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  • martes, 25 de enero de 2022

Pidieron justicia por otro horrendo femicidio

La autopsia realizada ayer determinó que la víctima del femicidio ocurrido en San Andrés de Giles, Cintia Cerrudo, recibió 33 puñaladas e intentó defenderse. Jorge Luis Giunta, expareja de Cerrudo, se encuentra detenido y fue señalado como autor del delito. En Chacabuco, familiares de la víctima y militantes feministas marcharon para pedir justicia. 

 

Pidieron justicia por otro horrendo femicidio

La joven de 32 años asesinada en su casa de San Andrés de Giles, recibió 33 puñaladas en la zona del tórax y del cuello y tenía signos de haberse defendido, de acuerdo a los resultados de la autopsia.

Se trata de Cintia Cerrudo, quien fue encontrada asesinada anteayer en su casa de la calle Rawson, entre 51 y 53, en San Andrés de Giles, ciudad ubicada a unos 100 kilómetros de Chacabuco. ”La víctima presentaba 33 puñaladas vitales. También tenía heridas cortantes en ambas manos y antebrazos, lo cual indica que intentó defenderse”, afirmó a la agencia de noticias Télam. 

Por el femicidio está detenida la expareja de la víctima, identificada como Jorge Luis Giunta, de 41 años, quien intentó suicidarse tras el hecho clavándose la misma cuchilla con la que asesinó a Cerrudo en el cuello, pero solo sufrió heridas superficiales, aseguraron fuentes judiciales. 

El femicidio ocurrió anteayer a la mañana cuando personal de la Comisaría local fue alertado porque un hombre de 41 años estaba atacando a una mujer.  Al llegar al lugar, los efectivos constataron que Cerrudo había fallecido a raíz de varias heridas de arma blanca, mientras que el acusado fue detenido cuando intentaba huir corriendo.

“Estamos acá nosotras, porque Cintia no puede”.

“Luis Goyeneche, femicida, le metió treinta y tres puñaladas delante de sus hijas. Por eso estamos acá paradas. Cintia no te lo puede decir, te lo decimos nosotras”, gritaban ayer un grupo de militantes feministas en la primera cuadra de la Avenida Alsina. 

A pocos metros, parte de su familia -dos primas y sus tíos- sostenían carteles con su nombre. Los autos pasaban indiferentes, y algunos reclamaban por la circulación. 

“Le quieren bajar la condena, porque tiene poder, tiene plata”, sostenían. Una señora leía uno de los carteles desde una camioneta, y luego avanzaba, sin mediar un gesto. 

“Los medios la invisibilizan y también la mataron, son cómplices”, replicaba otra de las mujeres presentes, que sostenía una bandera. 

Con barbijos y cuidados, las jóvenes feministas acompañaron a los familiares de la víctima y les pidieron que den testimonio: “háganlo por ellas, sabemos que es difícil, pero tienen que ser fuertes”. Después de las 21:00 comenzaron los aplausos.