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  • viernes, 07 de mayo de 2021

EDITORIAL

Relojeando el botón rojo

Las últimas medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández para morigerar los efectos de la segunda ola en el AMBA, básicamente apuntan a combatir algo muy simple: si evitamos la alta circulación de personas, también deja de circular el virus, o, al menos, lo hace en forma más lenta. 

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Relojeando el botón rojo

Algo tan obvio y sencillo de entender, que hasta podría graficarse con una mesa de billar con varias bolas, una de ellas embarrada de pintura. Si permanecen todas quietas y no se tocan, no hay peligro alguno. Pero si empezaran a moverse sobre el paño y chocarse entre ellas, los resultados serían más que predecibles. Así de fácil. La alta adhesión que tuvieron los protocolos impulsados tempranamente por Fernández, en marzo de 2020, no solo posicionó al primer mandatario en un alto nivel de aceptación y de imagen positiva frente sus gobernados, sino permitieron robustecer el sistema de Salud, preparándonos para los inevitables contagios, pero con una aceleración menor. Se evitó así un escenario parecido al de países con gente muriendo en la calle por el colapso de clínicas y hospitales. A un año y un mes, pasamos de un promedio inicial de 30 casos diarios, a un incremento de 9.000 veces más. No parecería haber mucho que discutir, pero igual se discute. 

Volver a la enseñanza virtual, por unos días

Hoy las medidas ya están decididas para aplicarse a partir del viernes en el AMBA, entre ellas la de retornar a la enseñanza virtual desde el lunes 9 hasta el viernes 30 de abril, en los tres niveles educativos. Quedará a criterio del resto de los distritos de la provincia de Buenos Aires y de los demás estados provinciales, en qué medida las implementará o si dejan las escuelas funcionando como lo vienen haciendo, de acuerdo a la situación epidemiológica local. Sin dudas la actividad educativa no solo implica la reunión de personas en recintos cubiertos, las aulas. También significa el movimiento de miles de personas llevando y yendo a buscar a los estudiantes a las escuelas, una circulación que en este momento, tenga la característica de cuidado que tenga, supone un factor más de circulación de seres humanos, la misma que se está tratando de evitar, al menos por unos días. Si bien los mayores índices de contagio se producen en aquellas actividades informales en las que no hay controles ni protocolos más que la propia conciencia individual, la enseñanza virtual, parece un recurso más que válido para aportar una cuota de oxígeno a un sistema sanitario que ya muestra signos de un preocupante debilitamiento.