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  • miércoles, 28 de julio de 2021

OPINIÓN

Roby, el guerrillero santiagueño

Por Gustavo Porfiri

 

“Inaugurando la vida / brillando en el horizonte / el Dios de los hombres quechuas / juntaba leña en el monte / La madre sembró ternuras / en el corazón del niño / el padre le dio las alas / y aliento para el camino”.(Fragmento de “Guerrillero santiagueño”, chacarera de Peteco Carabajal). El 19 de julio de 1976, un Grupo de Tareas del Ejército Argentino asesinó al líder del Ejército Revolucionario del Pueblo, Mario Roberto Santucho. A 45 años de su caída, aún no se sabe dónde está su cuerpo. Fue protagonista central de la década del 70 del siglo pasado, cuando la política criolla extendió su dinámica hasta la aparición de las organizaciones armadas.

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Roby, el guerrillero santiagueño

En una entrevista difundida por la Agencia DyN, en 2012, Jorge Rafael Videla dijo que cuando murió Santucho los militares hicieron desaparecer el cadáver porque “era una persona que generaba expectativas. La aparición de ese cuerpo iba a dar lugar a homenajes, a celebraciones. Era una figura que había que opacar”. Pues si este jerarca de la dictadura más atroz que soportó esta República consideraba eso, hay que ir por el otro camino: revisemos la vida y obra política de “Roby”.

Hijo del procurador judicial Francisco Rosario Santucho y de la maestra Manuela del Carmen Juárez, Mario Roberto Santucho nació en la ciudad de Santiago del Estero el 12 de agosto de 1936. 

El comienzo del camino

El Centro de Estudios e Investigaciones Socio-Económicos de la Provincia de Santiago del Estero y la revista Dimensión fueron los primeros lugares de participación de Santucho, quien se mostró intelectualmente inquieto desde niño. En Dimensión trabajaba su hermano Francisco René, quien como dirigente del PRT, fuera secuestrado y desaparecido en la ciudad de Tucumán, durante el gobierno de Isabel Perón (abril de 1975).  

“Roby” enfiló desde joven hacia el marxismo, encontrándose con militantes de izquierda e intelectuales que pasaron a formar su círculo más estrecho. Entre otros, Bernardo Canal Feijoo, Rodolfo Khun, Héctor Agosti, Miguel Ángel Asturias, Hernández Arregui. ¡Qué nenes!, cabe agregar.

“Con solo mirar al cielo / ya estabas en el futuro / sin dueños y sin fronteras / 

te imaginabas el mundo”

Fue estudiante de Ciencias Económicas en la Universidad de Tucumán. Por entonces, participó activamente en las luchas universitarias siendo uno de los fundadores del MIECE (Movimiento Independiente de Ciencias Económicas) una agrupación opositora a los ya existentes Movimiento Reformista(radicales, comunistas y socialistas) y Humanismo(sectores católicos y de derecha conservadora). El MIECE triunfó en las elecciones de 1959, ganó el Centro de Estudiantes y consagró a Santucho como delegado estudiantil al Consejo Tripartito. Este movimiento inyectó una dinámica nueva a las reivindicaciones estudiantiles e introdujo una novedad mayúscula: expresar el apoyo a la Revolución Cubana, aún no definida como socialista. 

“Amor revolucionario / pasión que no se detiene / y la lucha regresan siempre”

Su curiosidad por conocer de cerca el proceso revolucionario cubano lo llevó hasta la mayor de las Antillas en un instante decisivo: la Revolución triunfante proclamaba su carácter socialista. Toma contacto con una vivencia que nunca antes había experimentado, lo que termina de definir su rumbo ideológico hacia el marxismo-leninismo.

En julio de 1961, se había fundado el Frente Revolucionario Indoamericano Popular(FRIP) con una visión americanista anti imperialista, y un sesgo indigenista que defendían algunos integrantes, fundamentalmente su hermano Francisco René.

Mario Roberto Santucho se incorpora a esta experiencia política y desarrolla su trabajo entre los obreros azucareros de Tucumán, participando activamente en las luchas que aquellos libraban en defensa de la fuente de trabajo y del nivel salarial, amenazados por el proceso de concentración impulsado por los grandes ingenios monopólicos de Salta y Jujuy.

El devenir vertiginoso de la época lo ubica el 25 de mayo de 1965, día en que “Roby” impulsa la unificación del FRIP, que él lideraba, junto con la organización trotskista Palabra Obrera, fundándose así el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). La historia de esa organización -y la creación del Ejército Revolucionario del Pueblo(ERP)- exceden largamente el espacio de esta columna, pero sí ha de quedar aclarado que se trató de una de las cristalizaciones más avanzadas de un desarrollo político y revolucionario no peronista en estas pampas. El PRT-ERP fue la puesta en práctica de una visión totalmente nueva en el escenario nacional, bajo la marca registrada que le dejó Santucho

Un pájaro de alas negras / con odio miedo y mentiras / las garras ensangrentadas / traicionan la propia vida

El 19 de julio de 1976, un grupo de cuatro hombres, al mando del capitán del Ejército Juan Carlos Leonetti, llegó en un auto sin patentes a Venezuela 3149. Allí, en un departamento del edificio, se hallaban Santucho y Benito Urteaga, el número dos en la dirección del ERP. En el enfrentamiento cayeron Santucho, Urteaga y Leonetti, además fueron capturadas Liliana Delfino -la segunda esposa del comandante del ERP- y Ana María Lanzillotto, embarazada de ocho meses, quienes desde entonces permanecen desaparecidas.

“Roberto Mario Santucho / guerrillero santiagueño / ni la muerte ni el olvido / podrán vivir en tus sueños”