Radicales de la provincia al rojo vivo

COMITÉ PROVINCIA  |  15 de marzo de 2020 (22:44 h.)

Con los cuidados que requieren las circunstancias extraordinarias por las que atraviesa el mundo entero, pero sin dar tregua, los radicales de la provincia de Buenos Aires se preparan para dirimir una batalla que dejará precedentes rumbo al futuro electoral inmediato del centenario partido. Mientras Daniel Salvador levanta la figura del desconocido Maxi Abad, Gustavo Posse recibe el explícito apoyo de Martín Lousteau. Qué hará Víctor Aiola.

Aunque intenten disimularlo, de la mejor manera posible, la estrepitosa derrota del 27 de octubre en el principal distrito del país, puso en evidencia una gran tensión que venía calando por lo bajo. Hay de todo y para todos los gustos, aunque lo ocurrido en las últimas horas empieza a marcar el juego en el que las opciones se terminarán alineando en no más de dos bandos. Tres, si algunos comienzan a dudar de lo viejo y prefieren aparecer como neutrales. 

Pasando en limpio, los dos grandes grupos que hasta ahora ya mostraron las armas son, el actual oficialismo partidario que responde al exvicegobernador Daniel Salvador y el Possismo, que en las últimas horas metió un pleno mostrando al seis veces intendente de San isidro con Martín Lousteau. Salvador es un histórico dirigente de segunda línea de la UCR que apostó a todo o nada con el acompañamiento a libro cerrado de la gestión de Vidal. En el camino contenía a gran parte de los intendentes boinas blancas que ante el ninguneo macrista encontraban ahí el único palo donde rascarse. Eso y nada más construyó en los cuatro años de gestión y ahora desde el llano busca comprometer a los alcaldes radicales para que acompañen al desconocido Maxi Abad, mientras reivindica su empatía con María Eugenia Vidal. Del otro lado, está claro que el possismo no es la “revolución del parque” ni Setúbal de 1968, pero al menos muestra la capacidad de mantener un distrito del conurbano con gestión, sentido común y algún toque de originalidad. No es casualidad que quien despunta como la esperanza blanca de todos los radicales, este fin de semana se metió en la interna de la provincia de Buenos Aires y se mostró junto Gustavo Posse en un centro de estimulación temprana de la comuna que gobierna este último.

¿Que hará Aiola?

El histórico dirigente radical Federico Storani, es uno de los que impulsa la necesidad de fortalecer a la UCR manteniendo el espíritu frentista, pero con la potencia necesaria para ser parte de un futuro gobierno y no convidados de piedra. En ese sentido recorre la provincia de Buenos aires y lo empieza a hacer acompañado por Martín Lousteau quien, más temprano que tarde, mostrará sus aspiraciones presidenciales. Si bien el intendente Víctor Aiola recibió a Storani en Chacabuco hace menos de un mes, se ocupa de aclarar que tiene una gran estima por Daniel Salvador. Lo cierto es que, más allá de la interna de la provincia de Buenos Aires, subirse o no al tren de la candidatura de Lousteau, es una gran tentación y  una amenaza letal para las aspiraciones del actual oficialismo radical denominado como “los amarillos”. Algunos intendentes, principalmente del interior, que se encuentran en situación similar a la de Aiola, comienzan a hablar de una tercera vía para campear la discusión por el Comité Provincia: la abstención. Simularían jugar en sus distritos pero sin inclinar la balanza y hasta fogoneando las dos opciones. Esto pondría en riesgo las aspiraciones de Salvador, descontando que en la sección primera y tercera perdería por una abultada diferencia y fundamentalmente porque no tiene una figura de la estatura de Martín Lousteau para entusiasmar a los radicales.  

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