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  • viernes, 03 de diciembre de 2021

“Hay que discutir y justificar el gasto de la política”

Ariel Franetovich, es exintendente de Chivilcoy, y candidato a senador del espacio Vamos con vos, que conduce Florencio Randazzo. Chivilcoy, con más de 80 mil habitantes, cuenta con apenas un 25% más que el presupuesto de Chacabuco, una planta de mil empleados estatales y un parque industrial de 84 hectáreas, que da trabajo a miles de vecinos. "En una Argentina con 50% de pobres es necesario discutir el gasto de la política", dice en diálogo con Arrancamos Tarde (FM Radio Ultra 98.9). 

 

“Hay que discutir y justificar el gasto de la política”

-¿Se puede medir tu gestión en Chivilcoy por las políticas de estado que has podido impulsar en tu paso por el gobierno y las problemáticas estructurales que pudiste resolver?

-Estoy orgulloso de que Chivilcoy me haya dado la oportunidad de ser intendente en dos oportunidades, de haber sido reelecto con un 74 por ciento de los votos, y haber podido llevar adelante un proyecto de desarrollo local que fue consensuado con todos los sectores. Ese 74 lo sacamos los chivilcoyanos porque logramos entre todos los actores ponernos de acuerdo en un proyecto de desarrollo para nuestra comunidad, que fue virtuoso. En la mesa de discusión estaba la Cámara de Comercio e Industria, la Asociación Rural, la Educación, las sociedades de fomento y los sindicatos en una misma mesa, habiendo institucionalizado un comité de desarrollo local. 

Un intendente es un gobernador de su ciudad, si te limitás a ser un mero delegado te vas a dedicar al alumbrado, barrido, limpieza y nada más. Ser intendente es planificar hacia dónde va tu ciudad, potenciar a los emprendedores, a la industria, el comercio, al agro. 

 

-¿En qué tipo de proyectos pudieron materializar ese potencial?

-Duplicamos el parque industrial que desde el año 1969 hasta el 2003 tuvo 52 hectáreas. En cinco años de salir a vender a Chivilcoy -no solamente a todo el país sino que llegamos a Brasil- invertimos en infraestructura industrial, que habitualmente no lo hacen, no hay municipio que lo haya hecho. Hicimos una nave industrial municipal, que está a disposición del sector industrial del calzado. Tomamos un crédito como lo hace una provincia, endeudamos al municipio para lo productivo. Me tuve que sentar con Lavagna a explicarle por qué tomábamos un crédito, cómo lo íbamos a pagar y para qué servía. Y fueron políticas acertadas, que dieron y dan trabajo. 


-Tu generación -y fundamentalmente Florencio Randazzo- son parte de la política de desde el retorno de la democracia, ¿cómo se paran ustedes cuando el vecino les dice “ustedes también son parte del problema ”?

-Tenemos que aceptar las críticas, todo el mundo las tiene que aceptar. Primero, la política somos todos y nos tenemos que comprometer. Necesitamos que la sociedad participe más, que se comprometa más y que tengamos más conciencia al momento de votar.
Yo no me considero parte del problema, acepto que otro lo manifieste, y que lo entienda así. Pero yo hice cosas, puedo recorrer las calles de mi ciudad, tengo el afecto de todo mi pueblo, de todos mis vecinos, hemos transformado Chivilcoy. Junto con Florencio Randazzo hemos priorizado la gestión. No todos somos iguales, a nosotros nos salieron las cosas bien en la gestión. Lo podemos decir, lo podemos mostrar.

¿Y por qué perdieron en Chivilcoy?

-Tuvimos una sucesión, por supuesto los ciclos culminan, como sucedió aquí con Darío, que fue un excelente intendente, que es una excelente persona. Nos tocaron situaciones similares. Algunos interpretaban que ser intendente era cortar una cinta y salir en una foto. Y en realidad muchos se dieron cuenta que era algo más. La prioridad era generar un vínculo con toda la sociedad, el que creyó que era solo eso nada más, así le fue, y se perdió. Pero también se perdió por un final de ciclo, nosotros estuvimos en un gobierno peronista de Néstor Kirchner, le hicimos honor a la gestión, lo hizo Randazzo, pasamos por interna todos. Si no tenes un proyecto, ¿para qué querés ser intendente?.


-¿Hay un intento de captar o recuperar los votos que los espacios tradicionales entienden como propios?

-Vamos a aclarar quiénes somos. Florencio es peronista, yo soy peronista, creemos que luego de ésto va a haber un nuevo peronismo. Hay que entender que hay un ciclo que tiene que finalizar, que es el ciclo de la Cámpora, el Kirchnerismo, y tenemos que combatir otro peronismo, o confrontar, porque creemos en otra cosa. Queremos llegar con gente que no vive del Estado, gente que tiene la visión de lo que le pasa a los argentinos todos los días, como Luli Forti que es abogada, que es comerciante, como Sebastián, como Luciana, en cada distrito tenemos integrantes de la lista que son de la sociedad civil. 

 

-Ustedes están pensando en el post peronismo, y han hecho varios intentos para “terminar con Cristina”. En el 2017 le cerraron los votos para que no les alcance para ganar. Cuando planteás el nuevo peronismo, ¿en qué términos lo pensás?

-Lo mas fácil para nosotros es sumarnos a las listas de ellos. Para llegar a ser legisladores es más fácil. A mí me quería venir a ver el Gobernador a mi casa, y dije “no”.

-Algunos dicen que Florencio es el candidato de Magnetto y que eso es muy rentable, ¿es así?

-El que conoce a Florencio sabe que no es así, y nos hemos enfrentado bastante. Si no sabés que, acá hay dos personas que deciden en el Congreso Nacional, Cristina y Macri. Es así, entonces la Argentina necesita llegar con alguien con libertad, que no le tenga que pedir permiso a nadie para impulsar las cosas. Y lo mismo a nivel local.

-Pero en términos de representatividad política, tanto Cristina como Macri, tienen de cada lado un caudal electoral que no se les puede negar...

-Y así le va a la Argentina. Nosotros confiamos en la sociedad. Vamos a probar, porque las cosas no son blancas o negras.

-A la cuarta sección, Chacabuco aportará tres legisladores que nos costarán unos 450 millones de pesos al año ¿Hay que discutir los gastos de la política con un 50% de pobreza?

-Sí, por supuesto. Lamentablemente estamos en un país con un 50 por ciento de inflación y con un 50 por ciento de pobreza; los jubilados están por debajo de la línea de la canasta básica, de los ingresos. Y no ha habido ni un gesto de la política de bajar los costos. Hay que discutirlo. En lo personal, no me motiva mucho ser senador provincial, para nada, de hecho yo fui electo senador provincial y me quedé en el ministerio acompañando a Florencio, con menos presupuesto, porque me gusta más lo ejecutivo. Hay que justificar por qué tanto presupuesto y por qué la Argentina se endeudó 47 mil millones de dólares en cuatro años, ¿qué hacían el resto de los legisladores? 

 

-¿Que presupuesto manejabas cuando fuiste intendente que le permitió a un Intendente de otro color político continuar con las políticas de Estado?

-Chivilcoy tiene 80 mil habitantes, y el presupuesto debe estar en un 20% o un 25% más que el de Chacabuco. El secreto para crecer es concebir a la administración local como un verdadero gobierno. Y conocer al sector productivo, la industria, el comercio.
Planificamos los accesos, planificamos la circunvalación, el parque industrial. Lo que hicimos fue escuchar, tratar de facilitar a nivel local lo que el sector necesitaba. Porque si sacás el asistencialismo, si no hay trabajo, se tiene que hacer cargo el municipio de ayudar a la gente, y es una locura. Si no contribuimos a desarrollar el sector productivo local es muy difícil descomprimir el Municipio. El parque industrial fue clave, trajimos un montón de talleres metalúrgicos que había en la zona, emprendimientos, y así los empleados municipales se fueron al sector privado.

-¿Con cuántos empleados gobernaste?

-Llegué a tener mil empleados hasta 2009. Hicimos un censo, otra cosa fundamental es que cada Municipio haga su propio censo: cuánta gente vive en tu ciudad, cuántos comercios hay, cuántos talleres hay, cuántas industrias, qué potencialidad tiene. Si vos no hacés un censo sectorial inclusive, no sabes cuál es la potencialidad, no podes diseñar políticas de estado.