• 04:14
  • miércoles, 28 de julio de 2021

MEGA GRANJAS DE CERDOS

“En la propia gestión hay dos modelos de país en pugna”

Si bien Cancillería Argentina desmintió que Argentina hubiera llegado a un acuerdo comercial con China para la instalación de 25 mega granjas porcinas en el país con supuestas normas ambientales, lo cierto es que los entendimientos bilaterales se negocian en absoluta reserva. El ambientalista Santiago Muhape pone en consideración los dos modelos de país en pugna en la propia gestión nacional. 

142510420_10224824712754280_4922528280293833444_n
142510420_10224824712754280_4922528280293833444_n
“En la propia gestión hay dos modelos de país en pugna”

El diálogo con el país asiático surge a partir del interés chino en invertir en el sector porcino argentino para abastecerse de carne tras el fuerte recorte en sus existencias por la Fiebre Porcina Africana que arrasó con la población animal durante el 2019-20.

Lo que sí pudieron saber los grupos que protegen el medio ambiente es que la Argentina y China trabajan con el objetivo de firmar en septiembre el acuerdo, que se trabajó en una mesa interministerial. 

“Son convenios que se están llevando de manera cerrada lamentablemente, entonces no tenemos demasiada información al respecto”, asegura Muhape e insiste en que “Lo que tenemos que tener en cuenta es que avanza de manera paralela a la promoción de la agroecología en la Provincia, de la mano de Eduardo Cerdá. Por eso, en la misma gestión vemos dos modelos de país en pugna”. 

El referente ambientalista explica que “Nos han vendido el proceso de transgénesis en el país, con un discurso de las “buenas prácticas agrícolas”, y por eso tenemos que pensar fuertemente en los acuerdos por las granjas, porque con una terminología que parece científica y casi inofensiva, nos pueden instalar a largo plazo estas granjas de hacinamiento”. Y aclara, que lo que no hay que perder de vista es que China “lo empezó a considerar a propósito de una peste”. 

La cuestión -dice- es que esto no termina ahí. Sino que habrá una gran cantidad de tierras destinadas exclusivamente para producir los cerdos. “La contaminación de los cultivos que se utilizarían, no estarían destinadas a la producción de alimentos sanos para la población sino para los chanchos que viajarían a China. Esto no tiene nada que ver con la soberanía alimentaria, es una muestra del desequilibrio ecológico, es importar un problema. Siempre vamos en contra de lo que necesita el mundo”, cierra.