13:20 h. Viernes, 22 de Marzo de 2019

Cuatro Palabras

Transpirar la gota gorda

 Si bien las mediciones preliminares, propias como ajenas, muestran que los números favorecen la eventual reelección del actual intendente Víctor Aiola, nadie puede asegurar que todo está definido de antemano. Mientras tanto, los ciudadanos rechazan las políticas económicas del Gobierno Nacional y no creen que esto pueda cambiar. Ahí aparecen los interrogantes para tratar de estimar cuál sería el daño que la boleta sábana de Cambiemos con Mauricio Macri a la cabeza, pueda causar a los jefes comunales de ese espacio. Aiola y su equipo evitan cualquier referencia a las problemáticas económicas, aunque como le recordaron en la noche del miércoles “la avenida Alsina es la postal de un ciudad devastada y golpeada por una crisis que ya es peor que la de 2001”. En ese contexto, está claro que los dueños de los votos territoriales deberán cinchar con el lastre del actual presidente. 

VIENE DE TAPA  |  08 de Marzo de 2019 (10:15 h.)
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Víctor Aiola finalizó su discurso de apertura de las Sesiones Ordinarias del HCD diciendo “nos vemos el año que viene”. Con ese mensaje dejó institucionalmente aclarado que irá por la reelección. En principio, al alcalde local, lo favorecen todas las mediciones que encarga tanto el oficialismo como la oposición,. De acá en más, resta saber cuál será el daño real que puede ocasionar la boleta sábana de Cambiemos con el presidente Macri a la cabeza. Dólar, inflación, aumentos en los servicios públicos y economía son palabras que no forman parte del equipo municipal de gobierno pero que impactan de lleno en la realidad cotidiana de la mayoría de la población.

Durante casi dos horas, el intendente Víctor Aiola leyó su mensaje ante los concejales en la apertura de las Sesiones Ordinarias ocurridos el miércoles por la noche. Hasta ahí, y más allá del extenso y aburrido discurso, la tribuna propia y exclusiva acompañaba y envalentonaba a su jefe. El relato trataba de cristalizar la idea de que estamos viviendo en la ciudad de las maravillas y hasta podía uno creerlo. Pero bastó que el jefe de la bancada del PJ/FpV le recordara que su gestión era parte del Gobierno nacional y le hiciera una acertada referencia a la realidad de la economía de nuestra ciudad, que se refleja en las primeras dos cuadras de la principal avenida, para que todo pareciera derrumbarse. De hecho, el Jefe Comunal comenzó a sentirse notoriamente inquieto, con el rostro tenso y nunca se animó a clavar la mirada en el concejal Estévez, como tampoco lo hizo luego con el jefe del bloque de Unidad Ciudadana, Martín Carnaghi. 

Lo cierto es que el Intendente había terminado el discurso institucional más importante de cada año diciendo “hasta el año que viene”. De esa euforia, a la cara de desencajado, no pasó casi nada de tiempo. Lo que ocurrió en el medio es que desde la oposición le recordaron que la economía del país está muy mal y que la gente la pasa peor. Y como nadie puede tapar el sol con las manos su rostro decía lo demás. 

Aiola anuncia su reelección porque desde hace rato maneja números de encuestas y mediciones que lo dan con una clara ventaja frente al peronismo que sigue en confusas deliberaciones y con pocas chances de mejoría inmediata. De cualquier modo, los estrategas locales del armado oficial no dejan de repetir que la boleta sábana suele hacer estragos y nadie puede asegurar que en octubre algo de eso no pueda ocurrir. El paso del tiempo del cual esperaban les devolviera alguito de esperanza aparece como un nubarrón interminable, que no para de descargar malas noticias. Desde la semana pasada, y luego del discurso de Macri en el Congreso de la Nación, el dólar volvió a dispararse y ayer alcanzó los 43,50, esto sin dudas impactará en la inflación de marzo que será peor a la de febrero, que a su vez le ganó a la de enero. Cómo blindar al Jefe Comunal es lo que desvela a sus seguidores y fanáticos. Mientras tanto, la economía hace destrozos en los hogares y en ese contexto llegará Aiola a las elecciones de 2019. Sin dudas, deberá transpirar la gota gorda.