22:15 h. Lunes, 14 de octubre de 2019

Una hazaña a Bragado

EN HOMENAJE A HAROLDO CONTI  |  03 de octubre de 2019 (09:33 h.)
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“La gente del almacén lo aplaude hasta que trepa a la loma y se pierde tras ella, plaf, plaf, el tío Agustín, y el viejo Iglesias le grita a sus espaldas: "¡Dale, flaco!". Porque el tío es puro hueso, y una llama bien encendida que alumbra por debajo de su piel. Los ladridos del perro se sofocan detrás de la loma y el tío debe estar cruzando el puente. Hace seis horas que largó punteando desde la plaza San Martín, en Chacabuco, frente a la iglesia de San Isidro Labrador”. 

Sesenta kilómetros separan las ciudades de Chacabuco y Bragado. Carlos “Quijote” Ossola es maratonista. En el año 98 conoció el cuento de Haroldo Conti, y desde ahí prometió que algún día correría de una ciudad a la otra. Este domingo a las once de la mañana, con la remera número catorce -tal como vestía el tío Agustín- Carlos Ossola despegará de la calle Padre Doglia, frente a la Parroquia, en una Cruzada Solidaria que conecta a las dos ciudades, en Honor al escritor, que cargó de poesía el acto de correr, y llenó de vida a su tierra. 

-Hace rato que tenía está idea -dice Ossola-. En el año 1998 hicimos la primera edición de Las doce La Fondo a Bragado, pero en bicicleta. La primera y segunda edición la gané yo. Y la primera vez vinieron unos periodistas, se largaba en directo desde Chacabuco, yo les dije que un día me iba a venir corriendo, porque el cuento es carrera pedestre, se reían y me miraban como diciendo “Este loco que va a ir corriendo”. Vamos a ir despacio y tranquilos para que muchos se puedan sumar, vamos a tratar de llegar. 

Hace pocos meses se consagró en Mar del Plata como Campeón Nacional de Ultramaratón de 50 km en la categoría Elite. Carlos tiene confirmados algunos amigos que lo acompañarán en bicicleta, algunos reconocidos atletas de Chacabuco y la Comisión de Amigos de Haroldo Conti, que se sumarán a la hazaña. Por ahora, nadie prometió seguirle en tranco al corredor, pero la apuesta es que cada vecino o vecina de alguna de las dos ciudades lo acompañe en algún tramo, corriendo, en bicicleta, o en cualquier vehículo. 

-Hasta donde yo sé van a venir en bicicleta, no sé hasta dónde me van a acompañar, ojalá muchos puedan, sé que desde Bragado se van a ir sumando. Yo entreno en la zona de Bragado, hago 30 kilómetros por día, corro en la Avenida, o salgo por los caminos rurales- cuenta. 

En la pista de ciclismo de Bragado lo esperarán - a él y a quienes acompañen la travesía- los vecinos de la ciudad con bandas en vivo, y algunas organizaciones culturales, que incluyen autos del ayer y parapentes. El fin, además de abrigar la memoria de Conti, es recibir donaciones para el Hospital San Luis de Bragado. Una promesa del corredor con su madre. 

“La gente resbala como una mancha oscura por el costado de sus ojos y, después del Hospital Municipal, se corta, se disuelve y cuando no hay más gente y sólo queda por delante el camino pelado, el campo húmedo y la mañana olorosa, la llama le brota por los ojos y corre todavía más fuerte, más liviano”.