“Hay que permitir el mismo nivel de accesibilidad al conocimiento”

Entrevista  |  13 de febrero de 2020 (13:05 h.)

Desde el año 2017, Inés Caballini trabaja en el Instituto Freire dictando talleres de braille y tecnología accesible para docentes y estudiantes de carreras a fines y comunidad en general. Es pionera en integración, servicio de ciegos y disminuidos visuales en la ciudad. Es profesora de apoyo visual para las obras sociales, y trabaja con adultos mayores con baja visión, “tengo casos en el hogar San José en donde lo paso genial, estoy en el Instituto y a veces hago suplencias en la escuela”, cuenta entre otras cosas, en una entrevista en la mañana de Radio Ultra de la que participó también Ana María Arias. 

Incorporar en el sistema psicopedagógico el braille es clave, porque no contar con estos mecanismos es una forma de marginalidad dentro del sistema de aprendizaje. Los programas de estudio todavía no lo han implementado como contenido obligatorio pero están estos espacios llamados EDI, pueden incorporarse y de hecho la institución dará prioridad a este contenido.

-¿Tenés una aproximación de qué porcentaje de la población argentina tiene alguna de estas variantes de discapacidad visual?

-Inés: Hay cada vez mayor porcentaje de personas con baja visión, pero bueno si bien la tecnología vino queriendo suplantar al braille, este no se reemplaza, porque es el código por el cual las personas con discapacidad visual nos comunicamos, como para la persona con discapacidad auditiva lo es el lenguaje de señas.

-Cuando en un mismo curso conviven personas que tienen este tipo de problemáticas con otras que no la tienen ¿cómo se va haciendo el ensamble?

-Inés: Se trata de grupos heterogéneos, y entiendo que estos son beneficiosos, y ahí entra la habilidad del docente, la necesidad de tener determinadas técnicas o estrategias didácticas como para poder ir integrando lo mismo en grupos y permitir a todos el mismo nivel de accesibilidad al conocimiento.

-¿Cómo fue tu experiencia en tu paso por la educación primaria y secundaria?

-Acá en Chacabuco fui pionera en lo que es integración, el servicio de ciegos y disminuidos visuales con el que cuenta la Escuela de Educación Especial, que se abrió en ese año. Tuve un tránsito totalmente tranquilo y siempre me sentí una compañera más, en el jardín pude hacer muy poquito porque no había maestra integradora. En el nivel primario, secundario y terciario, los materiales no estaban adaptados, había que adaptarlos en el momento porque no teníamos la tecnología que tenemos hoy, después hice sí una especialización en educación y nuevas tecnologías que dependen del Ministerio de la Nación, parte en Junín, parte acá.

-El concepto de encierro en las escuelas, ¿funciona?

- ANA MARIA: No, la escuela tiene que ser porosa, tiene que haber un diálogo entre el adentro y el afuera, no puede terminar el problema dentro de las paredes de la escuela, el problema pedagógico es un problema social. Tradicionalmente se ha dado que la escuela va por un carril y la vida va por otro. Cuando va a la escuela y ve el pizarrón con la formalidad y esquematizado a veces no puede comprender, porque estamos dividiendo la vida escolar de la social.

-¿Sos optimista que la pedagogía en las próximas décadas va a poder avanzar en esa dirección y romper los esquemas?

-AM: Si, tengo un optimismo moderado, porque no vamos a creer que la pedagogía lo puede si el resto de los actores y de las organizaciones sociales no cambian. Nosotras tratamos de formar, de que el alumno pueda pensar, pueda crear por sus propias iniciativas y medios.

-¿Sentís que por tu problemática, y tu fortaleza para imponerte a ella y proponerte objetivos superadores tenés una empatía particular con los alumnos?

-Inés: Yo trato de darles confianza, autonomía y seguridad en ellos mismos, no es que porque tienen una discapacidad visual, va más allá de eso. Yo no paro, voy a coro, tengo mis amigas, salgo, y trato de inculcarle eso a mis alumnos, más allá de lo técnico y lo curricular.

 

El 18 de marzo empieza la cursada en el Instituto el curso lectivo 2020 para los alumnos de psicopedagogía en forma obligatoria y para el resto de los profesorados en forma opcional. Los talleres de los días sábados continúan dos por mes, de marzo a noviembre. Se puede hacer consultas en las oficinas o la página del Instituto Freire de Chacabuco de Instagram o Facebook.

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