04:45 h. Viernes, 13 de diciembre de 2019

“Los trabajadores tenemos que discutir nuestro destino”

Al igual que en la campaña electoral de 2015 acompañamos a los distintos candidatos locales en sus recorridos. Visitamos a vecinos y vecinas y contamos el ida y vuelta que cada partido político construye en las caminatas o presencias callejeras donde intentan pelear voto a voto. La segunda crónica de esta semana corresponde a la experiencia de la militancia del Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad en un puesto que ubicaron en la plaza San Martín. 

CRÓNICA CON LXS CANDITATXS  Por Martina Dentella  |  06 de agosto de 2019 (09:17 h.)
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Es el último día de feria por el aniversario de la ciudad y la plaza está llena de gente. 

La mayoría de los candidatos se levantaron temprano, recorrieron algunas radios, frenaron a almorzar y continuaron con las actividades de campaña. Hablan de cómo logró instalarse el trap de Nico del Caño, que favoreció a la visibilización de la propuesta del Frente de Izquierda dentro de lxs jóvenes. Aseguran que hay más aceptación en ese espectro. 

El candidato a Intendente tiene treinta años, es parte de la Asociación Protectora de Animales Chacabuco y se aleja unos pasos para acariciar a los perros que circulan por la plaza. Sabe sus nombres. Paula Montoto y Jairo Cruz llegan a la plaza. 

Antonela se acerca a la gente y reparte las boletas. Una chica le intercambia su propuesta comercial en papel y se quedan charlando. 

Un señor agarra el papel con dudas y hace algunas preguntas, Antonela le explica la unión de la izquierda, mientras Milagros Reynoso se acopla y la acompaña. 

Gisela Salomón, primera candidata a concejal se mezcla entre la gente. “Estoy pensando constantemente en cómo llegamos a la gente, y lo debatimos internamente, porque la finalidad es que cada persona entienda que debe comprometerse con las cosas que nos importan a todos, que tiene que ser parte del debate del Estado, que se tienen que comprometer con las cuestiones que le modifican la vida y no dejar que otros lo hagan por ellos”. 

El grupo se organiza y se divide para repartir la mayor cantidad de boletas y propuestas impresas. La pregunta es qué tan posible es llegar con un discurso radicalizado y largoplacista en ese contacto de diez segundos que habilita una entrega de lista. 

Gisela Salomón sonríe “Es imposible entregar una boleta y decir ‘Que la crisis la paguen los capitalistas’ y generar un impacto positivo, te miran como si fueras un marciano, la forma no la encontré pero si tuviera que resumirlo la idea sería que los trabajadores tenemos que discutir las cosas que nos pasan y decidir nuestro destino, así nos lleve diez años generar una alternativa de los trabajadores, de las mujeres, ese es el camino”. 

Se acerca una joven mientras continúa la charla, Enrique dice “No va a venir un Mesías a salvar nada, ni un Enrique Chilano (risas), decir eso sería una mentira, la idea es que la gente se sume y generar debates y consensos, en treinta segundos no se puede hacer nada, pero al menos sirve visibilizar, nosotros tomamos el compromiso de no salir de las calles, quizás rompimos con eso”. Habla de cómo la izquierda logró en Chacabuco salir a caminar los barrios o ir a las fábricas, instalarse en el debate de los medios de comunicación permanentemente, y de empezar a romper con la premisa de que la izquierda es estrecha a la utopía. 

La apuesta es llegar al verdulero, almacenero, al empleado de una fábrica o de un comercio, al albañil, a los trabajadores en general, para que ellos mismos tomen conciencia del poder que tienen, para lograr hacer esa transferencia. “¿A quién le hablamos? y cómo lo decimos”, es la pregunta constante que se hace Gisela. 

Algunos días reparten boletas a domicilio para algunos trabajadores que se interesan por su propuesta y deciden continuar las charlas. Los familiares les ofrecen colaborar con la distribución de boletas y ayudarlos en la campaña para llegar a más vecinos, “Nos ven cómo hacemos la campaña a pulmón y nos ayudan”, comenta el candidato a Intendente. 

“Somos pocos pero rendimos mucho”, sonríe Alfredo Portillo. 

Es cierto que a la izquierda se le pregunta cómo harán las cosas, como si debieran una respuesta que los candidatos hegemónicos no. Lo hacen los vecinos e insisten los medios de comunicación en ese sentido. “Siempre escuchamos que al resto de los candidatos no les preguntan, quizás hay una desconfianza hacia la izquierda”, dice Antonela. 

Tienen la idea -y sobre todo la iniciativa y las ganas- de abrir un local que funcione como centro cultural y político, para que los artistas locales tengan un espacio autogestivo y donde se puedan dar debates, aunque hoy esté un poco lejos del presupuesto. Por ahora, los viernes se reúnen en distintas casas para trabajar en la agenda semanal, que arreglan según los horarios de cada uno, ya que son parte de una lista joven conformada por estudiantes y trabajadores. 

Hace algunos pocos días convocaron a pintar un mural en la Plaza del Asilo por el aniversario de la muerte de Santiago Maldonado, y aunque algunos vecinos se quejaron otros salieron a defender la propuesta “Hagan lo que quieran, a Santiago Maldonado lo mataron, cómo nos va a importar la pared”, les dijo un vecino del barrio, comerciante. 

Una chica con flequillo agarra la boleta y sonríe. Un señor mira el papel, se encoge de hombros y dice “Bueno, gracias”. Algunos otros jóvenes se acercan al puesto.