20:07 h. Lunes, 20 de Mayo de 2019

“La señalización está cargada de verdad” 

Identificar a la Comisaría local como un excentro clandestino de detención, es un paso más para poner en contexto el funcionamiento del estado represor durante la última dictadura militar. Ayer se llevó a cabo el acto protocolar en la vereda del edificio de la actual Policía Comunal. 

LA COMISARÍA FUE UN CENTRO CLANDESTINO DE DETECCIÓN​  |  15 de Mayo de 2019 (01:19 h.)
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A pesar de que gran parte del actual gobierno nacional y provincial sigue hablando del “curro de los derechos humanos” al referirse a la tarea que han llevado adelante distintas organizaciones civiles en la busca de esclarecer la oscuridad de esos años, es sin duda un motivo para celebrar lo ocurrido ayer en nuestra ciudad. El acto protocolar de identificación del edificio de lo que ahora se conoce como Policía Comunal estuvo organizada por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires junto a la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, la Red Federal de Sitios de Memoria (Ley Nacional de Sitios 26.691), la Municipalidad de la Chacabuco, la Comisión Provincial de la Memoria y la participación de sobrevivientes y familiares a través de la Comisión Memoria y Justicia de Chacabuco.

Al respecto, Ana María Pregal, integrante de la Comisión Memoria y Justicia Chacabuco dijo “La señalización de un centro clandestino de detención es importante es tanto que en nuestra ciudad siempre socialmente se han negado mucho las consecuencias y el accionar de la dictadura militar. Mucha gente te dice que en Chacabuco no pasaba nada, y sí, pasaba lo que pasaba en todo el país, secuestros a militantes políticos, a delegados gremiales”. En ese sentido aseguró que ,“La señalización no es solamente poner una placa, es poner una marca para modificar muchas veces relatos y mostrar la verdad de una época que se trató de ocultar. Culturalmente esto tiene una importancia fundamental. Esto se debe hacer cuando hay un genocidio, esta militancia de sobrevivientes y familiares, madres, abuelas, hijos, es fundamental, es un trabajo para siempre. Las generaciones aparecen y las marcas son la indicación de ese pasado para poder continuar, para que no vuelva a ocurrir”. 

Pregal explicó que “Los detenían para luego trasladarlos, los iba a buscar personal policial local, que orientaban los domicilios de las personas, la participación fue plena, concreta, acompañaban a fuerzas militares, policiales que las coordinaba Camps en la Provincia de Buenos Aires. Esta señalización está cargada de verdad”.

Además habló de cómo la sociedad, producto del terror y la desinformación, decía que “acá no pasaba nada” porque “no participaban o no estaban en cosas raras”, por eso aseguró que “para la comunidad es muy importante porque van a notar que acá sí pasaban cosas, es un hecho fuerte cultural, que transforma relatos que tienen que ver con la negación". 

"El negacionista es una lacra de nuestra historia. Negar esos hechos es de una gravedad muy grande, y no permiten la continuación de los castigos a los responsables, que hay muchos, a quienes no les ha llegado la justicia”.