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  • miércoles, 28 de julio de 2021

HUERTA URBANA

Un modelo de agricultura urbana

Visitamos a Juan Pedro Dominguez, alias Coco, quien no necesitó tener conocimientos sofisticados para hacer crecer una gran huerta en plena ciudad. Con haberse criado en el campo y su inquebrantable voluntad fue suficiente. En la esquina de Solís y Moreno, detrás de un portón de chapa, crece su producción. 

 

Por Juan José Vazquez

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Un modelo de agricultura urbana

La huerta es un modelo de agricultura que permite la práctica y la explotación de cultivos de regadíos. Tradicionalmente los principales cultivos de las huertas han sido las hortalizas, verduras o legumbres aunque a menudo también incluyen árboles frutales.

En nuestro país tiene un arraigo importante y la tierra de la provincia de Bs. As. es muy rica para tal efecto.

La huerta de “Coco”

Juan Pedro -Coco- es un chacabuquense criado en el campo que ha convertido un amplio terreno ubicado en medio de la ciudad: Solís y Moreno. Se trata de un terreno ganado por un cañaveral cobijo de un basural urbano, transformado por Juan Pedro en la más rica huerta que haya en el centro de la ciudad. 

Un ejemplo de laboriosidad

La mañana era cálida y encontramos a Coco atareado con sus clientes, eso nos permitió darnos tiempo para recorrerla detenidamente, paseo en el cual pudimos apreciar la calidad y diversidad de su producción, la utilización del sistema de riego por goteo, la laboriosidad con que el terreno ha sido tratado y la satisfacción de los clientes con el producto adquirido.

Diversidad y riego

Finalmente Coco pudo dar un alto en su tarea. “Empezamos con las semillas que entrega el INTA, yo tenía acceso a dos terrenos en la cercanía de la Escuela 10 pero de buenas a primeras el dueño me los pidió y lo tuve que dejar, ahí comenzó una fatigosa tarea, que arrancó con la ubicación de este terreno, pero las autoridades del Hogar San José nos dijeron que ya no les pertenecía, luego de tres entrevistas di con el dueño que accedió a prestármelo pero con la obligación de limpiarlo, cosa que hice”, cuenta. Luego de una titánica tarea de preparación de la tierra, de a poco fue produciendo espinaca rastrera, acelga, remolacha, perejil, achicoria, ajo puerro, ajo, cebolla de verdeo, apio, repollos, zanahorias, habas, rúcula, rabanitos, acelga roja, y mucho más.

Ganas de vivir

Coco tuvo que luchar por su vida cuando hace muy poco tuvo un infarto, y mientras lo superaba dió positivo de Covid-19. Sin embargo, sorteó las dos enfermedades y regresó a su huerta que lo esperaba, igual que sus clientes.

Durante este tiempo se ha promovido y desarrollado huerta orgánica de agricultura ecológica, evitando el uso de herbicidas, insecticidas, acaricidas, entre otros. Se recrea un ecosistema que se sostiene con la diversidad de los cultivos, la rotación de los mismos y el aporte de abonos orgánicos.

En su ADN y por su crianza en el campo, Coco lleva el conocimiento de las leyes de la naturaleza.