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  • miércoles, 16 de junio de 2021

DUELO

Reclaman por el protocolo de fallecidos

Familiares de fallecidos por Covid-19 reclaman que desde el Gobierno municipal no fueron respetados los protocolos autorizados por Provincia respecto al manejo de cadáveres, “al no autorizarlos a reconocer los cuerpos de sus seres queridos, prohibirles velarlos y obligarlos a sepultarlos en tierra o cremarlos”. De acuerdo a la normativa provincial, dichas prohibiciones municipales fueron irregulares.

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Reclaman por el protocolo de fallecidos
“Yo todavía no puedo aceptar la muerte de mi mamá ni elaborar el duelo”, comienza su relato Mariela Whiting, “mi madre murió 20 minutos después de haber sido trasladada a Terapia Intensiva. No nos dejaron despedir de ella a ninguno de nosotros cuando la pasaron de sala y tampoco nos permitieron reconocer su cuerpo una vez fallecida, sólo vimos una bolsa cerrada”, describió consternada en una transmisión en vivo para Diario Digital Cuatro Palabras, Mariela Witing. Más allá de que confiamos en que el personal de Salud no nos iba a mentir, y que la que estaba en esa bolsa era mi mamá, el hecho de no poder verla me hizo llegar a preguntar si realmente es ella la que está en ese ataúd. Dos días después de sepultarla, comencé a experimentar ataques de pánico, síntoma que jamás había tenido. Sentimos que no fueron justos con nosotros, el protocolo provincial permitía al menos a un allegado directo, con los cuidados adecuados, mirar el cuerpo y reconocerlo”, explicó. Por su parte, Irma Montes, quien enviudó a causa del Covid-19, contó una historia parecida, agregando que “el reglamento de la provincia de Buenos Aires permite el velatorio con cinco familiares presentes, con distanciamiento y cajón cerrado, mientras que a ninguno de nosotros nos permitieron hacerlo”. Montes señaló además que “el entierro de mi marido fue irregular, las medidas de la fosa eran menores a las del cajón, al colocarlo rompieron las manijas y tardaron cuarenta minutos en solucionar el problema. Un bombero que estaba presente me contó que al manipular el cajón y el cuerpo, terminaron dejando el cuerpo boca abajo, lo que me produce un dolor que casi no puedo soportar”, aseveró. Por último, Karina Witing, hermana de Mariela, expresó que “fuimos obligados a elegir entre cremar el cuerpo o inhumarlo en tierra, cuando nosotros queríamos nicho. La normativa avalaba eso, el Municipio redactó un decreto desconociendo las normas provinciales, ahora anularon ese decreto incorrecto y nos dan la posibilidad de exhumar el cuerpo de mi mamá, tres meses después de su muerte. Pero el cajón en el que está no sirve, hay que comprar otro, con interior metálico”, finalizó.