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  • viernes, 07 de mayo de 2021

​Microbiota Intestinal 

 Por Male Raggio

Microbiota Intestinal (1)
​Microbiota Intestinal 

La microbiota es el conjunto de microorganismos vivos alojados naturalmente en nuestro intestino. Está presente en todos los seres humanos, pero su composición puede variar significativamente a partir del estilo de vida y la carga genética de cada persona.

Un desequilibrio de la microbiota intestinal puede debilitar nuestro sistema inmune, generar síntomas gastrointestinales y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas e inflamatorias.

Por esto, en los últimos años, las investigaciones sobre microbiota y su rol preventivo en nuestra salud fueron considerablemente en auge, principalmente en el actual contexto de pandemia por COVID-19. 

 

¿Cuáles son los factores que promueven el desarrollo de una microbiota intestinal saludable?

 

Durante la infancia, existen cuatro momentos que condicionarán nuestra salud en la vida adulta. En la etapa de gestación, las bacterias que forman parte de la microbiota materna colonizan el intestino del bebe. Luego, durante el nacimiento existe una segunda colonización, que será diferente si el parto es por vía vaginal o por cesárea. El tercer momento será durante el periodo de lactancia, ya que a través de la leche materna se transmiten bacterias benéficas hacia el bebe, situación que difiere en los lactantes alimentados por fórmula. Por último, cuando el bebé comience a ingerir alimentos sólidos habrá un cuarto momento de colonización bacteriana, que dependerá del tipo de alimentación. 

 

Por lo tanto, para desarrollar una microbiota diversa y equilibrada es necesario establecer hábitos alimentarios saludables tanto en la madre, antes y durante el embarazo, como en el bebé, posibilitar un parto vaginal en situaciones que lo permitan y promover la lactancia en condiciones adecuadas.

 

En relación a la alimentación, para nutrir a nuestra microbiota intestinal necesitamos consumir principalmente prebióticos, es decir, alimentos de origen vegetal, variados y que contengan fibra. Dentro de estos se destacan las frutas, como la manzana, los cítricos y frutos rojos, los vegetales como la zanahoria, ajo y cebolla, las semillas de lino y chia, las legumbres y los cereales integrales como la avena. También incluir alimentos fermentados con probióticos, como el yogur natural, panes de masa madre, vinagres, kefir, kombucha, chucrut, entre otros. 

En contraposición a lo mencionado, el uso de edulcorantes artificiales, el abuso de antibióticos, el consumo de grasas animales, alcohol y productos ultraprocesados junto con la contaminación alimentaria por agrotóxicos deterioran nuestra microbiota intestinal. 

 

Por esto, resulta indispensable fomentar hábitos saludables a partir de la implementación de políticas públicas que garanticen el acceso a los alimentos de calidad, el acompañamiento familiar, social y estatal a las mujeres gestantes, el derecho a un parto respetado y la promoción de la lactancia en todos los ámbitos junto con educación nutricional desde los primeros años de vida. 

 

Los hábitos alimentarios se transmiten y la microbiota, también! 

 

Prevenir es generar salud, cuidá a tus bacterias intestinales. 

 

(*)Licenciada en Nutrición (UBA)

Instagram: @nutri.atr 

ilustración: Antonella Schettino @arteart._