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  • sábado, 24 de octubre de 2020

Las tierras de ferrocarril como prueba piloto

Una orden judicial de liberación compulsiva de terrenos fiscales puede terminar con doscientas personas en la calle. A través de una publicación el bloque de concejales de Juntos por el Cambio pide que se respete la propiedad privada y que Nación y Provincia generen condiciones para el acceso al terreno y la vivienda. El tiempo corre y muy pronto el estado, en sus diferentes jurisdicciones, tendrá que encontrar la forma de dar respuestas a la necesidad básica de tener techo y tierra para 50 familias que pueden ser desalojadas. 

 

Por Andrés Colicchio

Las tierras de ferrocarril como prueba piloto

Cuatro Palabras había adelantado meses atrás que el avance del tiempo jugaba un papel angustiante en el ánimo de los vecinos del barrio emplazado en terrenos fiscales del ferrocarril, a metros de la Estación de Trenes. El motivo de la angustia era una orden de desalojo emitida por el Juzgado Federal para liberar ese predio, que permanecía pausada por la cuarentena. De acuerdo a informaciones brindadas por fuentes cercanas a dicho juzgado,  la medida estaría pronta a ejecutarse de un momento a otro; esta liberación compulsiva de los terrenos dejaría a más de cincuenta familias en la calle. Mientras tanto, los vecinos presentan propuestas para crear una agrupación  que los organice colectivamente y desde allí proponer una solución al conflicto en la que no tengan que abandonar sus hogares. Justamente, en las últimas horas un comunicado del bloque de concejales de Juntos por el Cambio, habla sobre las usurpaciones citando definiciones y artículos del Código Penal, destacando los tipo penales que establecen sanciones a quienes encuadren en esas tipificaciones. Por otro lado, señalan que los gobiernos nacional y provincial son los responsables tanto de defender la propiedad privada repeliendo las usurpaciones, como de generar políticas inclusivas que garanticen loteos populares para el acceso a la tierra y al techo. Políticas, por otra parte, que no abundaron durante las gestiones de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. Sin dudas, la problemática habitacional y la formación de barrios no planificados son un drama que debe solucionarse, pero en un tiempo cercano el Municipio va a tener un conflicto de enormes dimensiones si se ejecuta este desalojo. Unas 150 personas que no pudieron esperar a un Estado que no generaba condiciones propicias para que accedieran a una tierra y un techo que necesitaban con urgencia, quedarán en la calle. Sin dudas va a hacer falta mucha creatividad y capacidad de respuesta en los tiempos que se avecinan. Se va a necesitar mucho más que definiciones frías que estigmaticen o medidas judiciales que en vez de traer soluciones, seguramente empeorarán la situación y arrastrarán a decenas de familias a un destino incierto.