• 13:03
  • lunes, 18 de octubre de 2021

OPINIÓN

Reaccionar a tiempo, representar al pueblo

*Por Alfonso Puey

En columnas pasadas nos preguntábamos si la versión sobre una economía en recuperación heterogénea, con datos macroeconómicos que la respaldan, eran palpables o no en la calle.

elecciones-corrientesjpg
elecciones-corrientesjpg
Reaccionar a tiempo, representar al pueblo

Hay una frase muy repetida, “la gente vota con el bolsillo”, se puede o no estar de acuerdo con ella, pero si nos guiamos por la misma, la población no ve lo que los datos del gobierno afirman.

Esa respuesta que dio el pueblo en las urnas debe ser escuchada con urgencia por el oficialismo, no tiene margen de error, porque la Argentina no tiene margen para volver a las políticas económicas alentadas entre 2016/2019, que tan mal hicieron y sus consecuencias se padecen y padecerán por mucho tiempo más.

Impericias, incapacidades y errores de algunos pueden contaminar, pero no hacer retroceder a un modelo que busca proteger y representar a las mayorías por sobre las minorías que acumulan poder y riqueza, en una sociedad ya caracterizada por la desigualdad, mas aún cuando desde el principal Frente opositor se insiste con volver al modelo del ajuste. 

Cuando las necesidades económicas nos apremian y tanto cuesta llegar a fin de mes a la mitad o más de la población argentina es difícil no tener descontento con la realidad y culpar a un gobierno que por errores propios y por las circunstancias heredadas no tuvo la capacidad de mejorar la realidad económica/social ya delicada. Como dato de color, las derrotas de los oficialismos en el mundo entero fueron casi moneda corriente durante la pandemia.

Pero prohibido olvidar el modelo de enfrente, que cuando le tocó gobernar, elimino un cepo que volvió a poner antes de terminar su mandato, durante su gestión la argentina sufrió un 300% de inflación, más del 500% de devaluación, como contrapartida directa e indirecta aumentos de la pobreza, aumento del desempleo, caídas del salario real, deudas insostenibles que tuvieron que ser reestructuradas el año pasado en plena crisis sanitaria, social y económica, y, a su vez volvió al FMI para tomar la deuda más grande de la historia que al terminar el mandato ya se la había dilapidado ¿Dónde habrá ido a parar esa transferencia de recursos?

La economía no es una ciencia exacta, es una ciencia social y la política la atraviesa de lleno. Y ahí, desde las decisiones de política económica, quienes nos representan, benefician a unos en pos de otros, nunca se va a poder contentar a todos (mantener el statu quo, también es una decisión).

Por lo que dejó el resultado de las urnas, está claro que las políticas económicas, atravesadas por una crisis heredada y una pandemia, no llegaron a penetrar favorablemente en los sectores a los que el modelo de gobierno busca representar. Deberán tomar nota, para que con acciones y gestión demostrar que las intenciones son verdaderas.

La realidad actual es mala y la temperatura social lo dejo claro, pero el voto castigo a la política no debería transformarse en un nuevo castigo a la sociedad.

CPN UBA