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  • jueves, 24 de septiembre de 2020

“Los privilegios alejan a los políticos de la gente”

En medio de la discusión por las elecciones partidarias en la provincia, el histórico dirigente radical, Juan Manuel Casella, participó del programa Frecuencia Electoral (FM Radio Ultra 98.9) en su primera semana al aire. En esta entrevista habla en representación del sector que integra, y se refiere a la oligarquización de la política. Asegura que hay personas que no se sienten representadas porque “los partidos políticos no hemos sido eficientes en solucionar por completo los problemas de la gente, muchos piensan que hay políticos que se dedican a esta actividad para vivir mejor de lo que vivirían si tuvieran que trabajar como cualquier hijo de vecino. Ese privilegio de la política aleja al hombre común”. Además, asegura que el fracaso de Macri tiene como co-responsable a la pasividad de la conducción de la UCR, “Se puso en evidencia que el radicalismo integraba una coalición sobre la que no influía”, dice. 

“Los privilegios alejan a los políticos de la gente”

 

Por Alejo Dentella 

 

-En el Comité de distrito, en un zoom donde no participaron más de veinte o treinta personas decidieron la lista oficial, ¿puede ocurrir que haya alguna presentación judicial que permita la oficialización de otras listas a partir de una nueva fecha de los comicios?

-Es posible desde el punto de vista teórico, no se con que existo podría realizarse la presentación judicial, pero no tengo ninguna duda que el camino podría estar abierto. 

 

-Un tema no menor, en los últimos años de la UCR, es la transparencia de los padrones del partido, ¿en qué situación estamos hoy?

-El tema de los padrones es difícil de describir para quien no conoce del tema. El padrón de la Unión Cívica Radical está constituido por las fichas de afiliación que se realizan en todo el territorio, esas fichas históricamente eran remitidas al comité de la provincia que confeccionaba los padrones con los datos que surgían de esas afiliaciones. En los últimos tiempos, la tarea de regularizar los padrones quedó a cargo de la Autoridad Electoral Provincial, el Juzgado Federal de la Plata, que hace el cruzamiento por vía informática, donde se resuelven parte de los problemas pero pueden generarse otros, porque hay partidos locales, hay dobles afiliaciones, y suele presentarse algún conflicto. 

De cualquiera manera, lo básico consiste, en que la única manera de decidir autoridades partidarias es a través del voto interno, salvo que haya una coincidencia. 

 

¿Por qué creés que se demora el anuncio de la suspensión de la elección interna como sí lo hizo el Comité Capital?

Desconozco el motivo, eso es facultad de la autoridad partidaria, del Comité de la Provincia.  Yo he tenido una conversación con el presidente del Comité, no a carácter personal sino en representación del sector que integro. Una conversación en la cual le dije que no hay clima, no nos van a ceder las escuelas, hay que tomar la realidad de la calle, hay que portegarlas. En la última conversación me dijo que tenía la misma visión, pero creía que se iba a tomar la decisión de postergarlo y no lo han hecho.Lo que importa es entender la trascendencia de la participación del afiliado.

 

 

¿Hay una camada dirigencial que no entiende que esto debe funcionar así?

-Porque la política argentina ha tendido a la oligarquización. En los últimos años, de la mitad del período democrático en adelante, hay una tendencia a convertirse en un sector que piensa en sí mismo en primer lugar. Esto implica el grave defecto de olvidar los principios. La política sirve en la medida que haya participación popular, que haya posibilidad de escuchar la voz de la gente, y que la dirigencia sea representativa desde el punto de vista social. SI la política se encierra en sí misma, y si la práctica se convierte en una práctica pensando en función de los dirigentes y no del pueblo, eso implica oligarquizar. Por eso hay gente que no se siente representada, o hay escepticismo con respecto a la política. Porque los partidos políticos no hemos sido eficientes en solucionar por completo los problemas de la gente, el crecimiento de la pobreza o los conflictos de inseguridad están indicando que no hemos gobernado bien. Y en segundo lugar hay mucha gente que piensa que hay políticos que se dedican a está actividad para vivir mejor de lo que vivirían si tuvieran que trabajar como cualquier hijo de vecino. Y por lo tanto ese privilegio de la política aleja al hombre común. 

 

-¿Realmente hay diferencias entre el radicalismo representado por las actuales autoridades, o el que puede encarnar  Gustavo Posse acompañado por viejos dirigentes como usted, Freddy Storani, y la posibilidad de lo que representa a Martín Losteau en términos de expectativa de futuro?

-Freddy Storani y yo, por ejemplo, tuvimos actitudes distintas en Gualeguaychú, cuando se consittuyó la coalición que hoy integramos, Freddy estaba a favor, y yo estaba en contra, pero coincidimos en un planteo, pero era el momento en el contexto de ese debate. Las razones de Storani en su discurso para apoyar consistía en que primero había que hacer un esfuerzo por detener la continuidad de un régimen político -el kirchnerismo- que a nuestro criterio se había vuelto negativo. Y había que impulsar la alternancia, que es una característica de la democracia. 

Después se consagró y se instaló cuando Mauricio Macri asumió como presidente de la República. Y hubo que gobernar, y ahí empezaron los problemas. Se puso en evidencia que el radicalismo integraba una colisión sobre la que no influía. 

La conducción radical asumió una actitud pasiva en el orden nacional y provincial que colocó al radicalismo en una actitud silenciosa, sin proponer, sin discutir, sin generar políticas. Paso a ser un socio minoritario, silencioso y sumiso. Macri fracasó y la conducción del radicalismo fue la co-responsable de ese fracaso.  

Lo que nosotros queremos es devolverle al radicalismo identidad política y autonomía.