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  • jueves, 04 de junio de 2020

“Ver al club cerrado es tristísimo”

Entrevista 

En la sede de River Plate de Chacabuco, Sergio Ramón Valerga, conocido como Nenucho, y presidente de la institución recibió a Cuatro Palabras para contar cómo se sostiene el club a puertas cerradas. “Tenemos necesidad de estar en el club, esto es tristísimo, está todo cerrado, no se lo deseas a nadie. Estamos a la espera de poder continuar”, dice en esta entrevista el directivo. 

 

“Ver al club cerrado es tristísimo”

Nenucho nació prácticamente en el club, uno de sus tíos fue uno de los fundadores, Angelito Valerga. En un principio era su papá quien lo llevaba, pero después empezó a ir solo para jugar. 

El club River tuvo cancha Municipal, después dejó de tenerla, y tenía la sede chica, hasta que finalmente se pudo comprar la propiedad, donde hoy, a puertas cerradas, esperan las nuevas directivas de las autoridades para poder volver a jugar. 

“Siempre jugué y fui delantero. El fútbol se vive de una manera intensa, yo siempre lo exterioricé, pero no para sacar ventaja de nada, lo sentí así”, dice. 

¿Cómo está funcionando el club?

No está funcionando. Desde el 16 de marzo está cerrado. Todos los proyectos que teníamos para el año, los tenemos postergados. 

¿Qué pasa con el mantenimiento?

En un primer momento fue difícil porque no había autorización, pero después pudimos comunicarnos con las autoridades, para que se dieran cuenta si no cortábamos el césped teníamos el problema del dengue, en su momento nos dieron el permiso y ahora se puede. 

¿River tiene empleados en relación de dependencia?

Tenemos un alma máter del club, que además de ser un trabajo para él es un sentimiento, es un hobby. Es Luis Llano, es un tipo bárbaro que vive para su trabajo, para su familia y su club. Él sabe de mantenimiento de la cancha,y  a su vez está apoyado por el ingeniero Catriel Lázaro, que a su vez es jugador del club. Es un enjambre, todos vamos sacando nuestro lado positivo. 

¿Qué pasa con la cuestión física y psicológica para las personas que están acostumbradas a jugar todos los días? 

Teníamos, pero quedó pendiente, un proyecto hermoso. Tenemos en la actualidad dieciocho entrenadores y dos coordinadores, de infantiles de inferiores. La idea era darle mucha fuerza a inferiores para salir a competir. Queríamos competir, no queríamos quedarnos acá. Teníamos que cumplir con los requisitos de la liga local, pero no quedarnos. Eso empezó y se cortó a la semana. En este momento están saliendo muchas personas que salieron del club, que ahora están en el fútbol superior, que les piden a todos que se metan en la página del club y ahí contestan más de veinte preguntas para seguir en contacto. 

Más que nada apoyamos a los infantiles, con los grandes estamos en contacto, pero hacemos hincapié en infantiles e inferiores con los coordinadores. 

¿Les quedó alguna obra pendiente?

Tenemos una obra hermosa que no la podemos terminar por distintas circunstancias. Antes de todo esto, con los cambios de gobierno, la plata que teníamos destinada a eso, se diluyó. Teníamos un ingreso de subsidio que nos daba el Municipio y que ahora no lo recibimos. Pero ya la tenemos, queda poco, lo único que nos falta es tratar de terminar de colocar los sanitarios en el baño y llevar el agua, y por último, terminar de pintar. También estamos construyendo una tribuna para ochocientas personas. 

¿Cómo pensás que va a seguir todo esto?

Dios quiera que se termine pronto, si seguimos escuchando que va a haber un rebrote nos terminamos de volver locos. Estamos pensando en volver, tanto los coordinadores como nosotros los de la comisión, tenemos contacto permanente para evaluar cómo seguir. Tenemos necesidad de estar en el club, esto es tristísimo, está todo cerrado, no se lo deseás a nadie. Estamos a la espera de poder continuar.