10:30 h. Domingo, 26 de Mayo de 2019

El rostro de los servicios

Los servicios públicos son la foto de identidad de una gestión. Con los más y los menos en los últimos años tímidamente aparecen como parte de las prioridades del actual gobierno. Lejos del punto ideal pero acostumbrándonos a que es posible. Nada de eso podría ocurrir si ademas de voluntad política no estuviera el compromiso y dedicación de los recursos humanos. Hoy es el turno de Javier Caseri, director de barrido de la Municipalidad de Chacabuco.

LOS PROTAGONISTAS  |  13 de Marzo de 2019 (14:24 h.)
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En Chacabuco hay aproximadamente unos 70 barrenderos que deben cubrir unas 1200 cuadras de pavimento. Se supone que si todos los días salieran a realizar sus tareas, cada uno debería hacerse cargo de unas 17 cuadras. Por supuesto que esto no ocurre y es por eso que la limpieza del pavimento tiene sus altibajos. En promedio los vecinos ven y reconocen que los carros y los cepillos han vuelto a la calle , por algo se empieza. 

Javier Caseri es el actual director de barrido de la Municipalidad, ayer dialogó con Cuatro Palabras y nos dejó detalles e información acerca de una de las áreas que más conecta a los servicios con el vecino. El barrendero deja con su paso la sensación de presencia del Estado. “Tenemos de 65 a 70 barrenderos, estamos cortos de personal pero contamos con ayuda de otras áreas y también de las cooperativas para lograr que el servicio sea medianamente satisfactorio,son 1200 cuadras para cubrir y tratamos de hacer todo el recorrido al menos una vez por semana” comienza diciendo Caseri. 

Hablar de servicios y de limpieza obliga a preguntar sobre las maquinarias disponibles y es ahí donde el responsable del área dice “en este momento hay una sola barredora en funcionamiento, le estamos haciendo algunos acondicionamientos porque se viene la parte más brava del barrido, que es la caída de la hoja, sabemos que es escasa la disponibilidad de maquinarias pero tenemos expectativas y confiamos en que pronto podremos reforzar el equipamiento, que ademas permitiría resolver la carencia de personal”. 

Era parte del mito o la realidad que el personal designado para el sector del corralon municipal no cumplia sus jornadas de trabajo. Frente a eso también se buscó instalar la idea de que el intendente Aiola los puso a trabajar. Caseri nos deja su punto de vista en la cuestión al decir: “ Cuando nosotros ingresamos en 2015, se presentaban solamente 15 personas a trabajar. El objetivo del área era que todos los empleados marcaran tarjeta y comenzaran diariamente sus tareas, hoy podemos asegurar que lo hemos logrado, si pudiéramos sumar unos 15 empleados más seguramente tendríamos más frecuencias de paso en las 1200 calles.” De inmediato se engancha la cuestión de las horas extras y entonces el entrevistado apunta “ Hay que tener en cuenta que si se contrata mucho personal, dejan de hacer horas extra, y la gente en este momento lo necesita mucho. Si vos llenás de personal el sector, le quitás la oportunidad de poder ganarse un manguito más al que quiere hacerlo. Entonces también tenemos que buscar reforzar los ingresos a través del pago de horas extras”. Está claro que la relación con el personal es clave a la hora de analizar los rendimientos del trabajo y por eso Caseri hace mucho hincapié en eso y vuelve sobre el tema “ El primer año logramos que vengan a barrer, el segundo año logramos que cumplan con el trabajo como lo tienen que cumplir. Ahora vamos por la calidad del trabajo, porque si bien el barrendero pasa, a veces hay muchas quejas por la calidad del laburo, entonces vamos por eso. Eso se logra estando en el lugar, capacitando al barrendero, enseñándole. Te cuento una historia: me bajé de la camioneta en una recorrida y le expliqué al barrendero cómo tenía que hacer el trabajo, y me dijo que nunca habían hecho eso. Ellos iban a barrer pero nunca les habían dicho cómo tenían que hacerlo, entonces después de tantos años de desidia, cuesta. Mucha gente lo toma bien y a muchos no les gusta que uno le diga cómo tienen que hacer las cosas, pero gracias a dios tengo el acompañamiento de los barrenderos que trabajan mucho, mientras todo el mundo duerme, el barrendero está trabajando”. 

Mientras se espera que maquinaria de última generación pueda facilitar gran parte del trabajo con calidad, el servicio se cumple con la sencillez del carro, el cepillo, alguna pala de mano y las bolsitas. “Nosotros estamos gastando cien mil bolsas por año, 180 cepillos, ahora presenté el plan para arreglar todos los carros, porque hace años que los carros ni se pintan, así que el objetivo para este año es terminar con todos los carros arreglados, pintados de amarillo para que se vean”, termina relatando Caseri y aprovecha para recordar el acompañamiento tanto del secretario Mario Ferraresi como del intendente Víctor Aiola.