01:27 h. Viernes, 22 de Septiembre de 2017

Cuatro Palabras

Menos Susanitas, más Mafaldas

Entre otras tantas contradicciones, Argentina, país católico, sancionó en el 2006 la Ley 26.150 creando el Lineamiento Curricular de Educación Sexual Integral (ESI). La ley, que lleva más de 10 años, es aplicada a medias por prejuicios, temores y falta de instrucción para lxs docentes, entre otras dificultades. 

Belén Alegre, docente a cargo de la sala de 5 años de un jardín de la Ciudad de Buenos Aires nos acerca lo que sucede dentro de un aula donde sí hay una correcta aplicación de la ESI. Por otra parte, la psicóloga Julia Villanueva construye, en su trabajo de tesis “la Infancia y desigualdad de género: procesos de subjetivación atravesados por juegos, juguetes y películas infantiles” un marco teórico que ampara desde la psicología, la urgencia de educar con perspectiva de género. 

¿Cómo se aborda la educación sexual integral en la primera infancia? ¿Cómo se educa con perspectiva de género? ¿Qué herramientas tienen lxs docentes para formar niñxs libres e iguales?. 

NIÑXS Por Martina Dentella  |  09 de Septiembre de 2017 (08:03 h.)
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Belén Alegre tiene 29 años y cursa actualmente el postítulo, “especialización en inclusión educativa”, trabaja en un Jardín ubicado en el barrio de Palermo y explica que “los contenidos de ESI, surgen como un derecho para el/la niñx, que tiene que recibir esa información, por el cuidado de ellxs mismxs, para poder elegir, para poder tener la noción del propio cuerpo y cómo debe ser cuidado, conocer las diferencias y tener libertad para elegir a qué jugar”. 

Para su correcta aplicación, se arman proyectos a largo plazo, secuencias o itinerarios, o unidades didácticas “con tu imaginación y creatividad vas viendo cómo aplicar esos conocimientos y también depende de la necesidad de ellxs. Normalmente van a preguntar cosas acorde a su edad y tampoco son cuestiones que surgen todo el tiempo, es algo más dentro de todo el descubrimiento que hacen sobre el mundo”. 

La ley data del 2006 pero lleva mucho tiempo poder implementarla correctamente sobre todo desde el punto de vista de la formación de lxs educadorxs “hay docentes que hicieron sus estudios previo a esa fecha y no tuvieron ESI. Es más difícil bajar los contenidos a clase si no tuviste formación”. 

Existen determinados juegos que colaboran con la idea de infancias más libres, “tenemos unos canastos donde hay juegos de construcción, juegos de encastre, una cocina con un cajón lleno de ollas. Cuando se juega a la cocina, armamos un restoran y somos todxs cocinerxs, nenas y nenes. El mozo, el que va a comer, el cocinero y ellxs mismxs se dividen y no hay una cuestión de género acentuada para cada rol. De hecho antes de irnos todxs limpiamos la sala. El/La secretarix del día es el que reparte los vasos, va a buscar agua y demás, entonces se rompe con esa idea de que las que tienen asignado ese rol son las nenas. Uno nunca como docente puede mandar a las nenas a jugar a la cocina y los nenes con los ladrillos o los autitos. Mi clase es un espacio de mucha libertad”. 

La familia y lo que sucede en casa define la construcción del ser del niño junto con la educación institucional. 

S.F En tu tesis hacés hincapié en que desde casa somos responsables de asignarles roles a los niñxs que de alguna manera restringen sus libertades, ¿cómo podríamos cambiar eso?

Julia V -Es un combo, uno transmite a los chicxs a través del juego todo un sistema cultural. Entonces sí, empieza desde la cultura pero se transmite en casa, en la escuela, en la tele, en las películas y a partir de eso los chicxs van instituyendo todos los roles, valores, deseos, incorporan esas significaciones culturales. En casa lo mamás, es la fuente principal pero las instituciones educativas lo refuerzan. Después inciden en la subjetividad femenina, masculina, depende de cada unx. 

Belén Alegre a través de su experiencia, cuenta que “conociendo a los niñxs te cuentan que pasan más tiempo con papá que con mamá o viceversa. Son familias menos convencionales. En mi caso, para convocar a las familias no uso el “papá-mamá”. Es familia, familia es lo que tengas. No tiene por qué haber una madre o padre. Las figuras maternas y paternas siempre están, pero las cumplen distintas personas”. 

En su tesis sobre Infancia y desigualdad de género, Julia Villanueva explica que a través de las películas se transmiten varias propuestas identificatorias, “la idea de la princesa que espera que el príncipe la rescate, siempre impecable, o Blancanieves, que decía 'van a estar re contentos porque yo se limpiar, cocinar' y se pone a ordenar la casa a los enanos que son unos mugrientos, y ella está re contenta y canta y baila y limpia los soquetes. Ese es el único modelo de mujer que nos enseñan las películas; o te queda elegir la bruja. Las princesas nunca se escapaban, ni hacían nada valiente por ellas mismas. Muy frustrante, los roles son todos pasivos”. 

Por otra parte propone cómo podríamos comenzar a desandar esos caminos “el nene un día será papá (o no) estaría bueno que sepa agarrar el bebé también y jugar con él, hay que romper algunas barreras para que se dé ese vínculo, después se cree que eso es innato, pero la nena desde que tiene un año está agarrando un bebé, ¿cómo no va a saber agarrar un bebé?. Las nenas no se ensucian, no corren. Se limita todo el tiempo al niñx según su género. No solo entonces hablamos de la división de tareas sino de la restricción, “vos podés hacer esto, vos no”. Necesitamos nenas que armen cohetes, que se ensucien y para que suceda hay que generar el pensamiento crítico en los padres. Los juegos para los nenes son más creativos, más divertidos, de exploración y demás y esto tiene que cambiar”. 

Belén Alegre contará en contraposición “hay que entender que una muñeca con pelo violeta, uñas pintadas, ojos enormes, a cualquiera le llama la atención y eso está bien, está buenísimo que no se los limite en sus elecciones. Por supuesto que hay muchas nenas que llevan muñecas y muchos nenes que llevan autitos, pero todxs juegan con todo”. 

Desde el abordaje de la psicología, Julia explicará que los niñxs criados dentro de casa con perspectiva de género “van a sufrir como sufren todos todos los niñxs, confrontarán algunas situaciones pero también van a tener algunos espacios de libertad que otrxs chicxs no. Eso es poner una semilla, es clave”. 

Por otra parte, los lugares de acción que tenemos a mano tienen que ver con “proponer situaciones amplias a través del juego, películas, cortos, videos y animaciones. Y entender que si te gusta limpiar cantando, no está mal, pero que es necesario que el abanico de propuestas para lxs niñxs sea más amplio”. 

S.F -¿Surge en clase la molesta pregunta de qué querés ser cuando seas grande?

B.A -Sí, pero nadie dice quiero casarme y tener 7 hijos o demás, en ese sentido podemos estar esperanzados, ya no hay tanto susanismo, hay muchos más Mafaldas.