• 11:30
  • martes, 02 de marzo de 2021

“Esta zona tiene una vida comercial increíble”

Captura de pantalla 2021-02-10 a las 10.14.58 a.m.
“Esta zona tiene una vida comercial increíble”

Pasando el Hospital Municipal “Nuestra Señora del Carmen”, sobre avenida Garay, hace más de diez años que emerge una zona comercial pujante. Son unas seis o siete cuadras que contienen todo lo necesario para que los vecinos del lugar no tengan que moverse hasta el centro de la ciudad. Hay farmacias, librerías, venta de artículos de limpieza, gráficas, verdulerías varias, supermercado, mercados, fiambrería, regalaría con varios productos, comercios de indumentaria, venta de muebles de pino, talleres mecánicos, kioscos de todos los colores y tamaños, quiniela, forrajería, pollería, zapatería, entre otros. 

Por la mañana, Cuatro Palabras recorrió la zona. El barrio respeta todos los protocolos impuestos por las autoridades. Hay alcohol en gel en la entrada de los comercios y la capacidad de personas limitada. Ni más caro, ni más barato: los precios se igualan a los de otras zonas de la ciudad. 

Jesús Cámara, empleado de la forrajería “El Misil”, contó que los clientes son “más que nada gente del barrio, cada tanto aparece alguien nuevo, pero la gran mayoría pertenecen a la zona que hoy tiene una vida increíble, y vale la pena acercarse para ver todo lo que tiene para ofrecer”.

En la misma línea Rubén, propietario de la librería Don Quijote, ubicada hace más de diez años en la zona, cuenta que “hay muchos comercios de todos los rubros y ha ido creciendo con los años”. 

En un año atípico, cuenta que lo que se vendió el año pasado al inicio de temporada “no se ha usado por los alumnos que trabajaron en forma virtual y en muchos casos todavía tienen las cosas, ya sea mochila algo de material, de papel y de escritura”. En ese sentido, espera que éste, vuelva a ser un año complicado, al que se suma “la incertidumbre de si van a arrancar las clases o no”. 

Los precios que maneja en su comercio son muy variados y dependen de las marcas y calidades. “Un lapicito arranca en 15 pesos y una lapicera en 20 pesos, y podés encontrar lapiceras de calidad de hasta trescientos, en todos los productos hay mucha variedad de precios”.

Por ahora, los clientes se acercan tímidamente a consultar precios. Rubén espera que vuelvan las clases presenciales más allá de sus ventas, porque “desde nuestro lado lo que vimos es que es cierta cantidad de alumnos por ahí no tenían acceso a la tecnología y quizás el apoyo de sus familias no era suficiente, notamos que muchos chicos han perdido prácticamente el año, por eso creemos que de alguna u otra manera las autoridades van a tener que hacer hincapié en esos chicos, para que tengan su oportunidad de aprendizaje”.