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  • sábado, 19 de septiembre de 2020

Sandra Russo en el Instituto Proyectar 

El sábado el Instituto Proyectar recibió a la periodista y escritora Sandra Russo, que realizó un análisis respecto a la comunicación y sus soportes en contexto de pandemia. Con más de ciento cincuenta participantes, el director del Instituto y exintendente, Darío Golía la recibió y recordó la situación personal y política vivida en 2008 con el conflicto de la 125. Russo se refirió a ese momento: “Le vimos la cara a un monstruo que no se terminó de ir nunca y no se va a terminar de ir nunca porque representa a los que siempre tuvieron todo, las elites oligárquicas se quedaron con la tierra pero las arriendan a las transnacionales de la soja, o cualquier otro monocultivo”. 

Sandra Russo en el Instituto Proyectar 

El análisis de la periodista y escritora estuvo planteado en tres niveles, el global, regional y nacional.  En ese sentido argumentó: “De ninguna manera se puede comprender lo que está pasando en Argentina si uno no comprende al menos en grandes trazos lo que sucede en América Latina, lo que significa hoy para los grandes poderes del mundo la región. Cada país tiene sus capacidades adaptativas a la situación global”. 

“Estamos asistiendo a la presencia de hechos reaccionarios de los poderes fácticos. Hay más de un polo de poder en el mundo. Pasamos más de dos décadas -después de la caída del muro de Berlín- con un solo polo de poder, y asistimos a la reacción desesperada para retener a América Latina dentro de la hegemonía norteamericana”, explicó. 

Russo lamenta la idea de que haya muy poca gente que siga la información internacional, porque considera que “los grandes trazos de información internacional son de primera necesidad, la globalización nos metió dentro de un engranaje del que no podemos salir”. 

La 125 y la cara de un monstruo 

La escritora abordó la cuestión del periodismo y la comunicación en esta nueva etapa política. “Cursamos una pandemia con un intento de desestabilización, donde van viendo todos los días cómo es la mejor manera de limar autoridades, palabras. Son el 1% del mundo y de la Argentina, aunque los que trabajan para ellos son muchos más, y las clases medias cautivados por ellos también. Esas cosas pasan sobre todo cuando la oferta de los dispositivos de comunicación es tan estrecha. Esa gente está dispuesta a todo, como lo demostró en 2008 con la 125. Le vimos la cara a un monstruo que no se terminó de ir nunca y no se va a terminar de ir nunca porque representa a los que siempre tuvieron todo, las elites oligárquicas se quedaron con la tierra pero las arriendan a  las transnacionales de la soja, o cualquier otro monocultivo”, sostuvo. 

En esa misma línea, explicó que el problema de comunicación de base del campo nacional y popular es no tener los soportes: “Ellos ganan cuando se siembra el descontrol y la confusión, de esa forma van limando liderazgos y la gente no sabe qué reclamar o a quién”. 

“¿Cómo puede ser que en medio de una pandemia y superando los nueve mil muertos, solo le veamos la cara a recuperados que la han vivido como una gripecita?, en todos los medios, en canal 13 y en C5N también. Esto merecería una comunicación estratégica, teníamos que comunicar que era un tema de dolor, de muerte y de un cuidado necesario”, dijo y comentó que fue el fotoperiodista Carlos Brigo quien pudo finalmente ingresar a una UTI, cerca de un colapso, y sus imágenes se viralizaron. “Tenía que ser la contracara comunicacional, tenemos que confrontar la banalidad de quien dice que la libertad es tomar una cerveza con amigos, en el contexto de más de 9 mil muertos”. 

“Hay que empoderar a los medios locales”

Por último, Russo aseguró que la única vía para ganar terreno comunicacional es “empoderar a los medios locales, regionales del país, dentro de una agenda. Necesitamos agendas prioritarias por regiones y que algunos referentes, en los que alguno confía, puedan aportar ahí. Hay que descentralizar la comunicación, no se puede tener a una ciudad referente con tan poca calidad intelectual humana como en este momento. La epopeya de comunicación es la de reforzar a algunos medios por región y profesionalizarlos mucho. Y tienen que ser un medio de vida. Tiene que ser un trabajo. Radios, diarios y canales de televisión que tengan otra perspectiva y sea profesional”.