellos lo conocen mejor que nosotros”.