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  • miércoles, 16 de junio de 2021

ESTAR ATENTOS

El cuento del tío 2.0 y la inseguridad

Otra vez el cuento del tío prendió en Chacabuco. Esta vez, con nueva modalidad. La vecina y docente Celia Puppio denunció que le hackearon su red social Instagram para pedirle a sus contactos un favor: la transferencia del equivalente a 2900 dólares. Los estafadores utilizaron su foto de perfil y prometían entregar los veintinueve billetes verdes. 

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El cuento del tío 2.0 y la inseguridad

El lunes, pasado el mediodía, un mensaje de whatsapp confuso de una amiga alertó a Celia. Le preguntó qué pasaba, porque había recibido un mensaje por Instagram. “Yo no le había mandado nada y ella me hace una captura de pantalla y me la manda, en la misma decía “hola, cómo estás? me pasas tu número?””, cuenta Celia a este medio. 

Más tarde, la situación se repitió con otros contactos. “Muchos me preguntaban si necesitaba algo porque en el mensaje que enviaban desde mi instagram decía “necesito un favor””. A todos los contactos les pedían el número de teléfono. 

Cuando Celia intentó abrir la red social no pudo. La aplicación marcaba error, y aclaraba que el propietario había cambiado la contraseña. Decidió llamar a la comisaría. Los agentes de seguridad recomendaron que hiciera difusión del caso para que llegue a todos sus contactos. 

Los amigos y conocidos de Celia que sostuvieron comunicación con los delincuentes, cuentan que se les indicaba que “Celia” quería cambiar 2900 dólares y que “necesitaba que el efectivo se los pasen por transferencia bancaria al Santander o al Galicia”. Para eso, robaron la foto de perfil de la vecina y les enviaban la imagen de una mesa con los 2900 dólares para luego aclarar que“eran de cabeza grande, la figura del procer que aparece en el dolar”. 

Lo cierto es que los estafadores detrás de está nueva artimaña “no son ni siquiera de Chacabuco por la característica del teléfono, por la forma de hablar, muchos se dieron cuenta que yo no era por una u otra cosa”, cuenta y aconseja que “nunca pasen el número de teléfono, jamás por ninguna red social. Estoy rogando a Dios que nadie se enganche”.