15:26 h. Domingo, 15 de diciembre de 2019

“Lo tomo como un desafío y una responsabilidad”

El empresario Alejo Pérez tiene treinta y seis años y hará una pausa en su actividad privada para dedicarse a la función pública. Desde el 10 de diciembre será el nuevo Secretario de Gobierno y Hacienda, aunque recién en los primeros días de febrero se sumará oficialmente. Pérez es contador público de profesión, y si bien no ha tenido militancia política, es hijo de una casa radical. Esta entrevista se acordó a pocas horas de conocerse su designación y fue hecha en el mítico café de la Ciudad de Buenos Aires Varela Varelita. Alejo habló sobre su decisión de unirse a la gestión de Aiola y aseguró que "veo en este Víctor algunos cambios muy positivos respecto a la gestión anterior, por lo menos desde lo gestual. Eso me ayudó a decidirme. Me identifico con eso, así que espero que él siga por ese camino”.

ENTREVISTA  |  15 de noviembre de 2019 (07:36 h.)
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¿Es un desafío personal?

Sí, totalmente. Sobre todo tomar la responsabilidad. Desafío desde varios lugares. Primero para integrarme en un grupo de gente que ya está trabajando, por más que haya habido cambios. Siempre tuve roles más de liderazgo, y en este caso voy a tener que adaptarme a las circunstancias, porque obviamente voy a entrar en un esquema organizado, donde vamos a compartir decisiones. Si bien voy a tener responsabilidades en el área, habrá que compartir decisiones y equilibrar para que todo camine bien. Es un desafío ver qué se puede hacer para mejorar Chacabuco. 

¿Cómo pensás articular lo público y lo privado?

Es una de las cosas que primero le planteé a Víctor cuando me hizo la propuesta. A mí de alguna manera me sorprende que me haya convocado, si bien veníamos hablando, no había tenido una propuesta concreta. Me sorprende en una época de alta temporada en mi trabajo privado, con mucha gente a cargo, de mi trabajo dependen cuarenta familias y no puedo dejar pasar por alto eso. Por lo tanto, una de las condiciones o pedidos que le planteé a Víctor es que yo hasta el primero de febrero no iba a poder asumir. Necesito ese tiempo para acomodar mis cuestiones privadas. También desde lo deportivo, que no es menor porque estuve todo el año trabajando para eso, porque hay un equipo trabajando detrás también. Pero sobre todo en lo laboral. No podría asumir a medias, porque no concibo estar ocupado en algo privado en horas que demanda la función pública, el cargo. De todas formas a partir del diez de diciembre voy a empezar a visitar el área y relacionarme con el resto de los compañeros para empezar a empaparme de los problemas y las cosas a resolver. 

La pregunta obligada,¿Vas a dejar de correr en karting?

Sí, obviamente. 

Cualquiera que te conoce sabe que es tu pasión. 

Sí, fue una de las cosas que más me costó. Quizás lo primero que pensé, porque es lo que me apasiona. Pero son parte de las cosas que uno resigna para enfocarse en lo público, así lo considero. No podría hacerlo de otra manera. Ahora estoy definiendo el campeonato, ojalá lo pueda terminar bien y cerrar con éxito el año. Me voy a tomar ese tiempo para reorganizarme y dedicarme de lleno al nuevo rol que asumo. 

¿Qué sentís al ocupar un lugar que tuvo tu papá hace algunos años, en la gestión de Osvaldo Rodrigo?

Es emocionante, nostálgico, también un poco de presión, responsabilidad, y desafío. Se de las capacidades de mi viejo, trato de aprender continuamente, y lo escucho mucho. Cada vez que no estamos de acuerdo no puedo decir que lo que dice es incorrecto. 

Cuantas vueltas para decir que tiene razón

(Risas) Sí, es que tiene razón. O son puntos de vista diferentes. 

Muchos vecinos recuerdan la militancia tanto de tu papá como de tu mamá, ¿apoyaron tu decisión?

Una vez que tomé la determinacoón, absolutamente. Antes de que tome la decisión, mi vieja no estaba de acuerdo, sobre todo por lo que significa la exposición pública, sabemos que aunque uno hace las cosas lo mejor que puede, se puede equivocar, y quedar expuesto. También hay gente que habla sin saber lo que significa lo público. Pero cuando me decidí me dio todo su apoyo. Mi viejo no opinó, sí me contó su experiencia y me habló de los pro y los contra, y una vez que decidí también me apoyó. 

En una entrevista que le hizo este medio a Jorge Pérez, habló de algunas políticas que desarrollaron durante la gestión de Rodrigo y que están muy vigentes ¿vas a retomar algunas de esas iniciativas?

Varias de las cosas que pudo hacer, las que no y las que se hicieron y no se continuaron, todavía tienen vigencia. Eso habla bien de la gestión, y mal de nosotros, porque seguimos con los mismos problemas de hace 35 años atrás. En cuanto a la sociedad y los dirigentes. Quiere decir que en esos términos no avanzamos mucho. La respuesta es que sí, obvio, si algunas ideas son aplicables al momento veremos cómo las podemos llevar adelante, y cómo se articulan con el resto de los responsables. Estaría bueno, y sería un orgullo. Igualmente voy a contar con él como un asesor continuo. 

Hace un tiempo que el Intendente empezó a hablar del Tercer Movimiento Histórico, y paralelamente empezó a tener algunas reuniones con referentes de la oposición. ¿Creés importante el diálogo con un peronismo que sacó más de quince mil votos?

Seguro, lo creo absolutamente. Es la única manera. Hablaba de esto con algunos amigos peronistas, con quienes no compartimos ideología pero sí objetivos e intereses para la ciudad. Es momento de hablar en serio de las cosas que hay que resolver para que no estemos dentro de treinta años repitiendo lo mismo. 

¿Haber aceptado el cargo tiene que ver con esta nueva apertura al diálogo de parte de Aiola?

Creo que este Víctor tiene algunos cambios muy positivos respecto a la gestión anterior, por lo menos desde lo gestual. Eso me ayudó a decidir. Me identifico con eso, así que espero que él siga por ese camino. 

¿Qué expectativas tenés sobre Víctor Aiola como jefe político y sobre sus exigencias para con los funcionarios?

En primer lugar, nunca tuve un jefe, para mí es un desafío. Sé respetar la autoridad y la jerarquía. Yo me estoy sumando a un proyecto al que me invita, y en definitiva él es la autoridad. Entiendo que su personalidad lo llevó a ser Intendente, en su momento fue una virtud ser avasallante o ir para adelante. El desafío es de él en que eso no se le convierta en un defecto, y pueda ahora - con el respaldo de una gestión- generar un liderazgo de otro tipo. Creo que tiene la capacidad y en la charla que tuve con él me lo demostró. Por lo que lo conozco le gusta estar arriba de todos los temas, y eso implica un desgaste muy grande, a veces eso te puede sobrepasar, por no delegar ciertas cosas. También delegar es difícil, porque tenés una responsabilidad muy grande. 

Aiola dijo ayer a este medio que estaba preocupado por la economía del Municipio, ¿sos conciente de las cuentas públicas, pudiste revisar algo?

Los números del Municipio no escapan a los números de la mayoría de la gente en este país. Desde un kiosco a un Municipio, o una empresa. Estamos todos complicados, la diferencia es que desde un Estado hay una función social que cumplir y estás obligado a hacer malabares para fijar prioridades. Es una situación complicada, pero no queda otra que meterse y tratar de solucionarla. 

¿Por qué creés que cuesta tanto aplicar criterios de austeridad en la administración pública? 

La realidad es que en esta próxima gestión no va a haber margen para otra cosa. Por eso lo importante va a ser definir prioridades, y ver de qué manera se utilizan mejor los recursos y se eficientizan áreas y sectores para que la plata que recauda el Municipio vuelva a la gente. 

No militaste nunca orgánicamente ni participaste de una campaña, ¿cómo te imaginás en ese rol que Aiola le exige a los funcionarios?

Me sumo a un grupo de gente que laburó mucho para que Víctor sea reelecto, más allá de su impronta, no solo en la campaña, sino en la gestión. Y eso se vio reflejado en los votos. 

Por otra parte, la militancia va a ser un desafío, me gusta incorporarlo a mi vida y estoy convencido de que me va a sumar a mí, que me va a servir para la gestión, es una parte necesaria del trabajo.