10:52 h. Miércoles, 20 de noviembre de 2019

De aquél grito a este presente

PUBLICACIÓN PEDIDA  |  25 de octubre de 2019 (10:16 h.)
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El intendente Víctor Aiola en los primeros tiempos de su gestión gritaba “Aiola es Macri, carajo” mientras se refería a los dirigentes opositores como impresentables, que deberían irse a vivir a otro lado, con la soberbia propia de los que creen que todo empieza o termina con ellos.

Pero siempre llega el momento en el que el pueblo juzga el comportamiento de quienes ejercen la función pública.

La actitud del Intendente es un espejo del gobierno Nacional y Provincial: negaron sistemáticamente la existencia de una crisis económica y social que creció en forma sostenida desde 2016, llegando hoy a una situación de extrema gravedad. Mientras muchas pequeñas empresas y comercios se veían obligadas a cerrar, Aiola informaba sobre nuevos emprendimientos que nunca se concretaron. 

Endeudamientos récord en la Nación y en la Provincia de Buenos Aires se produjeron entre 2016 y 2019. El Gobierno nacional quitaba a través de las devaluaciones y dolarización de tarifas el poder adquisitivo a los salarios de los trabajadores, mientras usted, señor intendente, seguía orgulloso diciendo “yo soy Macri”.

El salario mínimo en Argentina paso de ser el mejor de América Latina -600 dólares en 2015- a ser unos de los más bajos en 2019 -280 dólares-.

Así se concretó una monstruosa transferencia de recursos de los sectores del trabajo y la producción a los grupos financieros nacionales y transnacionales .

Usted se refirió con desprecio generalizado en varias oportunidades a hombres y mujeres simpatizantes de otros espacios políticos calificando a los mismos como cabezas de termo o manadas (expresión que se utiliza para referirse a un numeroso grupo de animales). 

Ahora, usted sale a pedir el voto cortado a esos vecinos que nunca creyeron en Cambiemos por conocer el destino económico y social al que llevaba este modelo neoliberal al que usted tan fervientemente adhirió y representa, como además el de aquel que les creyó y lo engañaron con un caudal de mentiras nunca visto. 

Su debilidad política lo lleva a ese extremo con el único objetivo de preservarse en su cargo. No tiene usted un proyecto político-ideológico que se anime a defender para contribuir mínimamente a sacarnos de esta crisis. 

Endeudamiento, fuga de capitales, exorbitantes tasas de interés, caída en masa de la industria nacional y en consecuencia del trabajo y el comercio , miles y miles de desocupados y tarifas dolarizadas, el ajuste permanente y el achicamiento presupuestario en todas las áreas (salud, educación, ciencia y tecnología, los recursos diezmados del fondo de garantía de sustentabilidad del ANSES para garantizar jubilaciones dignas y universales para todas y todos, etc.) 

El resultado de este descalabro lo tendrá que afrontar el próximo gobierno. Sin embargo, pretende ser reelecto. En solo 4 años nos han depositado casi 20 años atrás, crisis neoliberal de 2001. Las desgracias provocadas no son solo de carácter económico. Es de público conocimiento, gracias a la prensa no oficialista y a los medios de comunicación alternativos, que se dedicaron a conformar a un grupo de espías, que andaban con autos y credenciales de la embajada (D’ALESSIO, el falso abogado) fuera de la ley y en connivencia con jueces y fiscales armaban causas para perseguir y encarcelar a dirigentes políticos opositores. 

¿Qué nos puede decir Aiola de todo esto? Seguramente nada, solo observamos que pretende despegarse de su responsabilidad junto a Macri y Vidal de este presente angustioso que viven millones de argentino/as en general y miles de chacabuquense en particular.

Los ciudadanos concurriremos a las urnas el 27 de octubre para terminar con este Gobierno que nos estafó a todos. 

Remarcan siempre desde su fuerza política el valor de la “meritocracia” como atributo personal que caracteriza a aquellos con posibilidades de triunfar en la vida; los que no resultan exitosos es por su exclusiva culpabilidad. Pensamiento clásico de los neoliberales. Y entonces todos terminamos teniendo la culpa de las desgracias que le provocan a la sociedad. 

Nuestra concepción política está en las antípodas de su pensamiento: Creemos en procesos de transformación colectivos, plurales, con diversidad, sencillamente porque así somos y está en esa concepción la herramienta que nutre de sentido ideológico al proyecto político para el mejoramiento de las condiciones sociales y económicas del pueblo. 

El paso que usted ha dado, del “Aiola es Macri, carajo” a esconder los afiches de sus jefes, presentándose en soledad política y saliendo a pedir el voto de los que ayer denostara, no se corresponde, porque usted y su “meritocracia” no se lleva bien con la concepción política que anida en los proyectos colectivos, nacionales y populares.

Somos de los que creemos que se debe tener más respeto por los ciudadanos y por la política, dignificando la representación que de ella podemos hacer todos y fundamentalmente los dirigentes. 

UNDAD BÁSICA LUCHE Y VUELVE