• 01:01
  • domingo, 12 de julio de 2020

“La política necesita de más jóvenes”

Viene de una familia con fuerte participación en la vida política de la ciudad. A sus veinticinco años, dio un salto del activismo en Red Solidaria a la militancia partidaria. Tomás Ortega es Martillero y Corredor Público, transita el último tramo de la carrera de Lic. en Educación Física, y coordina la juventud del Instituto Proyectar, que conduce el exintendente Darío Golía. En un vivo con Cuatro Palabras a través de Instagram, habló de la necesidad de renovación “de caras y de apellidos”, y se refirió a los que ayudaron a forjar su empatía con el peronismo.

Por Martina Dentella 

“La política necesita de más jóvenes”

Antes de meternos de llenos con su participación en la política y su pequeños recorrido personal, Tomás Ortega se refirió al panorama del mercado inmobiliario. Explica que desde el comienzo del Aislamiento Obligatorio la actividad se frenó a cero, y en ese sentido asegura “Es un buen momento para pensar en los precios de la propiedades, a que sean más acordes a la realidad social de todos los argentinos, a ver si podemos pesificar las propiedades”. 

Uno de los temas que lo preocupa es la falta de acceso a la vivienda de parte de los jóvenes. “Hoy es imposible generar políticas porque no da el presupuesto nacional. Muchos docentes y trabajadores han podido empezar una construcción gracias a medidas como el ProCreAr”, dice. Ve con preocupación a “la gente que está metida con los créditos UVA, y los tendrá hasta los 80 años, va a ser una carga de por vida” y asegura que “un tema que merece una discusión profunda es cómo distribuimos la tierra en el país, ¿cómo puede ser que tengamos semejantes extensiones de tierra y muchos no tengamos un terreno de 10x30 para hacernos una casita?”, dice. 

 

-Te sumás a un proyecto de militancia que encabeza Darío Golía, ¿cómo tomás la decisión de dar el salto del activismo solidario a la militancia partidaria?

-La cuestión social, la arranqué desde chico, con La Red, es de las cosas más lindas que hice en mi vida, pero también creo que la política es la herramienta más grande de transformación. Y me parecía que tenía que dar ese salto, que era importante que haya jóvenes que participen. También quería vivir y ser parte de la Juventud Peronista, me dolía pensar en que no iba a poder vivir eso. Lo venía pensando hace un montón.

-Has sido muy crítico de algunas cuestiones que nos dejan estancados como sociedad, decidiste salir de ese lugar para incorporarte y sumar tu voz, y eso lleva otra exposición, ¿cómo te sentís con eso?

-Sabés que quedás en la mirada ajena. Yo me sumé con Darío en enero. Es al primero que le mandé un mensaje. Porque lo conocía desde más chico, me gustaba su mirada social y me parece un tipo bonachón, tiene cara de bueno. Nos encontramos, charlamos y armamos una reunión con otros compañeros. Hoy somos más de setenta jóvenes por suerte. 

-Venís de familia con amplia tradición en la participación de la vida política de la ciudad, ¿qué tomás de cada uno?

-En general, tengo mucha influencia de mi mamá, porque viví con ella casi siempre. Y tomo de mi papá el empuje y la organización. Tengo influencia de los dos, y la última influencia positiva fue la del Flaco, el marido de mi mamá, que falleció hace algunos meses, porque viví con él, y era un tipo muy humilde y muy inteligente. Fue muy importante en mi formación. 

No sé si es el camino más fácil empezar en el peronismo, hay muchas internas que tampoco me interesan. Le dije a Darío, “le metemos, no importan las internas, vamos a crear una juventud grande, de mujeres, hombres, educadores, médicos”. 

-Desde hace tiempo los y las peronistas en Chacabuco estaban pidiendo renovación de la dirigencia, caras nuevas, caras jóvenes

-Yo no puedo hablar del pasado, cuando pasaban algunas cosas yo tenía 12, 14. Quiero incurrir en el futuro. Hoy somos un partido que gobierna nación y Provincia, y lo ideal sería que en unos años podamos gobernar Chacabuco. Es esa energía la que me potencia, vamos a pensar en los errores del pasado, para no volver a cometerlos. Y los dirigentes grandes, como Darío, nos pueden transmitir su experiencia. Yo le decía eso a Darío “ustedes transmitan su experiencia, y dejen que nosotros le vamos a transmitir nuestro movimiento, le vamos a dar una dinámica”, es cuestión de hacer un equipo. 

Por ejemplo, a Gaby Belfortti, yo la amo. Es una genia, y sé que va a llegar un momento en que va a estar con nosotros también, militando. Y vamos a ser un equipo sin obstáculos en la proyección y la creación de proyectos. En eso estamos pensando literalmente todo el día. 

-¿Cuál es el sueño de un militante que da sus primeros pasos y todavía no tiene el cassette de la política?

-Poder estar en un espacio de transformación, donde haya muchos jóvenes, que han quedado abandonados por el Estado. Crear formas de contención en todos los barrios de Chacabuco, social, psicológica, que se sumen más mujeres, y estén en la toma de decisiones. Tenemos tanta gente que comparte el mismo sueño, que me parece imposible no poder llegar a cumplirlo. A mí me decían que me acercaba a la política y que era todo lo mismo. Hay que reemplazar eso, y es necesario que la empiecen a integrar los jóvenes en serio, los de 24, 25 años. No jóvenes de 50, porque son jóvenes pero no tanto. Vamos a renovar y si renovamos, lo hacemos en serio. Pedimos renovación de caras, de apellidos. 

 

Mirá la entrevista completa en Instagram- Cuatro Palabras