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  • martes, 25 de enero de 2022

Otitis Externa: el clásico del verano

Otitis Externa: el clásico del verano

Una de las afecciones más comunes en esta época del año, es la otitis de verano u otitis externa, patología habitual en niños y adultos que puede ser muy dolorosa. El contacto con el agua de grandes piletas es la mayor causa de esta dolencia, porque los productos utilizados para su mantenimiento, como por ejemplo el cloro, irritan la piel, y provocan micro erosiones que dejan pasar a las bacterias. Por ende, tanto los productos con los que se limpia la pileta, como el tiempo de exposición en el agua, pueden hacer que esa piel pierda su integridad con los baños prolongados y, en ese caso, los gérmenes actúan con más facilidad. El Dr. Daniel Pérez Gramajo, Jefe del Servicio de Otorrinolaringología en el Hospital Eva Perón de San Martín, y médico referente explica que para prevenir la otitis externa, es importante recurrir a un profesional en cuanto se presentan síntomas como la otodinia, que se acentúa al tocar o mover la oreja. Además de la pérdida de audición momentánea en uno o ambos oídos, el calor intenso en la zona cercana a la oreja. Incluso, cuando la enfermedad es más profunda, pueden aparecer otras manifestaciones, como la fiebre.

Se puede tratar la patología con antibióticos tópicos. Cuando cede el proceso inflamatorio, la limpieza del conducto auditivo con bastoncillos o con irritación con ácido acético al 2% o alcohol boricado al 1,25% aumenta la eficacia de las medidas tópicas que ayudan a eliminar restos. En niños con otitis de repetición se puede probar, a modo profiláctico, a instilar alcohol o ácido acético diluido inmediatamente después de nadar o del baño. La otitis externa aguda difusa y severa asocia fiebre y linfadenitis, y requiere tratamiento por vía oral.