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  • miércoles, 16 de junio de 2021

Raymundo para volver a ver

A 45 años de su secuestro y desaparición, y como homenaje especial en el Día del documentalista, dos films emblemáticos del director de cine argentino Raimundo Gleizer se subieron a la plataforma Cine.ar. Se trata de “México, la revolución congelada” y “La tierra quema”.  Estos y otros trabajos del documentalista son insoslayables para cualquiera persona inquieta que tenga curiosidad por la historia latinoamericana. Gleyzer sostenía que el cine era una herramienta de acción política y un dispositivo necesario para llegar a todo el pueblo con información que no se transmite por los canales convencionales. 

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Raymundo para volver a ver

El 27 de mayo de 1976, un grupo de tareas de la dictadura entró al departamento de Gleizer. Como era de protocolo, rompieron y revisaron del piso al techo y se robaron lo que les pareció de valor. Por fortuna, las bestias dejaron todas las latas de negativos de las filmaciones, el tesoro más preciado que el cineasta guardaba en su domicilio.

Por entonces, Raymundo tenía 34 años y coordinaba un proyecto denominado Cine de la Base, en el marco del accionar político del PRT-ERP.

Los datos biográficos indican que nació en la ciudad de Buenos Aires, en 1941, en el seno de una familia de actores de origen judío, y que dos décadas más tarde, tras un intento en Ciencias Económicas, Gleizer se incorporó a la Universidad Nacional de La Plata para estudiar cine. Su trayectoria también incluye el paso por los noticieros de Canal 7 y Telenoche de Canal 13. Fue el primer camarógrafo argentino que filmó en las Islas Malvinas, desde donde produjo para Telenoche, en 1966, una serie documental sobre la vida cotidiana en las islas. El programa era conducido en ese tiempo por Mónica Cahen D'Anvers y Andres Percivale. Ese fue el germen para su propio documental “Nuestras Islas Malvinas”. También fue el primero en enviar informes fílmicos y reportajes sobre el trabajo en la zafra del azúcar en Cuba, para la televisión argentina, en 1970.

En Brasil

En paralelo con su formación, hacia 1964, Gleyzer realizó “La tierra quema”, un trabajo de investigación presentado en formato de cortometraje documental en el que narra la miseria sufrida por los campesinos en el noroeste de Brasil. Precisamente, éste es uno de los trabajos rescatados por Ciner.ar por estos días. 

Junto a su amigo Jorge Giannoni, el cineasta se dirige al Nordeste de Brasil. Allí filman una familia que sobrevive en la extrema pobreza, que luego de seis meses de sequía, deciden irse hasta la ciudad, con la esperanza de sobrevivir. En el libro “Con vida los queremos”, la madre de Gleyzer cuenta: “Él toma una familia tipo del norte de Brasil y estudia sus vidas, qué es lo que comen. Comían víboras asadas, estaban contentos si había víboras asadas, porque no tenían otra cosa que comer. En general retrata sus vidas, escaseaba el agua. Él pone una escena donde con una gotita de agua la mujer hace toda la comida”.

El cortometraje plantea el problema del acceso a la tierra en Brasil, el segundo país más grande de América, donde el 2% de la población posee el 80% de los campos cultivables. Hace solo unos días, la Comisión Pastoral de Tierras (CPT) de Brasil reveló en su informe "Conflictos en el campo Brasil - 2020" que el país reporta el mayor número de conflictos por tierras, invasiones de territorios y asesinatos en conflictos en esa área que registra la CPT desde 1985. 

Según Paulo César Moreira, miembro de la CPT, "el objetivo fundamental del informe es abrir de par en par las injusticias territoriales en Brasil, y además de los ataques contra comunidades y pueblos, también exponer las heridas que el poder económico y político le ha causado al país". Moreira revela, que "ahora, durante el gobierno de Bolsonaro, habiendo visto la profunda negación de la verdad, que oculta datos a la población, creemos que este informe tiene una importancia inestimable para nosotros y para la sociedad". Lo que Raymundo Gleyzer nos mostró hace cincuenta y siete años sigue intacto.

La revolución que no pudo ser

“México, la revolución congelada” -el otro film disponible en Cine.ar- fue concretado en 1970. Fuertemente censurado, en Buenos Aires estuvo sólo un día en cartelera. En México, recién fue legalizado en 2007, sin embargo, fue galardonado por un festival clase A: en 1971, en Locarno, Suiza. 

El mismo Raymundo ha dicho de este trabajo: “La película analiza las desastrosas consecuencias de una revolución sin ideología, ni vanguardia que la sustente. Con todas sus banderas robadas por el partido de la burguesía, el Partido Revolucionario Institucional, heredero por decreto de las consignas revolucionarias de 1910”. 

Según su propio relato, Gleyzer registró “La clase obrera maniatada, los sindicatos campesinos. La izquierda oportunista y la tradicional, envueltas en conflictos internos sin salida. El colonialismo interno aplicado a las comunidades indígenas, y que convierte a estos marginales al borde del pauperismo. Escenas de la vida de una familia indígena del Estado de Chiapas, sus rituales religiosos, su escuelita bilingüe, sus cultivos, sus juicios. La demagogia en los discursos de los candidatos. Los métodos electorales del Partido para reclutar campesinos. La reforma agraria que no llega. El artesano que no tiene tierras. El presidente Cárdenas. La respuesta desorganizada del pueblo, balbuceante aún, incoherente, expresada en las manifestaciones estudiantiles del año 68 antes de las Olimpíadas. La represión sangrienta del régimen que asesina en una tarde a cuatrocientas personas. Por primera vez se muestran en un film escenas desgarrantes de dicha masacre, que cierra la elipsis de una Revolución congelada”.

Raymundo Gleyzer fue secuestrado el 27 de mayo de 1976 en la puerta del Sindicato Cinematográfico Argentino. Aún continúa desaparecido. Su obra sigue vigente.