• 11:32
  • miércoles, 16 de junio de 2021

MICROECONOMÍA

Arriba las manos, esto es un asado

Mientras los referentes de la Mesa de Enlace resolvieron extender el cese de comercialización de carnes hasta hoy miércoles, la especulación y la crisis económica agravada por la pandemia impacta en las carnicerías. Algunos comerciantes de la ciudad se refieren a los cambios de conducta en los clientes y aseguran “compran los cortes sin hueso, los más baratos”. Además, confirman que los precios durante el último tiempo aumentan -al menos- dos veces por semana. Al asado, inaccesible, no se lo lleva nadie. 

20210601_201935_0000
20210601_201935_0000
Arriba las manos, esto es un asado

Silvio Oteiza, propietario de la carnicería LyL afirma que la res ingresa a los locales, pero “no se vende, bajo mucho la venta”, dice. A ojo de buen cubero estima, que “bajó en un 30%”. Sus clientes están optando por la carne picada, la pulpa, la carne para estofado, “todo lo que no tenga hueso, lo más barato y lo que más rinde”, explica. En el exhibidor de su local hay milanesas y distintos cortes. El kilo de milanesas de carne está a $550, el de costela a $600, y el kilo de cuadrada para milanesas $860, “y te conviene más eso porque sacas dos kilos de milanesas”. 

El asado, asegura, directamente no se vende y se trata de algo “que nunca había pasado, y así venimos así desde hace casi un mes desde que bajó la venta pero mal”. El impacto del lockout a las exportaciones, la especulación se hizo sentir en estos últimos quince, donde “aumentó tres veces, algunos días 10 pesos, otros 20, dos veces por semana aumenta”, asegura el carnicero en diálogo con este medio. Además, insiste en que siempre le ha ido bien pero que hoy la crisis “se nota bastante y nos está tocando a todos el bolsillo”. 

Oteiza registra que en los primeros tres meses de la pandemia, hasta mayo-junio de 2020, “labure más porque la gente tenía ahorros, no salía a comer y comía asado, hoy por lo visto se terminaron los ahorros”. 

“Esperemos que esto pase rápido”, dice pero cuenta que le confirmaron nuevos aumentos para está semana, además “se habla de que no va a haber carne”. 

Chacinados “Los Notables” vende exclusivamente cerdo y facturas de cerdo. Su encargada, contó a Cuatro Palabras que “por ahora no hubo aumentos “ y las ventas se mantuvieron estables. Incluso, desde que arrancó la pandemia “los precios de los distintos cortes son muy parejos”, aunque disminuyó la venta. De todas formas asegura que cuando se trata de alimentos “la gente consume, nosotros que abrimos todos los días hasta los domingos al mediodía, y se vende. Sobre todo los fines de semana hay mucho movimiento”. 

Mauro, del Almacén de carnes confía en su ubicación estratégica y en su clientela, que corresponde a un sector de la población asalariada que todavía puede elegir. “Lo que tenemos a favor es que estamos bien ubicados, hoy eso suma mucho. Quizás si te ubicas en otra zona se venden cosas que acá en el centro no. Allá venden más puchero y acá vendemos más lomo”, dice. 

“La venta por suerte se mantiene, los clientes muchas veces ni me preguntan el costo de lo que van a llevar, Acá me preguntan cuánto pesa, dame menos, dame más pero no saben ni cuanto vale”, asegura. En otro sentido, la carne sí subió y a veces “me da verguenza aumentar porque tenés al que viene que labura todos los días y al que no”. 

La situación es tal, que para comprar tres costeletas “hoy tenes que hablar de $700 u $8002

El último de los entrevistados, Carlos, de Carnicería Alsina, coincide y se expresó muy preocupado porque dos veces por semana la carne aumenta, “viene de 7%, 8% y ya el fin de semana supuestamente va a aumentar de vuelta y va llegar un 25, 30%”. En su local las ventas “bajaron un 50%, y es real que la ubicación del local ayuda, pero también es relativo, por ahí tenes gente que viene a comprar lomo pero lo que más está llevando la gente es la pulpa”. Asado, confirma “no se vende y eso que siempre fue nuestro punto fuerte”. Además de distintos tipos de carnes vende ensaladas, milanesas y otros productos y asegura que la caída de ventas, en ese sentido, “fue pareja” desde hace aproximadamente 20 días. 

Por último, cuenta que a algunos vecinos que se acercaban a pedirle “algún corte sobrante”,  ya no puede ayudarlos: “es imposible porque cualquier cosita ya son $500 o $600 y no estoy en condiciones”.