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  • viernes, 10 de julio de 2020

“Somos parte del barrio”

En el barrio San Cayetano funciona desde hace mas de una larga década un centro de salud al que asisten a vecinos y vecinas de esa zona. Marcelo Delloso, médico generalista del Centro de Atención Primaria, hace diecisiete años que trabaja en el lugar. Martín Olaechea, Asistente Social, también lleva algún tiempo allí. Ayer ambos recibieron a Cuatro Palabras y hablaron de la dinámica laboral en el contexto de pandemia y destacaron la apertura de un lugar específico para pacientes que tienen síntomas respiratorios y febriles.

“Somos parte del barrio”

En el horario de 08:00 a 13:00, de lunes a viernes, los doce profesionales de la salud que integran el equipo médico asisten al lugar, conformado por médico generalista, pediatra, obstetra, ginecólogo, psicólogo, asistente social, psicopedagogo, secretaria, enfermera, y algunos días asiste un podólogo, odontólogo y profesionales de estimulación temprana.

"Tratamos de hacer una atención integral de los vecinos, desde el punto de vista psicosocial, por eso trabajamos en equipo con la parte social y psicológica", cuenta Delloso. 

En tantos años, ¿te fuiste haciendo del lugar?

M.D- Después de diecisiete años me fui acostumbrando a la forma de vida de los pacientes y la idiosincrasia del barrio. Nos conocemos todos. Ya nos llaman por el nombre a todos, y no por el apellido o por lo que somos. 

¿Cuáles son los principales motivos de consulta?

MD-Puede ser por una razón de salud, psicológica, o social. 

¿Cómo están trabajando en este contexto de aislamiento?

M.D- Por la pandemia tuvimos que cambiar un poco la forma de trabajo. Por un lado, reducir un poco el tránsito, la circulación que había en la sala, adecuamos la sala de espera para que solo hubiera dos pacientes y el resto esperara afuera hasta que se desocupara. Además las secretarias deben hacer respetar el metro y medio de distancia. También adecuamos el centro de salud para armar un consultorio solo para cuadros respiratorios o febriles. Junto con otros centros de salud, más dos CICS, nos hemos preparado para que podamos recibir pacientes respiratorios y febriles y que estén separados del resto de los pacientes. 

¿Salen del consultorio y realizan recorridas por el barrio?

M.D- Sí, habíamos empezado antes de la pandemia, y tuvimos que suspenderlo, pero ahora hace dos semanas que volvimos a recorrer los barrios, para ver las necesidades de los vecinos y ver cómo se sienten, para estar cerca. 

Lo que más solicitan es todo lo relacionado vacunación de todas las edades. Fundamentalmente la vacuna contra la gripe, y mayores de 65 años y embarazadas. Cuando están las vacunas, la gente viene a vacunarse, por suerte hay una buena adherencia a la vacunación y a los controles de salud. 

M.O- Lo que más nos solicitan es mercadería, sobre todo en las salidas que hacemos. La mercadería llega a través del Consejo Social, o del Consejo Escolar, que da un bolsín por cada alumno. 

Estamos a cuatro kilómetros del Hospital, ¿estas salas nacen para estar más cerca de los vecinos?

M.D-Sí, estas salas están en los barrios para que la gente no tenga que trasladarse tanto. Además, así la parte económica no les afecta tanto si tienen que ir seguido al Hospital y pagar un remis. Muchos no pueden. 

Y en tiempos de pandemia, por ahí, mucha gente no quería acercarse al Hospital por miedo a contagiarse, tener al centro de salud en el barrio, y conocerlo, los hace sentir más resguardados. A nosotros nos conocen más. Hay más confianza. La familia se siente confiada para venir, cómoda. 

¿Se han hecho consultas puntualmente por el contexto de encierro?

M.D- Sí, las psicólogas han trabajado telefónicamente y de manera presencial. Para los chicos es difícil de sobrellevar. Son los más afectados. Pero no queda otra, es la única forma de cumplir la cuarentena.