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  • viernes, 07 de mayo de 2021

COVID - 19

¿Podremos parar la pelota?

Este fin de semana, las alarmas no se dispararon por el aumento de contagios sino por el fallecimiento de vecinos. Cuatro en total, tres de ellos ayer y en uno de los casos una mujer de 45 años. Como pacientes, todos recibieron atención hospitalaria, en la Segunda y Tercer Ala y en el área de cuidados intensivos. La información fue brindada, como siempre, por la Secretaría de Salud, que también confirmó que en el área de Terapia Intensiva solo queda una (sobre un total de 10) cama disponible.
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¿Podremos parar la pelota?
A esta altura no quedan dudas de que lo dicho desde el inicio de esta pandemia era el límite al que no debíamos llegar. Todas nuestras libertades y derechos reconocidos por la Constitución Nacional, se chocarán dramáticamente de frente con la realidad, cuando un vecino, una vecina, un amigo, un familiar, llegue al Hosìtal y le digan que no hay un lugar para atenderlo como recomiendan los protocolos. Este es el límite al que debíamos llegar y ahí estamos. Batiendonos entre la vida y la muerte. Por momentos, con la sensación de que nos regocijamos de nuestra propia tragedia. Ya está. ¿Podremos parar la pelota y levantar la mirada?Ahora debemos asumir la responsabilidad social que se nos pide, mientras en paralelo debemos estar alertas para reclamar la responsabilidad mayúscula que le corresponde a nuestros dirigentes políticos y funcionarios. Ayer, por suerte, el intendente Víctor Aiola volvió sobre sus pasos, se sacó el traje de político y se puso la chaqueta de médico. El estrago  sanitario del que venimos hablando desde estas páginas hace tiempo, lamentablemente es una realidad. Atrás quedaron aquellas publicaciones oficiales de cero contagios. Desde hace rato se puso en marcha el contador de los muertos por Covid-19, y en las últimas horas se aceleró de manera dramática. Esperemos que, por una vez, nuestros representantes puedan estar a la altura de las circunstancias, elevar el nivel de discusión poniendo el eje en las cuestiones que son emergencia, renunciar a los privilegios y dejar de jugar a la política chiquita que solo le hace mal a la misma política.