05:59 h. Sábado, 21 de septiembre de 2019

Tangazo 2019

Por Maria Julia Bertella

“Un ventrudo sapo graznaba en su pantano cuando vio resplandecer en lo más alto de las toscas a una luciérnaga. Pensó que ningún ser tenía derecho de lucir cualidades que él mismo no poseería jamás. Mortificado por su propia impotencia, saltó hasta ella y la cubrió con su vientre helado. La inocente luciérnaga osó preguntarle: ¿Por qué me tapas? Y el sapo, congestionado por la envidia, solo acertó a interrogar a su vez: ¿Por qué brillas?” José Ingenieros

RELATO  |  22 de agosto de 2019 (16:21 h.)
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La madre

Me lo pregunta Luana, bien sabe que me voy a poner incómodo pero ella es tan… tan perversa que lo hace. Si si, man, te la regalo, así como la ves, tan bonita, es horrible por dentro. Además se hace la feminista, me franelea con esas piernas pinchudas y va: “Decime Rin, ¿vos creés que tu vieja está con alguien?” Ni siquiera me pregunta si tiene novio. Está con alguien. “No, no, nena, de ninguna manera.” Y ahí empieza la charla feminazi. Voy esquivando,… ¿con qué necesidad me arruina la noche? Mi vieja es viuda, y si quiere garchar se va de mi casa. “No es tu casa, amor…” Así lo decidimos con mis hermanos, se va y punto. Ahí nacimos nosotros y vivimos con mi papá ¿y qué me importa si es joven? ¡Problema de ella! Que se joda por viuda, yo no tengo la culpa, pero en esa casa no entra jamás un tipo.

La hija

“Che Rin, hoy me crucé con el Chulín, ¿te acordás? Mi primer novio… la verdad, fui afortunada, digo, mis viejos eran re progres, a mis amigas las retaban si las veían de la mano o besándose en la puerta con alguien. Las perseguían, las hostigaban, iban a buscarlas al boliche… Me acuerdo de vos en lo de Rita, ¡estaban todo el día juntos! Tuvimos suerte ¿no?”

“Jacin ya tiene 10, lo pensaste?” Ahhh vuelve la perversa, bien sabe que me voy a calentar esta vez. ¿Pensar qué carajo? “!Euuu, nene, nada! ¡En el día que se enamore, o no! En el día que menstrúe, en el día que quiera estar con un pibe o piba, yo qué sé, ¿qué mierda dije?”

Le digo que agarro al chabón, le hablo tranquilamente y le juro que si le hace daño a la nena lo reviento. Así de fácil. “Como el que me hacés vos a mí, vamos, contale”. Agarra la cartera y se va. Ahí la tenés. Ya no soy más Rin.

La novia

Luana. Gracias por mi fiesta de egresados. Los dos sabíamos que no había caso, que no aprobaba ni una, y aún así te esforzaste, me invitaste a tu casa para prepararme en psicología, justo lo que ibas a estudiar. Realmente, no te entendía, no sabía si era por sueño, por burro o porque estaba enamorado de vos. Eras la única que me llamaba por mi nombre… y en el zaguán, cuando al mediodía me fui, me pusiste el dedo en mis labios. “Shh Ringo, todo va a ir bien”. Eras la única que me decía Ringo, y por eso te amaba más que a nadie. Era tan fácil depreciarme… Vos siempre me cuidabas, hermosa. Esa noche te busqué, egresaban, yo no. De golpe, en el bar, las luces parpadeaban. “Lu, gracias por todo, no aprobé.” Te llevaste la mano a la boca, sabías de quién dependía…”Lu…si se apaga la luz es porque brillás mucho”, me animé y lo dije. Y te arrinconé y apretamos y no te vayas, me voy a estudiar, voy a venir todos los findes, te juro, ya me anoté en el CBC. Festejemos a nuestra manera, nunca vas a estar solo.

Después… Rita quedó embarazada, al toque. Nos reíamos. “ ¡!Te felicito, papá!! Besos a ella y a la bebota, estoy a mil, no puedo viajar, me alegro tanto, tanto, mañana rindo, deseame suerte porfa.”

Jamás volviste y cuando lo hiciste… te esperaba con ansias. Pero estabas tan distinta que fue insoportable verte. Y aún así, fui por todo. Mina con título, volvés con auto, casa de tus viejos intelectuales, ex amantes divertidos, post grado, no querés ser madre, mirá vos, ya tenés casi 30, me vas a buscar, seguro. Así fue.

Yo… de a poquito te voy a amar a mi modo y vos me vas a amar… Luego, te voy a destruir, niña bonita. Empezamos por el pelo. Ese tan largo y voluminoso, se te va a ir cayendo. Vamos desde la punta. Después tus curvas, esas que trajiste de Buenos Aires, van a ir desapareciendo, no vas a tener ganas de comer. Esos ojos luminosos ya no van a brillar jamás… No, no lo haré a propósito. Me dejaste en un pueblo de 9 mil habitantes, te recibiste con honores, caés después de 10 años y recurrís a un Machirulo, como figura mi número en tu celular, que no tiene trabajo. A pesar, ohh, de recomendarme a tu papito, el boga honesto.

Nos mandamos fotos, además, me contás por audios que no te bancás más a los pendejos de la salita. Dale, contame más que me gusta, bebota. Te destruyo y todos tus pacientes y pacientitos, como los llamás, sabrán esto. Te quedás sin laburo, yo me quedé sin secundaria.

La suegra

Ahí viene la vieja, me muero, ¿qué hace con esas calzas, esas botas texanas? Al menos, Jacin no se va a asombrar, está mirando “La sheriff Callie del Oeste”. Mi dulce Jacinta. No te enteres nena.

“Vengo a recuperar lo que es mío”, dice la vieja reventada. Una frase que no entiendo, es de película, yo no le robé nada.

“Ayy, perdón, acto fallido. Porque Luana no es de nadie. Vengo a pedir su dignidad. Escuchá bien. Si te desaprobé ese día fue porque no dabas, aunque sé que Lu hizo todo por darte una mano ¿Qué querés ahora? Ahh, guita…Fijate que no. Como te puse un 1 esa vez, ahora te pongo un menos 10. Un mensaje más, una aparición más en nuestra casa y vas a saber, mal bicho.”

Se va la vieja. Genial. Los tengo atados de las bolas. ¿Pero qué hace esta cana acá? Yo no le pegué. Jamás le toqué un pelo a ninguna mujer. Jacin, quedate piola que ya vengo. Andá a lo de abu Lala. Obvio nena, tranquila que ya vuelvo.

La canción de Lu

"Tardé mucho en comprender por qué permití durante un año una relación que me destruyó como persona.

De nada servía mi formación; por el contrario...intelectualizarlo alargaba mi agonía. Luego sentí que no era una cuestión de clases. Entendí que su violencia era la de los hombres hacia la mujer emancipada. Y el mejor ejemplo...era yo." Luana Díaz Tuñón, diez años después, en Buenos Aires, donde se desempeña como psicóloga."