“Se habla de que esta es la semana bisagra”

ENTREVISTA  |  03 de marzo de 2020 (07:39 h.)

Por Gustavo Porfiri

Con 34 muertos y casi 1.700 infectados, Italia es el país europeo más afectado por el coronavirus. Para saber cómo se vive allí esta situación, dialogamos con Guido Porfiri, un chacabuquense que reside hace más de un año en Roma.

Acá miramos con asombro, con curiosidad, sabemos que algo pasa pero no sabemos exactamente qué. Primero era un problema chino, ahora parece que se va extendiendo por el mundo y que uno de los países europeos más castigados es Italia, donde estás residiendo, Guido. ¿Qué se ve desde allá?

-Ante todo se vive una situación preocupante por no decir alarmista, hay que tener en cuenta que las regiones más afectadas son Emilia-Romaña, Véneto y Lombardía, tres regiones que pertenecen al norte de Italia. Pero obviamente, esta situación no solo se ha extendido por Italia sino también por otros países de Europa como Francia, España, Alemania, otros países que van sufriendo de a poco toda esta gran crisis. Acá en Roma, que es la región del Lazio, al ser un centro de afluencia turística, y naturalmente la capital del país, hace que esta especie de psicosis se haya extendido. Ahora, por ejemplo, el centro de la ciudad está prácticamente desierto, tenemos un nivel de cancelación en hotelería y actividades turísticas de un noventa por ciento para el mes de marzo y se cree que lo peor está por venir. Los medios nacionales están hablando de que esta semana será clave: el pico de afectados puede empezar a descender o puedo seguir subiendo y eso indicaría que la situación empeora, entonces estamos en un momento bisagra.

-¿Como es la situación del residente y cuales son las principales complicaciones?

-Acá hay que agregar un detalle no menor y es que Italia está viviendo una crisis política desde hace casi un año y eso también influye, porque si bien el sistema de salud pública es bueno, se nota que hay errores, o por lo menos un desmanejo en las cúpulas que deben tomar decisiones. En el caso del fútbol, por ejemplo, hay partidos que se jugaron abiertos al público, hay partidos que se jugaron a puertas cerradas y hay partidos que directamente se suspendieron, hay universidades y colegios que suspendieron las clases. Hay mucha confusión, en algún sentido, y eso contribuye un poco a esta situación de paranoia. Además, este es un invierno particularmente húmedo, por lo cual hay condiciones buenas para la gripe común. Otro detalle que puedo agregar es que la rivalidad entre norte y sur, con esto está tomando algunos ribetes hasta cómicos. Los sureños, históricamente discriminados, ahora se la agarran con los norteños porque están más afectados.

-¿Qué plazos estiman para que esto se supere?

-Tengo que aclarar que no sé nada de medicina ni de epidemiología, así que como ciudadano que se informa veo que por ejemplo en China ya comenzó a descender, hubo un pico hace un par de semanas y tomaron todos los recaudos posibles para que esto empezara a descender. Aquí se habla de que esta es la semana bisagra, pero es difícil de predecir, porque hoy en el mundo tenemos cientos de miles de vuelos, de trenes, de transportes de todo tipo que van y vienen y eso es muy difícil de controlar. Yo creo que tarde o temprano se va a extender a todo el mundo, pero por eso me hace acordar mucho a lo de la gripe A: pensábamos que era el fin de la especie humana y después terminó siendo algo mucho menos grave y algo que finalmente se pudo resolver. En cuanto a la cuestión estrictamente médica, si bien es un virus que se contagia mucho, no hay mayores riesgos en este virus que en otros similares, como por ejemplo la neumonía común, o una gripe fuerte.

-Si no estuviéramos hablando del coronavirus: ¿cuál es la mayor preocupación de un Italiano promedio?

-Yo creo que es la economía. Ha habido un estancamiento en la economía y esto generó una especie de crisis política en toda Europa y hay actualmente un debate entre el neofascismo y la socialdemocracia que no termina de encontrar el rumbo, entonces eso genera una situación de apatía y hartazgo de la población con el gobierno.

Más acciones: