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  • jueves, 29 de octubre de 2020

“La verdadera versión de los hechos”

“La verdadera versión de los hechos”

Hoy que estoy un tanto mejor de salud, ya que como todos saben tuve covid- 19, necesito desde mi buen nombre y ética dar la real y verdadera versión de los hechos. Estuve 24 días internada con un estado muy delicado de salud y 54 días para que el resultado del hisopado me diera negativo.

Muchas cosas se dijeron sobre mi persona y mis actos privados que no afectaron a la ética y  moral del Consejo Escolar. Empecé a trabajar presencialmente en fase 5 con certificado médico donde me permitía poder realizar mi trabajo con lo establecido para dicha fase.

Los días 6, 7 y 8 del mes de julio del corriente trabajé en el edificio del Consejo Escolar y Escuela Nacional con el armado y distribución de bolsines en buenas condiciones de salud y por lo tanto se me considera trabajadora esencial según decreto presidencial.

Tanto yo, como el resto de consejeros escolares nos contagiamos en el Consejo Escolar, garantizando que las familias de los alumnos puedan recibir mercadería para palear la crisis económica. 

 

El día 9 de julio feriado tengo fiebre a lo cual me atiende profesional de la salud, siguiendo mi caso, y debiendo permanecer en mi domicilio, hasta que el día 13 de julio del corriente, sin tener ningún contacto y en total aislamiento, me dirijo al hospital y me internan ya que tenía fiebre y una neumonía bipulmonar, a lo cual se me realiza el hisopado el día 14 de julio dando positivo el resultado del mismo. En todo momento mi estado de salud se le fue informando a la presidenta del Consejo.

Al internarme el día 14 de julio, el Doctor Gastaldi no me informa como será mi tratamiento ya que era delicado en sí, y me aconsejo e insistió que por mi labor de funcionaria pública debía sacar una gacetilla explicando mi situación y mi condición de covid positivo. Esta situación me llevó a sufrir un hostigamiento absoluto de parte del doctor. 

Hoy que ya me encuentro recuperada del covid pero aun recuperándome en lo que respecta a mi estado de salud en general y en lo psicológico, me pregunto cúal era la urgencia para que en ese momento que tuve que sortear tuviera que sentir el hostigamiento y presión de tener que hacer una declaración y manifestar mi condición de covid 19. ¿Cúal era el fin? Al día siguiente de mi declaración los distintos trolls comenzaron a violentar y difamar mi buen nombre y honor.

Las distintas publicaciones que se han realizado con el ánimo exclusivo de perjudicarme, son agraviantes y falaces acusaciones con respecto a mi persona.

La difusión del contenido injuriante emitido por los diferentes trolls provocaron y con toda seguridad continuara provocando severos daños y perjuicios a mi persona. 

 La garantía constitucional a la libertad de expresión tiene límites, no ampara conductas como la suya que no se encuadran dentro de la ética, la buena fe y el respeto hacia los demás.

Absolutamente todo lo publicado y difundido es falso y malicioso. Dañaron mi buen nombre, honor y violentaron mi derecho a la intimidad incurriendo en conductas ilegales.

En ningún momento se ofreció seguridad a mi familia, ya que todos nos encontramos atemorizados por las distintas amenazas sufridas.

En cuanto a mi contagio, donde no se pudo precisar el nexo epidemiológico que refiere a los eslabones de una cadena que marca la transmisibilidad del virus en una población determinada y permite saber cómo se contagió esa persona. Es mi deber de buena persona aclarar que no he viajado a lugares o zonas afectadas, en su momento así lo explique a los doctores que me preguntaron para descartar dudas. Tal así es que cuento con las distintas pruebas que demuestran que siempre he permanecido en mi ciudad y jamás cruce ningún acceso para salir de la misma. 

He determinado poner mi celular a disposición de la justicia para que puedan constatar que en ningún momento he salido de Chacabuco. 

Más allá de mi situación personal al contraer covid 19, donde estuve complicada de salud y tuve una recuperación ardua y aún sigo recuperándome del hostigamiento sufrido, del impacto cruel de las difamaciones a tal punto que por recomendación médica tuve que iniciar un tratamiento psicológico para poder afrontar las distintas difusiones maliciosas de calumnias e injurias.

No hay que juzgar porque nadie quiere contagiarse el coronavirus, y de eso estoy convencida, como así también lo estoy de que la única solución es cuidarnos, ser solidarios y empáticos para poder combatir este virus. Detrás de cada paciente que lucha por su pronta recuperación existe una familia esperándolo en casa. 

Es desproporcionado el ataque hacia mi persona y la benevolencia que se ha tenido con otras, por ejemplo, con el Doctor Gastaldi, que cuando regía un decreto nacional que prohibía las reuniones sociales y siendo el responsable de la salud de los vecinos de nuestra comunidad haya decidido festejar un cumpleaños de 15.

Por ultimo quiero detenerme a agradecer a todo el personal de salud del ala 3, en sus diferentes turnos de trabajo incansable que realizan con todo profesionalismo y entrega.

A Fernanda Suárez, Auxiliares, y Doctores Dacciavo, Pérez y Pagola por su trabajo y asistencia permanente hacia mi persona. A todos los amigos y allegados, colegas y a la comunidad en general que me brindaron todo el apoyo. Gracias. 

Sin más, saludos cordiales. Y a seguir entre todos cuidándonos.

Chacabuco a los 15  días del mes de Octubre de 2020.

LILIANA ANDRIOLA DNI 18.431.938